viernes, 28 de febrero de 2014

Personajes Singulares de la Historia XXV: Adriano, el emperador viajero.

Busto de Adriano.
Publio Elio Adriano fue el segundo de los emperadores hispanos, después de Trajano, y el tercero de los llamados cinco emperadores buenos, así llamó Maquiavelo a Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pio y Marco Aurelio. Según el clásico historiador Edward Gibbon el principado de esos cinco emperadores de la Dinastía Antonina fue “la época más feliz de la historia de la humanidad”. Hoy nos acercamos a la figura de Adriano, que era hijo del primo de Trajano, y desde su infancia fue el protegido del primer emperador hispano. Nace en Itálica (Sevilla) y queda huérfano a los 10 años, siendo Trajano el que se hace cargo de Adriano y se lo lleva a Roma. Como protegido del cónsul Trajano, Adriano recibe un gran formación y preparación para su carrera política, además de desempeñar distintas magistraturas y cargos militares en las que fue forjándose como político y líder. Llegó a acompañar a Trajano en sus campañas militares por la Dacia, Germania y en Partia, la última campaña de un Trajano ya anciano, aunque logra otra gran victoria. No obstante, a su regreso a Siria es herido en un ataque y queda inutilizado para liderar sus legiones. De esta manera, mientras un herido Trajano regresa a Roma para celebrar su victoria, Adriano se pone al mando del ejército en Siria. Lo que ocurre es que Trajano muere de camino a Roma y el 11 de agosto del 117 Adriano es proclamado emperador por sus legiones de Siria.

Busto de Trajano.
Sin embargo, el Senado duda de la legitimidad de Adriano y de su capacidad, ya que Roma necesitaba un mando fuerte y firme, las campañas de Trajano en Asia habían permitido el estallido de levantamientos y revueltas en el imperio. Para el Senado la muerte de Trajano no estaba muy clarificada, había ocurrido lejos de Roma, y además se sospechaba que Plotina, esposa de Trajano, cambió su testamento a ultima hora para favorecer la carrera de Adriano. Que años antes, aconsejado por Plotina, se había desposado con Vibia Sabina, sobrina nieta de Trajano, en un matrimonio conveniente que no tuvo descendencia. Lo cierto es que gran parte del Senado no aceptaba a un emperador que había sido nombrado por sus legiones, y muchos apoyaban cónsul Lucio Neratio Prisco, los senadores entendían que habían quedado al margen de la sucesión. 

Adriano ataviado con vestido griego, ejemplo de su gusto por la cultura griega.
No obstante, el principado de Adriano comenzó y lo hizo con un emperador que se empeñó en estabilizar la frontera con Oriente. Firmando la paz con los partos, renunciando a territorios conquistados por Trajano, algo que tampoco fue bien visto por el Senado, que se negaba a firmar la paz con los enemigos de Roma. Por todo esto, en Roma se planea un conspiración contra su persona para derribar su gobierno, liderada por cuatro senadores. Adriano es avisado de la conjura por su hombre de confianza, Atiano, y los cuatro senadores son detenidos y ejecutados. Un hecho que puso aún más en jaque su poder, por lo que Adriano decide dejar sus asuntos en Oriente y regresar a Roma, para gobernar y asentar su poder. Una vez consolidado el imperio y estabilizado sus fronteras. 

Mapa del Imperio en el año 125.
Adriano llegó a Roma en julio del 118 y desde su llegada trata de ganarse el favor del Senado y del pueblo. En primer lugar, se toma muy en serio su papel de Cónsul haciendo participe al Senado de sus medidas y decisiones, y con su educación y carácter afable amplió el número de senadores fieles. Sobre todo tras el célebre episodio de quemar los archivos del erario publico de los últimos 15 años perdonando la deuda de muchos senadores, un hecho inédito en Roma. Por otra parte, ofrece a la plebe seis días seguidos de juegos de gladiadores, junto con numerosas ceremonias dirigidas a contentar al populacho. Incluso se cuenta que Adriano acudía a las termas como un ciudadano más y que su carácter sagaz y bromista le hicieron ganarse el favor del pueblo. Los historiadores romanos hablan de un hombre inteligente y despierto, pero del mismo modo tenía un personalidad contradictoria, combinaba actos afables y alegres con otros severos y crueles. Estaba obsesionado con conocer la vida de sus ciudadanos, contaba con una gran red de espías.


Panteón de Agripa.
Adriano acomete, como todos los emperadores, numerosas obras públicas y construcción de templos para embellecer Roma. Unas obras en las que demostraba su respecto por el pasado y las tradiciones, como construir templos en honor a Trajano y Plotina o reformar el Foro de Augusto. Adriano era un gran admirador de August, como demostró en la construcción de su gran Mausoleo, que levantó a semejanza total al de Augusto. De esta forma, se nombraba heredero espiritual del iniciador del Imperio, le gustaba llamarse Adriano Augusto. También acomete la finalización del célebre Panteón de Agripa, tras ser arrasado por un incendio, en el año 125, con sus imponentes dimensiones y estelar cúpula, la mayor de la Historia (ver Maravillas del Mundo Antiguo XV), según un proyecto del famoso arquitecto Apolodoro de Damasco

Restos del Templo de Venus y Roma en el Foro de Roma.
Un Apolodoro que iba a tener ciertas discrepancias con Adriano, en relación a un diseño del emperador para construir un grandioso templo de Venus y Roma. Al ver el plan de Adriano, Apolodoro criticó su estructura y, sobre todo, las gigantescas dimensiones de las estatuas de las diosas diciendo “si quisieran levantarse de sus tronos se darían de cabeza con el techo de la cella..”. Apolodoro es condenado al exilio, y Adriano no hizo caso a sus críticas y construyó su inmenso templo dedicado a Roma y Venus, como muestran las ruinas del mismo en el foro romano. Un colosal templo, el más monumental construido en Roma, totalmente inspirado en la arquitectura de la Grecia clásica, con doble cela y enormes columnas, que fue inaugurado como símbolo del poder de Adriano en el 121.

