jueves, 30 de junio de 2011

Black Stone Cherry - Between The Devil And The Deep Blue Sea.


Black Stone Cherry son un cuarteto americano procedente de la cuidad de Edmonton en Kentacky, que práctica un apasionante southern hard rock. Un cuarteto que disco a disco se va consolidando como una de las apuestas más sólidas de la multinacional Roadrunner, debido a la calidad de sus lanzamientos. En el año 2006 lanzan su homónimo Black Stone Cherry, toda una andanada de hard rock sureño, un disco lleno de energía, electricidad, de esos que siempre te apetece escuchar, al trasmitirte dinamismo y buen rollo. Además inician una costumbre, que parece ya olvidada entre los grupos a estas alturas de siglo XXI, siempre ofrecer grandes hit singles como: Lonely Train, Hell & High Water o Rain Wizard, auténticos trallazos de rock duro que deseamos escuchar una y otra vez. Con su segundo disco de 2008 no intentaron repetir formula, todo lo contrario, el disco suena muy distinto al anterior. Dentro del mismo hard rock sureño, pero en su vertiente más melódica y trabajada, rebajando algo los decibelios de su música, para algunos una traición. Desde mi punto de vista, es la línea que debe seguir un grupo si quiere asentarse en el panorama musical actual. Es decir, en su línea de sonido los grupos deben ofrecer siempre novedades en cada uno de sus lanzamientos. De manera que, en su Folklore And Superstition nos ofrecían verdaderas joyas del hard rock como Blind man, Please Come In, momentos de auténtico folklore sureño y diversión como Soulcreek, y su onda más melancólica en temas como Things My Father Son. Black Stone Cherry supera la gran labor realizada en su primer redondo, con un segundo disco mucho más variado y profundo.


Y ahora, tras tres años de espera, regresan a la actualidad con su obra Between The Devil And The Deep Blue Sea, un gran título para un gran disco. Y, una vez más, han facturado un disco muy diferente al anterior, aún sonando totalmente Black Stone Cherry han logrado ampliar las miras y horizontes de su southern hard rock, realizando una verdadera joya dentro del rock americano. Su sonido mezcla una clara base metálica, unos estribillos y unas melodías magníficamente ejecutadas, y una voz potente y muy característica. Muchos notan similitudes con Chad Kroeger, cantante de Nickelback, de ahí que insistentemente se mencione la influencia de Nickelback. La realidad es muy diferente, y cualquiera que escuche Between The Devil and The Deep Blue Sea se dará cuenta que Black Stone Cherry no respira Nickelback por los cuatro costados, más bien todo lo contrario. Nickelback es un gran grupo con un sonido asentado, y desde mi punto de vista, mucho más comercial y accesible que Black Stone Cherry. Cuyo sonido es mucho más amplio y variado, y así lo demuestran en su nuevo disco, al ofrecer unas composiciones llenas de fuerza y unos riffs de guitarra sensacionales, junto con sobresalientes medios tiempos y baladas llenos de belleza e inspiración. En gran medida, gracias a la labor de su cantante Chris Robertson, que demuestra una personalidad vocal brutal al margen de odiosas comparaciones. Lo que ocurre es que Chris Robertson tiene una gran voz, pero que además es muy americana, quizás demasiado yankee.