Muro de Adriano en la Britania.
En ese año 121 Adriano comienza a viajar por todo su imperio, de manera que entendemos por que se le conoce como el emperador viajero. Pasó la mitad de su reinado viajando por los dominios imperiales, recorrió la Galia, Germania y Britania, donde ordenó construir el célebre muro de Adriano (un limes fortificado de 117 kilómetros) para contener los ataques de los belicosos pueblos pictos y escostos. También visitó Hispania, Egipto, Partia, Anatolia, Arabia y Turquia (el reino de Bitinia donde conoció a Antinoo, su favorito y "supuesto" amante). Los emperadores sólo viajan o marchaban de Roma por motivos militares, Adriano es el primero que adquiere la práctica habitual de conocer sus dominios, algo muy lógico, por otra parte. Lo que provocó una prolongada ausencia de Adriano, que no hizo más que acrecentar su fama de disoluto y caprichoso. Además se le reprochaba la excesiva generosidad que tenía con los Griegos. 

Templo de Zeus Olímpico en Atenas.
En el año 124 se trasladó a Grecia, recorriendo el Peloponeso llegó a Atenas, querían conocer la cuna de cultura Griega. Adriano fue un enamorado del mundo griego (llegó a helenizar su nombre en Hadrianus) era muy consciente de que su Imperio romano tenia su gran base en la Grecia clásica. Y centró su amor en Atenas, donde realizó obras publicas (un gran acueducto), terminó el glorioso templo de Zeus Olímpico, y creó una nueva cuidad con su nombre e impulsó la vida cultural, social y económica del mundo griego. En Roma fundó un Ateneo para potenciar la vinculación entre la civilización griega y romana, y llenó Roma de consejeros y senadores griegos. En Atenas se le veneraba como Adriano/Zeus Olímpico, por su infinita generosidad. Sin embargo, Adriano se mostró cruel a la hora de reprimir la revuelta de judíos en Jerusalén, provocada por la decisión de prohibir ciertas prácticas muy arraigadas en los hebreos, otro de los motivos por los que se le acusa de personalidad cambiante.

Busto de Antinoo divinizado como Osiris.
Como hemos dicho en uno de esos viajes conoce a su favorito e inseparable Antinoo, un joven bitinio de célebre belleza. Lo cierto es que Antinoo muere ahogado en el Nilo en el año 130 y Adriano lamenta y llora profundamente su pérdida. Se le llegó a criticar que llorase la muerte de su favorito y no tanto la muerte de su hermana Domicia Paulina. Es evidente que Adriano sentía devoción por Antinoo al que honró divinizándolo con estatuas, templos y creando unos juegos en su nombre. Pero es que además aprovechó la necesidad estratégica de crear una nueva cuidad en el Nilo, para unir Náucratis y Alejandria, y la llamó Antinoópolis, que llegó a ser una urbe de gran riqueza comercial y cultural. 

Magnífica vista del estanque canopo de la Villa Adriana.
Adriano, tras diez años de viajes, regresa a Roma en el año 134, pero ya enfermo decide alejarse de la bulliciosa y ajetreada vida de la capital. Se traslada a una villa diseñada ex novo para su persona en Tibur (Tívoli), a 23 kilómetros de Roma. La llamada Villa Adriana, un lujoso palacio agreste diseñado para recordar los lugares que había visitado en sus viajes. Una lujosa villa en la que cada una de sus partes intentaba honrar o imitar los dominios del Imperio visitados por Adriano. Como por ejemplo el extraordinario estanque Canopo, que recreaba el canal artificial que unía las ciudades de Canopus y Alejandría. Estamos hablando de una cuidad en miniatura, un complejo de un kilometro cuadrado que contaba con más de 30 edificios entre palacios, termas, bibliotecas, un teatro, templos, plazas, fuentes y magníficas estancias para cortesanos, pretorianos y esclavos domésticos. Todo con un gran derroche decorativo formado por: estatuaria clásica, marmoles, mosaicos… 

Teatro al estilo griego de la Villa Adriana en Tívoli.
Pero no diseñó la Villa para retirarse hasta su muerte, sino que trasladó la corte de Roma a Tívoli, para seguir gobernando desde allí, en una zona donde muchos senadores tenían sus villas. Empero, los desencuentros con el Senado se agudizaría en los últimos años de Adriano, con la condena a muerte de Julio Serviano, su cuñado, que antes de ser ejecutado exclamó “… que Adriano desee morir y sea incapaz de hacerlo”. Y esas palabras no tardaron en cumplirse por que la gota que sufría cada día era más insoportable. llegando a suplicar a sus esclavos que acabaran con su vida. Finalmente, Adriano superado por su gota decide adoptar como sucesor a Antonino Pio y retirarse a Bayas hasta su muerte en el año 138. 

Castillo de Sant'Angelo, que se construyó sobre la base del Mausoleo de Adriano.
El gran emperador viajero moría y el Senado ávido de venganza, por la muerte de varios de sus miembros, intentó borrar de la historia su obra decretando la célebre damnatio memoriae. Pero su sucesor Antonino no descansó hasta que se le enterró en su mausoleo de Roma y se le dignificó como el gran y pertinaz emperador que fue en vida. Quedando para la historia como uno de los mejores y más sagaces emperadores, que se empeñó y logró aunar las tradiciones culturales griegas y romanas. En definitiva, su principado fueron 21 años de buen gobierno, administración y paz, en el que imperio alcanzó la mayor extensión y unión de su historia. 

Bibliografía: 
J. M. Roldán. Historia de Roma. Ed Universidad. Salamanca.1995. 
J. M. Blázquez. Adriano. Ariel, Barcelona, 2008.

viernes, 21 de febrero de 2014

Pasajes de la Historia XXVI: Cartago, el glorioso imperio africano heredero de los fenicios.

Dido construyendo Cartago, William Turner, 1815, National Gallery, Londres.
Cartago fue uno de los grandes imperios comerciales y marítimos de la Antigüedad, como herederos directos de los fenicios, grandes señores y exploradores del mar. Los fenicios, desde su metrópoli Tiro, colonizaron todo el Mediterráneo fundando colonias y emporios comerciales en lugares estratégicos. Una de esas colonias fenicias fue Cartago (en el actual Túnez), que con el tiempo se convirtió en la heredera de Tiro como líder de las colonias fenicias de Occidente. Cartago es la única colonia fenicia que tiene su origen y fundación ligada a un mito, ante su destacado papel en la Antigüedad fue merecedora de figurar en las leyendas de los griegos. Según el mito clásico, Cartago fue fundada por una princesa fenicia de Tiro, llamada Elisa (inmortalizada como Dido en la Eneida de Virgilio). Elisa debe huir de Tiro ante la conspiración de su hermano Pigmalión, que había asesinado a su marido. La expedición llega a las costas del actual Túnez y la astuta princesa llega a un acuerdo con los indígenas, que no era otro que se quedaría con el territorio que ocupase una piel de buey. Pero los indígenas no contaban con que Elisa iba a cortar la piel en tiras tan finas que se extendería por un territorio mucho mayor del que esperaban. 

Eneas contándole a Dido las desgracias de Troya, Pierre-Narcisse Guérin, 1825, Lovre, Paris.
De esta curiosa manera fue fundada Cartago en el 814 a.C. por su primera y mítica reina, la célebre Elisa. Cuyo final, como tantos otros personajes míticos clásicos, es muy trágico. Ya que decide autoinmolarse para evitar ser obligada a desposarse con uno de los reyes indígenas. Según la arqueología, la fundación real de Cartago se produce hacía finales del siglo IX a.C., por una expedición aristocrática fenicia, y desde su origen Cartago iba a ser mucho más que otra de las colonias fenicias del Mediterráneo. Se la bautizó como Qart Hadasht o “Ciudad Nueva”, por la cercanía de Útica, anterior fundación fenicia, y, posteriormente, fue latinizado como Cartago. Desde sus inicios se convirtió en un importante puerto y punto capital de los intercambios comerciales del Occidente mediterráneo. Durante los siglos VIII y VII a.C. alcanzó una gran pujanza marítima y comercial en convivencia con griegos y etruscos. Según Heródoto, los cartagineses mantienen el llamado “comercio silencioso” de los fenicios. Y es que era muy original su forma de realizar los intercambios comerciales con los pueblos indígenas. Al llegar a la playa depositaban sus productos allí y regresaban a sus naves hasta la llegada de los autóctonos, que habían sido avisados por señales de humo. Los indígenas, tras comprobar la mercancía, dejaban al lado de cada producto o materia la cantidad de oro o plata que consideraban que valía ese producto. Un cambio que se prologaba hasta que ambas partes estaban de acuerdo con el trato, y ambos se marchaban sin ni siquiera llevar a verse ni conversar.

Villa romana del llamado Barrio del Odeón en Cartago.
En el siglo VI a.C., tras la decadencia total de Tiro, Cartago se convierte en un gran estado, en la nueva gran Metrópoli púnica de Occidente (los romanos denominan a los cartagineses púnicos, derivado de phoinikes o fenicio en griego). Un gran estado que se convierte con celeridad en un Imperio al iniciar su expansión mediterránea. Dicho Imperio cartaginés empezó a fraguarse en la célebre batalla de Alalía (535 a.C.), en la que como aliada de los etruscos derrotó a los griegos focenses, con los que peleaba por el dominio del comercio mediterráneo. El imperio cartaginés se extendió por Córcega, Cerdeña, la costa mediterráneo de la península ibérica y Baleares, y luego se adueñó de la Sicilia griega. 