El contenido musical del disco no puede ser más completo y, desde luego, muy distinto a sus otros dos discos. La descarga se inicia con White Trash Millionaire, su espectacular y acertado single. Que destila la adrenalina y la intensidad del mejor rock duro, acompañado de unas guitarras sensacionales y un estribillo memorable, un tema se que se convertirá en elemento capital de sus descargas en directo. Luego nos encontramos con Killing Floor, toda una novedad, al ser un tema muy denso, con un riff de guitarra muy pesado e inédito en Black Stone Cherry. Esas guitarras oscuras se combinan con un estribillo adictivo al máximo e insuperable, quizás el mejor del año, en el que las cualidades vocales de Chris se hacen patentes. La parte central no puede ser más potente, con un solo de guitarra metálico al máximo, un tema en el que exprimen las posibilidades de su música. In My Blood, es un genial medio tiempo, con un inicio muy adictivo e inspirado, muy en la línea de su anterior Please Come In, muy accesible y cargado de melodía, sentimiento y belleza. Una vez más, gran trabajo de guitarras y de voces. Más enérgico es Such A Shame, es una composición llena de fuerza y de guitarras brutales, otro tema que puede convertirse en imprescindible en su repertorio, al ser hard rock americano en su máxima expresión. Una melodía sublime, otro solo y estribillo para recordar, y una base rítmica eficiente y efectiva. En Won´t Let Go encontramos otro de esos bonitos medios tiempos/baladas, comercial, sin duda, pero lleno de calidad. Es una preciosidad de canción llena de inspiración, que además rezuma aires sureños. El inicio es genial y el estribillo, una vez más, se graba a fuego en tu cerebro, la preciosa voz de Chris nos lleva por un viaje lleno de emotividad, un hit para hacerse famosos y salir en todas las televisiones y radios del mundo, de estar en un mundo normal. La intensidad regresa con Blame It On The Boom Boom, un tema sublime, para no parar de mover la cabeza, otro estribillo que te deja sin palabras. Un pelotazo que hará las delicias de sus fans en sus conciertos y para sonar sin parar en tu equipo de música. Recuperando ese espíritu perdido, esa sensación de abrir un disco y ponerlo en tu equipo al máximo volumen.


Like a Roll, es puro rock and roll clásico, muy en la línea Lynyrd Skynyrd, basado en una melodía sensacional, hace unos años otro éxito radiofónico inmediato. Una muestra de la capacidad de Chris y compañía para sonar clásico y a la vez modernos, una combinación difícil, que Black Stone Cherry bordan. Can You See es otra maravilla para darle al play una y otra vez. El trabajo de guitarras es excepcional, tienen mucho talento y lo demuestran una vez más al sonar metálicos y sureños a la vez. Una combinación que les eleva por encima del resto de grupos americanos del momento, sin desmerecer a Alter Bridge o Theory of a Deadman. Let Me See You Shake, es otro ejemplo más de que respiran puro southern hard rock y son unos maestros de las melodías y los estribillos, y además la base de guitarras es de una potencia inusitada, rollo Sabbath. Para continuar con Stay, una balada donde explotan su lado más accesible, la voz de Chris no para de hacernos disfrutar. Es una balada para hacer afición, en la que la melodía y la voz lo llenan todo. Change, es un cambio de intensidad, regresan con la adrenalina a punto, otro tema brutal, trabajado y basado en unas guitarras insuperables. Un disco es bueno cuando es difícil destacar sólo unas canciones, ya que todas son buenas, auténticos hit potenciales. Como la final All I’m Dreamin’ Of, otra maravilla de balada, todo emoción e inspiración. Con un sublime inicio acústico en el que la voz de Chris muestra todos sus matices, y pone el cenit emocional del disco. Insisto todos los temas son tan buenos que no puedes dejar de escucharlos.

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Además tienen el detalle de ofrecernos tres temas extra sensacionales: Staring At The Mirror, enérgica y sureña, con unas guitarras muy originales y contundentes, y otro estribillo marca de casa. Fade Away, otro genial medio tiempo marcado por una sublime melodía de base, y Die For You, puro rock enérgico que destila cervezas y aire sureño. Tres temas que nos muestran a un grupo en racha, cualquier cosa que tocan los convierten en un hit sensacional. Black Stone Cherry están a un nivel espectacular y muy superior a otros grupos, solo equiparable a los geniales Wolfmother o The Answer. Muchos dirán que para copias me quedo con los originales, pues yo creo que los discipulos, a veces, superan los maestros, y Black Stone Cherry lo ha logrado a base de talento.

Nota: 9'5

miércoles, 8 de junio de 2011

Personajes Singulares de la Historia XII: Platón.


Busto de Platón.