Mapa del Imperio púnico o cartaginés en su cenit.
El expansionismo de Cartago y su control sobre extensos territorios la convierten en un próspero Imperio, al que afluyen muchas de las riquezas de Occidente. Los púnicos, haciendo honor a su titulo de herederos de los fenicios, fueron grandes viajeros. Se habla de grandes y legendarios viajes al sur de África o al los mares del norte, en busca de estaño, aunque según los datos que disponemos por la arqueología la presencia cartaginesa se circunscribe al ámbito mediterráneo. Donde desarrolló una extraordinaria pujanza comercial, siendo durante siglos una ciudad con más prosperidad y esplendor que la incipiente Roma.

Restos de las Termas de Antonino Pio en Cartago.
Sobre la ciudad de Cartago hay muy poca información de fuentes históricas veraces, sus archivos, crónicas y relatos épicos desaparecieron y lo que conocemos es por fuentes indirectas, de sus enemigos griegos y romanos. Una fuente destacada es Aristoteles y su Política, en la que describe el sistema político de Cartago. Un sistema que el filosofo define como mixto, al combinar la monarquía, la oligarquía y la democracia. Aristoteles lo ponía como modelo de gobierno idílico, al combinar los tres sistemas políticos conocidos. Por un lado, estaban los reyes que eran una especie de caudillos militares, por otro lado estaba la aristocracia que contaba con un consejo de ancianos y un tribunal que llamaba de los Ciento cuatro, o Senado. Y, finalmente, Cartago contaba con una Asamblea de ciudadanos, que tenía una labor capital al tener capacidad legislativa como última instancia, en el caso de que las otras instituciones no emitieran un juicio. Esa Asamblea se encargaba de la elección de los generales, los sumos sacerdotes y los Sufetes, célebres altos magistrados púnicos, con atribuciones similares a los cónsules romanos, que no menciona Aristoteles y conocemos por fuentes romanas. En definitiva, Cartago era un rico y consolidado Imperio con un sistema político sólido. Aunque con el tiempo y la rivalidad con Roma crecen las luchas por el poder entre las distintas facciones aristocráticas o familias, como los célebres Bárquidas

Plano de la Cartago romana, en el que podemos ver sus dos puertos.
Mientras tanto la ciudad de Cartago creció hasta llegar a tener cientos de miles de habitantes, se habla de unos 400.000, como epicentro de un gran imperio mediterráneo, basado en el control comercio. Contaba con un gran puerto comercial (rectangular, con muelles y almacenes) y otro puerto militar (circular, en cuya isla central se hallaba la casa del almirante de la flota), ambos confirmados por la arqueología. Una gran cuidad fortificada con potentes murallas (triple línea amurallada) cuyo centro era la colina de Byrsa (que significa "piel curtida" en alusión a su mítico origen) o acrópolis con destacados templos como el santuario de Eshmún, con su impresionante escalinata de 70 escalones.  Contaba con dos zonas más, el barrio bajo y el arrabal, también en la parte baja, tras el puerto militar, había una gran plaza porticada o Agora. Otro lugar destacado era el llamado por la arqueología Tofet, donde se realizaban cruentos sacrificios infantiles para la diosa Tanit y al dios Baal Hamón, en momentos de guerra o epidemias. Cartago contaba con calles pavimentadas organizadas en cuadricula y viviendas en altura, de hasta siete pisos entorno a un patio central, con cisternas de abastecimiento de agua, alcantarillado desarrollado e, incluso, baños públicos. 

Restos del Templo de Antonino Pio en Cartago.
Así llegamos al siglo III a.C. el que dos potencias emergentes van a verse abocadas al enfrentamiento, no eran otras que Cartago y Roma, que ya había acabado con el poder Etrusco y crecía de forma imparable. El primer enfrentamiento se produce por el dominio del estrecho de Messina, clave para el comercio de trigo de Sicilia. Un hecho que desemboca en la 1ª Guerra Púnica (264-241 a.C.), que se salda con la derrota de los púnicos y la pérdida de Córcega, Cerdeña y Sicilia. Sin embargo, Cartago se levanta de esa derrota gracias a la labor de la antes mencionada familia Bárquida, cuyo iniciador fue Almilcar Barca, que fue derrotado por el tirano Gelón de Siracusa, en el famosa batalla de Hímera por el dominio de Sicilia en 480 a.C. No obstante, sus sucesores logran grandes conquistas en la Península Ibérica, llegando a fundar su propia capital Cartago Nova (Cartagena) y acuñar su propia moneda. 

Imperios Cartaginés y Romano antes de la 2ª Guerra Púnica.
Esa política de expansionismo de los Barca, Asdrúbal y Aníbal, desembocó en la 2ª Guerra Púnica (218 a.C., ver Pasajes de la Historia XII: Roma a la conquista de Hispania). El sempiterno conflicto con Roma tiene influencia en la política de Cartago, las luchas de poder aumentan entre los partidarios de la política belicista de los Bárquidas (la Asamblea popular) y oposición aristocrática, que abogaba por una política conservadora y un armisticio con Roma.  Presión política llevó a Aníbal a embarcarse en una suicida empresa de conquista, en la que rompe el Tratado del Ebro, al atacar Sagunto, municipio aliado de Roma. Aníbal marcha sobre Roma atravesando los Alpes, algo que da para otro pasaje. Finalmente, en la celebre batalla de Zama en el 202 a.C. Publio Cornelio Escipión “el africano” derrota a Aníbal, lo que supone el fracaso del expansionismo púnico y Cartago queda sometida a Roma. 