Platón nace en el año 429 a.C. en el seno de una familia noble, desde su infancia todos son testigos de su talento tanto para la política, la oratoria o la poesía. Es más, Platón parecía decidido a dedicarse a la poesía hasta que conoce a Sócrates, y decide centrarse en la filosofía. Sócrates era un filósofo cercano y popular, que para el joven Platón estaba al margen de los llamados sofistas. Esa personalidad popular llena de agudeza y dialéctica de Sócrates marcan profundamente el pensamiento de Platón. De Sócrates Platón toma su capacidad para dudar y cuestionarse todos los aspectos de la vida, y esa búsqueda de la verdad a través de la razón y el espíritu crítico. El joven Platón, emparentado con el gran Solón, parecía destinado a la política, gracias a la educación que había recibido, pero se cruzo en su camino Sócrates. El nombre real de Platón era Aristocles, como su abuelo, Platón era su apodo relacionado con la anchura de su frente (Platús significa ancho), y luego haría honor a su amplia mirada y su lúcida mente.


Fragmentos de la República.

No hay que olvidar que Platón nace en la Atenas de la mítica y virtuosa Democracia clásica del gran Pericles, que consolidó dicho sistema democrático haciendo que las decisiones políticas pasasen directamente por la Asamblea popular o Bulé. Un sistema que tendría su ocaso en las Guerras del Peloponeso, que comienzan dos años antes del nacimiento de Platón, y que finalizan en el año 404 a. C. con la derrota de Atenas frente a Esparta. Lo que supone el fin de la democracia, al crearse un régimen oligárquico promovido por Esparta, denominado de los Treinta Tiranos, para gobernar Atenas. Un régimen despótico de vida muy corta, ya que fue rápidamente derogado por una sublevación popular sangrienta, que restauró la Democracia. Una democracia algo menos virtuosa que la de Pericles, que llegó a condenar a muerte al gran y justo Sócrates. Un hecho que marcó decisivamente la vida de Platón, que abandona totalmente su fe en una Democracia llena de demagogos e ignorantes. Su desencanto le lleva a criticar el régimen democrático y proponer el llamado “gobierno de los filósofos”, como gobierno ideal en su búsqueda constante la verdad y la justicia. Para Platón sólo a través del saber y la inteligencia se puede conseguir lo que él llamaba una “ciudad justa”.


La muerte de Sócrates por Jean-Louis David.

Platón señalaba que los verdaderos filósofos, los más aptos, debían ser los gobernantes, únicos capaces de conducir al hombre a la verdadera justicia y la felicidad. Para Platón es la ignorancia de los atenienses la culpable de la muerte de Sócrates, esa ignorancia es la que había llevado a la Democracia ateniense a la absoluta decadencia y confusión. Ese proyecto de Cuidad justa o ideal Platón lo plasma en su obra la República, él mismo concluyó que “todas las ciudades de ahora, todas están mal gobernadas... Me vi forzado a reconocer que, para elogio de la recta filosofía, de ella depende conseguir una visión de lo justo, tanto en los asuntos políticos como privados. Por tanto, no cesará en sus desdichas el género humano hasta que el linaje de los que son rectos y verdaderamente filósofos llegue a los cargos públicos...”. El Estado ideal de Platón contaría con una estructura tripartita: los gobernantes o filósofos, los guardianes o guerreros y los trabajadores o artesanos. Todo presidido por esa verdadera Justicia que se ocuparía de lograr la ansiada armonía entre clases sociales. Platón entendía que el mejor modelo, o el menos malo, era una Monarquía aristocrática en la que los reyes filosofaran debidamente, y el poder político y el filosófico concordaran. Hasta que esos dos poderes no se unieran la raza humana no conocería la felicidad, y desde luego, en la Democracia esa unión era imposible. Platón coloca la Democracia como el peor régimen político posible, sólo superado por la Tiranía.


Fragmento del Timeo.