Imperios Cartaginés y Romano antes de la 3ª Guerra Púnica.
Empero, no es el fin para Cartago, cuyo imperio queda delimitado a sus posesiones norteafricanas, ni para Aníbal, que se convierte en Sufete y sigue al frente de la política de Cartago. Sin embargo, la presión de sus opositores le lleva a exiliarse y acosado por el poder de Roma se suicida en el 183 a.C. Mientras que Cartago se convierte en una potencia agrícola, gracias a sus territorios en las actuales Argelia y Túnez. No obstante, todo gran Imperio tiene su epílogo, y el de Cartago se produce en la llamada 3ª Guerra Púnica (149-146 a.C.). Tras la que Cartago queda arrasada y destruida, militar y políticamente, por Roma. 

El declive del Imperio cartaginés, por William Turner
Cartago pagó muy caro su enfrentamiento con Roma, quedaba desterrada y olvidada, ya que los romanos guiados por el ideario del octogenario Catón, que iniciaba todas sus intervenciones en el Senado con su célebre frase “Cartago debe ser destruida”, quemaron y convirtieron a la gloriosa Cartago en cenizas, además de prohibir que volviera a ser habitada. Aunque medio siglo después, en tiempos de Mario, Cartago es habitada de nuevo por los romanos y se convirtió en colonia romana, siendo remodelada en época de Augusto. Por ello la importante huella arqueológica romana en forma de foro, termas, templos y basílica. Tras la caída de Roma, fue ocupada, sucesivamente, por vándalos, bizantinos y árabes. Y es curioso como, a pesar de su total destrucción y de ser borrada de la Historia por Roma, el eco y legado del gran Imperio de Cartago quedó en la zona, en forma de su lengua y religión, demostrando su extraordinaria relevancia en la Antigüedad.

Bibliografía: 
Werner HussCartago. Gredos, Madrid, 2001. 
                         Los cartagineses. Gredos, Madrid, 1993. 
C. González Wagner. Cartago. Aldebarán, Madrid, 2001. 
J. Gómez Espelosín. Cartago, el imperio olvidado. Historia de National Geographic, nº 33, 2006.

viernes, 14 de febrero de 2014

Novedades musicales destacadas, enero 2014.


Bruce Springsteen - High Hopes. Parece ser que a la mayoría de seguidores y críticos no les ha gustado la nueva obra del gran Bruce, y tengo que reconocer que no es un trabajo excelente, pero contiene temas muy buenos y cambios musicales. Lo primero es que no todo son canciones nuevas, algunas son viejos temas remozados, como la emotiva American Skins (41 shots), que relata la muerte de un joven inmigrante guineano a manos de la policía de Nueva York. O la épica Ghost of Tom Joad, que ya había tocado en directo, y que modifican por la gran inclusión del virtuoso Tom Morello (Rage Against The Machine), otro que para fans y críticos no ha sido una sabia decisión, pero que como el propio Bruce dice ”se convirtió en mi musa, llevó el resto de este proyecto a otro nivel…”. Yo, personalmente, creo que como siempre hay que esperar, que Tom es un gran músico que puede ser muy bueno para Bruce. En segundo lugar también cuenta con versiones como: High Hopes, festiva y bailable adaptación de un tema de Scott McConnell, Just Like Fire Would de los legendarios australianos The Saints o la final Dream baby Dream de Suicide, a las que Tom y Bruce dan una vuelta y un toque folk rock muy original. Entre los temas nuevos, que son en su mayoría temas inéditos de la ultima dedada, destacar la magnífica, para mi, Harry's Place o la destacable y llena de ritmo Heaven´s Wall. Para muchos es una gran decepción, yo creo que es un disco de versiones y caras B bastante Interesante y que da gusto oír. 


Grand Magus - Triumph And Glory. El combo sueco regresa a la actualidad con su séptimo disco, tras destacables obras como Iron Will o Hammer Of The North, de metal clásico con aderezos stoner o doom, por lo que cuenta con un sonido particular y genuino. De la mano del gran vocalista y guitarrista Janne ‘JB’ Christoffersson (Spiritual Beggars) ahora abundan en su línea de puro True Metal, oscuro y épico (con cierto aire a los clásicos Manowar), incluso las letras son de batallas, acero, espadas y honor. Un sonido de metal grandilocuente, lleno de riffs, al que añaden sus diluidos aires stoner/doom. Temas llenos de potencia basados en la voz y los profundos riffs de Christoffersson como: Steel Versus Steel, Fight o Triumph And Glory, auténticos himnos de puro y verdadero metal. Cortes clásicos lleno de épica como Arv, The Naked And The Dead o el gran tema The Hammer Will Bite, que tiene un bello comienzo acústico y de piano, pero que desemboca en una profunda colección de tremendos riffs y un gran estribillo, sin duda el gran tema del disco. En definitiva, si eres fan del true metal y piensas que es cosa del pasado, Grand Magus te harán cambiar de opinión con discos tan Notables como Triumph And Glory.