Tras morir Sócrates, Platón se exilia durante algunos años, que dedica a viajar por diversos lugares como Egipto o Sicilia, a donde viaja varias veces intentando poner en práctica sus ideales políticos de una Monarquía virtuosa. Concretamente en Siracusa donde es invitado por los tiranos Dionisio I y II, y acaba siendo expulsado, convertido en esclavo y hasta fue hecho prisionero. Sus intentos de ser consejero real se saldaron con un rotundo fracaso, algo que demostraba lo complicado que era que un rey se trasformará en un recto filósofo. Al volver de Sicilia Platón acomete su mayor y mas virtuosa obra, su escuela de filosofía o Academia, que funda en el año 387 a. C. Un centro de estudios donde se formaron algunos de los más grandes filósofos de la Antigüedad como Aristóteles, que permanece en la Academia unos veinte años. Y donde Platón fragua su pensamiento y sistema metafísico, al escribir allí sus grandes Diálogos. En los establece su idea de una realidad superior, o mundo de las Ideas, de la cual nuestro mundo empírico es mero reflejo. Platón va a filosofar sobre el amor en el Banquete, la inmortalidad del alma en el Fedón, sobre el origen del universo y la estructura de la materia en su Timeo. Sobre la utópica Atlántida en su Critias, o sobre las formas de gobierno y la política en la República y en su inconcluso las Leyes, que queda interrumpido por su muerte en el 347 a. C. Su obra es de una riqueza excepcional, sus Ideas marcan el camino a seguir por el pensamiento occidental, desde el Neoplatonismo del final de la Antigüedad, pasando por el Renacimiento que emana directamente de esas ideas platónicas de belleza y búsqueda de la verdad, hasta llegar a ser toda una inspiración para Hobbes o Rousseau como gran teórico filosófico y político.

Platón y Aristóteles en la Escuela de Atenas imaginada por Rafael.

Platón, uno de los más grandes de la historia humana, ya renegó de la Democracia como sistema político, la que algunos hemos defendido como el menor de los males. Platón ansiaba cambiar la Democracia por un sistema monárquico clasista basado en la búsqueda de la verdad, la libertad y la justicia absoluta, donde quedará desterrada la ignorancia. Un régimen en el que reinaba la inteligencia por encima de la fuerza y la riqueza, todo auspiciado por los verdaderos filósofos y una excelsa educación. Un proyecto utópico, y quizás pretensioso, pero Platón nos daba una alternativa razonada a la Democracia. Un sistema que sólo podemos mejorar o cambiar aportando ideas, incidiendo en la educación como medio para conseguir esa verdadera libertad platónica, si es que verdaderamente existe.

viernes, 3 de junio de 2011

Grandes Hallazgos Arqueológicos I: Çatal Huyük (sur de Antolia, Turquía)


Excavaciones en Çatal Huyük.

El Neolítico alcanzará su mayor grado de madurez socio-económica en el Próximo Oriente, es lo que Gordon Childe llamó Revolución Neolítica, que actualmente se entiende como un cambio profundo que afecta a las relaciones entre el hombre y el medio, con un nuevo sistema de subsistencia económico basado en la consolidación de la agricultura y ganadería, y de las relaciones hombre-hombre, con el surgimiento de comunidades sedentarias, que tienen su fundamento en la fertilidad de la tierra. Estaríamos hablando de comunidades agro pastoriles, sedentarias, con producción de cerámica y piedra pulimentada. Esas primeras sociedades sedentarizadas aparecerán en el llamado Creciente Fértil oriental, en una zona que se extiende desde la costa mediterránea del Levante, los valles del Tigris y Eúfrates, hasta la cordillera de los Zagros en Irán. Entre esas aldeas neolíticas hay que destacar algunas como: Jericó en Israel, que destaca por su sistema defensivo avanzado con muralla antecedida de un foso. Tell Halula en Siria con casas rectangulares en las que aparecen hogares, hornos arcaicos adosados a la pared y silos de almacenaje del cereal bajo el suelo de las casas. Jarmo en Irak, o Cayonu en Anatolia, con características muy similares, estamos ante verdaderos poblados neolíticos de agricultores y ganadores con casas rectangulares pluricelulares, todas desarrolladas en un periodo comprendido entre el 7.500 al 6.000 a. C. Incluso con construcciones de gran tamaño que albergarían actividades colectivas, como moler el grano, dada la abundancia de molinos.

El Neolítico en el Creciente Fértil.