Primal Fear - Delevering The Black. En el año 1998 Ralf Schepers y Matt Sinner forman un nuevo grupo llamado Primal Fear, y ya estamos hablando de su décimo disco de estudio. Han ido evolucionando desde sus inicios de Power Metal de clara raigambre Judas Priest, desde su destacable Seven Seals fueron intentado añadir nuevos elementos a su música. Con la inclusión en el grupo de dos grandes guitarristas como Alex Beyrodt y, sobre todo, Magnus Karlsoon, que les hace abundar en una línea más melódica y con muchos elementos del Hard Rock. Ya su anterior Unbreakeable iba por esa onda, y con Delevering The Black confirman su evolución y asentamiento en la banda de Magnus. Aunque el power metal potente siempre está presente en temas como: la inicial King For A Day, Rebel Faction, Delevering The Black o Road to Asylum, cortes llenos de vigor y guitarras dobladas que se amoldan como anillo al dedo a la tremenda y aguda voz de Ralf, uno de los grandes vocalistas del heavy metal. Ahora, sin embargo, encontramos temas que combinan el metal con el hard rock en los que destacan las melodías y los estribillos, como el gran single When Death Comes Knocking, atención a sus ritmos intermedios arabescos, la gran balada acústica Born With A Broken Heart, llena de belleza y grandes coros. Y, sobre todo, el gran tema del disco One Night In December, un corte extenso lleno de cambios y atmósferas con mucha melodía, rollo sinfónico y un estribillo para enmarcar, que nos demuestra la evolución musical de Primal. Notable disco que demuestra que la evolución bien entendida es la salvación del metal. 


Ring Of Fire - The Battle Of Leningrad. Diez años después de su destacado Lapse Of Reality, el proyecto musical de Mark Boals, del guitarrista Tony Macalpine y del teclista Vitalij Kuprij, regresa a la palestra musical con su cuarta obra, The Battle Of Leningrad, en la que cuenta como improvisado e inesperado bajista con el célebre Timo Tolkki. El peso de las composiciones lo lleva Vitalij Kuprij, y de las melodías vocales y letras se ocupa Mark, todo aderezado con la gran y virtuosa guitarra de Tony. Un súper grupo en toda regla, que continua con su sonido de metal neoclásico (influido por Yngwie Malmsteen) lleno de épica y teatralidad, un estilo algo en desuso en los últimos años. Por eso se agradece más la nueva entrega de Ring Of Fire con temas llenos de dramáticos desarrollos de piano y guitarra, grandes arreglos orquestales y moderado virtuosismo épico/progresivo como en: Mother Russia, They're Calling My Name o Empire. Bellas melodías vocales en cortes misteriosos y teatrales, llenos de cambios y grandes estribillos como la gran Land Of Frozen Tears o la progresiva Firewind. Mucho sentimiento vocal acompañado tremendas guitarras acústicas y piano en la sentimental balada Our World e intensidad neoclásica en la destacada Where Angels Play (muy Malmsteen). Estamos ante un Notable disco, que quizás pudo ser aún mejor, pero se agradece escuchar buen rock duro neoclásico en el año 2014. 


Skindred - Kill The Power. Nuevo disco de los originales y sensacionales Skindred, formación galesa de lo que se ha dado en llamar Reggae Metal, aunque son mucho más que eso. Combinan elementos del metal, del thrash, del rock alternativo americano, del hardcore, del punk o del rap metal…unidos a sonidos tribales y ritmos electrónicos, junto con una puesta en escena y un directo lleno de energía. Y esa adrenalina y energía la trasmiten en sus discos, ya su Union Black fue un gran disco, y con Kill The Power, su quinto disco, se consolidan como uno de los grupos con más futuro del momento, por su sonido propio y lleno de originalidad. A todo esto se une la voz de Clive “Benji” Webbe, todo un personaje, con un profundo y potente chorro vocal. Skindred son guitarras contundentes y ritmos potentes llenos de fusión, como podemos apreciar en el cañonazo inicial llamado Kill The Power, uno de los temas del año en la escena metálica. Estamos ante un disco lleno de variedad, cada tema es diferente y añade elementos de los muchos géneros musicales de Skindred, como la magnífica Rulling Force, metal tribal electrónico, o Playing With The Devil, paradigma de su Reggae Metal, junto con el adictivo ritmo alternativo metal de Worlds On Fire. Con Ninja o Proceed With Caution volvemos al metal contundente electro/tribal, intercalando las alternativas y geniales The Kids Are Right Now o We Live, de grandes melodías y estribillos. Open Eyed es otro gran tema de metal fusión con un duelo vocal genial entre Clive y la cantante de Soul Jenna G. Y más de su original reggae metal en Dollars And Dimes y en la final y positiva More Fire. Sobresaliente para Skindred, un grupo lleno de creatividad y variedad, con un sonido sorprendente que supone un soplo de aire fresco para la escena metálica, muchas veces tildada de monótona. Si piensas que no hay nada nuevo bajo el sol del rock duro, acércate con las orejas abiertas a Skindred y te sorprenderás. 


Transatlantic - Kaleidoscope. Cuarto disco de estudio de Transatlantic, maestros absolutos del rock progresivo-sinfónico, un delicioso supergrupo formado por: el imponente multi-instrumentista y pianista Neal Morse (Spock’s Beard o Flying Colours), el guitarrista Roine Stolt (Flower Kings), el bajista Pete Trewavas (Marillion) y el omnipresente baterista Mike Portnoy. Con esos mimbres la cesta de rock prog no podía defraudar a nadie y nos ofrecen un alucinante y caleidoscópico viaje músical. A través de cinco bellos y preciosistas temas en los que combinan el progresivo más purista y prodigioso con el rock delicado, bello y accesible. En el inicio Into The Blue (tema largo, 25 minutos) con una apoteosis inicial instrumental en la que cada músico se luce en su justa medida, para luego ir pasando por pasajes melancólicos y mucha carga del jazz, puro rock transatlántico. Continuamos con tres temas cortos, bellos y accesibles a la par: la inmensa balada Shine, llena de nostalgia y calidad musical con unas melodías y guitarras llenas de sentimiento, una verdadera delicia sonora. Luego la fascinante Black As The Sky, colmada de encanto, con un estribillo emocionante y unos coros para enmarcar, de ritmo enérgico y trepidante, impresionante. Y Beyond The Sun, melancólica balada en la que el sentimentalismo y la calidad musical se combinan a la perfección, otra gozada para nuestros oídos. Y para terminar Kaleidoscope, un tema de mas de 30 minutos de virtuosismo y caleidoscópico musical lleno de cambios y magnífica instrumentación, apto para amantes del progresivo más purista. Toda una montaña rusa de atmósferas y ambientes, con unas guitarras llenas de magia, una sección rítmica colosal y un gran juego vocal entre Morse, Mike y Stolt. En definitiva, apoteósico y Sobresaliente disco, que disfrutaran tanto los fans del prog rock como los de rock preciosista y de calidad. 


Within Temptation - Hydra. La banda holandesa que a base de trabajo, maduración y evolución musical ha conseguido convertirse en uno de los grupos del momento en la escena rock/metal internacional. Y, para mi, en el mejor grupo con vocalista femenina, una inmensa Sharon Den Adel cuyo chorro vocal es cada día más glorioso, y que puedo confirmar que canta aún mejor en directo. Ya su anterior The Unforgiving era espectacular y casi insuperable, pero Hydra no sólo mantiene el nivel sino que los consolida como referentes del rock actual. Within vuelven a mostrarnos poderosas y grandilocuentes composiciones con una producción y sonido inmenso y mucho más crudo. En 10 temas redondos en los que sobra ni falta nada, muchos grupos deberían aprender con 10 temas es suficiente, lo bueno si breve dos veces bueno. El inicio es sensacional con Let Us Burn, tema 100% Within con un inmenso estribillo y mucha melodía y sinfonía. Luego el primer dueto del disco en el moderno y contundente Dangerous, lleno de ritmo y poderío vocal con Sharon y Howard Jones (ex- Killswitch Engage). Otra de las sorpresas y muestra de la evolución y madurez de Within es And We Run, original y fabuloso corte en el combinan su grandeza sinfónica con ritmos hip-hop del célebre invitado, el rapero Xzibit, lo que desemboca en un estribillo emocionante, pura frescura musical. El siguiente dueto es también de impresión, por fin juntas Sharon y Tarja Turunen, las dos mejores voces femeninas del metal/rock, en un tema grandilocuente con grandes guitarras, una melodía y estribillo preciosista en el que lucen a la par ambas voces. El inmejorable inicio se completa con Edge of The World, deliciosa balada llena de sinfonía en la que Sharon nos enamora. La segunda parte del disco prosigue con el gran nivel con: Silver Moonlight (ampulosa y potente con grandes riffs), Covered By Roses (con gran protagonismo de guitarras y sublime estribillo), Dog Days (pura y bella sinfonía Within), Tell Me Why (sensacional y elaborado corte de desarrollo complejo pero efectivo, tras varias escuchas se convierte en uno de los grandes temas del disco). Y el broche de oro lo ponen con Whole World Is Watching, otro de sus inmensos duetos, en este caso con Dave Pimer cantante de Soul Asylum, un hermoso medio tiempo/balada, totalmente embriagador. Sobresaliente absoluto para Within Temptation, por méritos propios otra de las bandas punteras de la actualidad musical. 

En febrero: Adrenaline Mob, Cynic, Sober, Temples, The Unguided o Mustasch...

viernes, 7 de febrero de 2014

Grandes Iconos Universales XVIII: La Venus del Espejo, Velázquez, hacia 1650. National Gallery de Londres.

La Venus del Espejo. Óleo sobre lienzo, 122 cm x 177 cm.
La Venus del Espejo genera cierta controversia en cuanto a su fecha de ejecución, para la gran mayoría de críticos este óleo sobre lienzo fue realizado durante su segundo viaje a Italia, entre julio de 1649 y noviembre de 1650. Lo que si parece muy claro es que la Venus aparece citada en un inventario de 1 junio de 1651 como parte de la colección particular de Gaspar de Haro y Guzman, Marques de Carpio y sobrino-nieto del valido de Felipe IV, el obstinado Conde Duque de Olivares. Se entiende que Gaspar encargó el cuadro a Velázquez para su deleite personal, era habitual encargar desnudos utilizando la temática mitológica como excusa para no ser acusados de pecadores. Además según Dawson Carr, Haro “amaba la pintura casi tanto como amaba a las mujeres”. Sin embargo, un estudio posterior del historiador Ángel Aterido señalaba que la obra perteneció al pintor madrileño Domingo Guerra Coronel, que se la vendió a Gaspar en el año 1652. Sea como fuere el sublime desnudo pasó por muchas manos después de la muerte de Gaspar de Haro: la casa de Alba, Manuel Godoy, hasta que durante la Guerra de la Independencia la pintura es robada y llevada a Inglaterra, donde aún permanece como una de las joyas de la National Gallery de Londres. 