De entre todos esos asentamientos destaca Çatal Huyük, la aldea neolítica más grande conocida, que ocupa un total de 15 hectáreas, la que algunos han denominado primera cuidad de la Historia. Sería un día de 1961 cuando el arqueólogo ingles James Mellaart sacó a la luz los restos de está gran aldea en el sur de Anatolia, la actual Turquía. Su curioso urbanismo sería el primer paso para la posterior aparición de las ciudades a partir del IV-III milenio a.C., en Egipto y Mesopotamia. El joven Mellaart destacaba por su intuición, y junto a amplias dosis de fortuna le llevaron a realizar este asombroso descubrimiento. Mellaart se encontró con dos pequeñas elevaciones del terreno, los trabajos se inician de inmediato y desde el principio el joven arqueólogo se da cuenta de la importancia del hallazgo, ante las grandes cantidades de cerámicas encontradas. Entre los años 1962 y 1965 se descubren 15 niveles de ocupación de Çatal Huyük, parece que el yacimiento se ocupó sin interrupción desde 6.700 al 5.400 a. C. Destacando los niveles de ocupación del II al VIII en los que aparecen casas rectangulares pluricelulares, con habitaciones adosadas pared a pared, realizadas con ladrillos de adobe, con techumbre de vigas de madera y barro, con los suelos y paredes encaladas. Una especie de cinturón de casas adosadas que crean un curiosa estructura seudo-defensiva, ya que las casas no tienen ni puertas ni vanos. Sus paredes exteriores servían de protección, dejando en el centro un espacio comunal. Unas 140 viviendas constatadas con una singularidad excepcional, ya que a ellas se accedía a través del techo. De manera que, las casas estaban adosadas, sin callejones entre ellas, y sus habitantes se movían por los techos o terrazas superiores. Todas las casas estaban equipadas con plataformas de arcillas enyesadas, que hacían las veces de lecho, nichos en los muros, cerámicas para contener alimentos o silos para el cereal, hogares y hornos, para la manipulación de los alimentos.

Reconstrucción del interior de una de las casas de Çatal Huyük.

Además unas cuarenta casas destacan por albergar pinturas murales de motivos geométricos, junto a otros de animales y humanos, como escenas de caza, baile, rituales. E incluso aparecen bajo relieves de barro representando cabezas de sus animales totémicos, como el toro, o incluso figuras con rasgos femeninos relacionadas seguramente con la fertilidad de la tierra, de la que dependían. Según Mellaart esos espacios son estructuras simbólicas o santuarios, que parecen estar ligadas a la realización de ritos en honor a sus dioses. Además habría otras casas, más pequeñas, que Mellaart definió como capillas. Ambas relacionadas con a un clase sacerdotal estable con funciones rituales y productivas. Según el propio Mellaart los grandes santuarios servían para el culto público, y sólo eran habitados durante las grandes celebraciones, las capillas eran la residencia habitual de esos altos sacerdotes, y las casas normales estaban ocupadas por sacerdotes menores y el pueblo.

El culto al toro en Çatal Huyük.

Çatal Huyük debió tener una población máxima de unos 8.000 habitantes, y nos encontramos con una sociedad totalmente jerarquizada, con distribución de roles laborales. Existían campesinos, ganaderos, artesanos, constructores, sacerdotes, e incluso comerciantes. Una sociedad jerarquizada y especializada cuya cúspide social estaba ocupada por los sacerdotes. De manera que la hipótesis de Mellaart es que “la civilización neolítica de Çatal Huyük representa un nexo de unión entre los cazadores del Paleolítico Superior y el nuevo orden de productores de alimentos que resultará ser la base de nuestra propia civilización”. Desgraciadamente la historia de Çatal Huyük se termina en el 5.400 a. C., cuando es abandonada tras un gran incendio.

Plano de Çatal Huyük.

Çatal Huyük representa el paso de las economías depredadoras a las productoras, esto es, la consolidación de estas aldeas neolíticas va a desencadenar un proceso de complejidad cultural que con el tiempo cristaliza en las primeras ciudades. La llamada Revolución Neolítica genera importantes consecuencias que conducen a la Revolución urbana y al nacimiento de las sociedades estatales, las monarquías y los imperios. De poblados estables se pasa a ciudades y estructuras estatales articuladas sobre la subordinación unos sobre otros, con el gran invento de la escritura vinculada a la administración y al poder. Grandes imperios urbanos y estatales dirigidos por un reducido grupo de funcionarios y sacerdotes con una base socioeconómica de agricultores. En realidad, poco hemos avanzado desde el VI milenio a.C.