Venus recreándose con el Amor y la Música de Tiziano, una de las influencias de Velázquez.
La desnudez femenina era un tema totalmente inusual e insólito en la pintura española, y además es el único desnudo conservado de Velázquez, aunque por documentos de la época se sabe que al menos pintó otros dos o tres, probablemente otras Venus, como una Venus reclinada. El tema del desnudo femenino no estaba muy bien visto en la España del siglo XVII, era pecado mortal y una falta total de moralidad, por eso Velázquez utiliza el tema mitológico para matizarlo, aún así sólo sería apreciada en círculos intelectuales. La actitud de la España de Felipe IV hacia el desnudo no se da en Francia o en el norte de Europa, donde abundaban los desnudos mitológicos femeninos. A pesar de ello un español, quizás el pintor más grande de todos los tiempos, realizó el que puede ser considerado uno de los más hermosos desnudos femeninos de la pintura universal, en mi humilde opinión muy superior a la Maja Desnuda de Goya. Velázquez se enfrenta al desnudo femenino con todo su refinamiento y la elegancia.

La Venus de Urbino de Tiziano, inspirada en la Venus dormida de Giorgione, ambas toda una inspiración para Velázquez.
Velázquez nos presenta su versión de Venus del mismo modo que otros de sus temas mitológicos (ver Grandes Iconos Universales X: La Fragua de Vulcano), humanizando y despojando al mito de su idealismo, por la utilización de modelos humanos normales y por eliminación de elementos clásicos representativos del mito. Por ejemplo no representa a Venus con sus inseparables rosas o el mirto, y es curioso como representa una Venus de pelo castaño, cuando, tradicionalmente, Diosa del amor estaba caracterizada por su larga melena dorada. De esta forma, logra mostrarnos el mito como una acción meramente humana y mundana. El único elemento que nos dice que estamos ante Venus es la presencia de su hijo Cupido, que además aparecen representado sin su clásico arco ni sus flechas. 

Otra Venus de Tiziano, en este caso con Espejo, también estaba en la mente de Velázquez.
La obra tiene muchas influencias de Tiziano (que pintó varias Venus reclinadas y con espejo) Giorgione, Miguel Ángel o Rubens. No obstante, Velázquez llega al cenit de la representación de la diosa, al presentarnos una mujer de carne y hueso, mundana, pero de palpable carnalidad y belleza. La idea era representar a una Venus humanizada, sorprendida en su intimidad por el artista mientras un Cupido regordete sostiene el espejo donde se refleja su rostro difuminado. 

Venus del Espejo de Rubens, rubia y redondeada muy diferente a la de Velázquez.
La presencia del Espejo acentúa la sensación de profundidad de la escena, y el rostro proyectado en dicho espejo pierde la precisión de sus formas, sólo se adivina, al carecer de nitidez el rostro es cuasi irreal y simboliza el carácter engañoso de la belleza y el amor. El punto de vista elegido resulta original, la diosa está vista de espaldas recostada, lánguidamente, sobre su diván, mostrándonos su rostro reflejado en el Espejo, que sujeta el pequeño Cupido, alado y desnudo, esto es, el amor y la belleza unidos. Ese reflejo de la diosa no es real, desde ese punto de vista no deberíamos ver su rostro sino su cuerpo, evidencia del pudor del artista. Sobre el espejo encontramos una cinta rosácea de seda, símbolo de la atadura que en el amor provoca la Belleza. Velázquez utiliza con frecuencia el recurso del espejo en sus cuadros (Cristo en Casa de Marta o Las Meninas) para jugar con la profundidad y el espacio, y hacer participe al espectador de la obra. Con la inclusión del espejo logra que la diosa mire hacia fuera del cuadro, hacía el espectador.

Detalle del irreal reflejo del rostro de Venus en el Espejo.
La composición es sublime y está marcada por el cuerpo de Venus, que separa la obra horizontalmente en dos partes, también podemos apreciar dos líneas perpendiculares, la que forma horizontalmente el cuerpo de Venus y la vertical del cuerpo de Cupido. Mientras que las curvas del cuerpo, del cortinaje o las sabanas otorgan movimiento y ritmo a una escena marcada por la calma y el deleite sereno por la observación la Belleza en si misma. La genialidad del pintor consigue que nuestra mirada se centre en el cuerpo desnudo de Venus, rebosante de luz y claridad, punto central de la obra. Y lo logra con su extraordinario dominio de la luz y de los armoniosos contrastes de luces y sombras.

Parte inferior de la composición donde apreciamos el movimiento de los pliegues y la luminosidad del cuerpo de Venus.
Es magnífica la combinación de tonos de los pliegues de las sabanas, que se adaptan al cuerpo de Venus, utilizando un tono claro inferior seguido de un tono oscuro. Ese contraste ente el paño azul y blanco resalta aún más la carnalidad y sensualidad del sinuoso cuerpo de la Diosa, de una delicadeza sublime. Además Velázquez añade un fondo marcado por un paño o cortinaje rojo que logra centrar la mirada del espectador en la Diosa y en Cupido, todo con una pasmosa naturalidad y teatralidad. 

Detalle del grácil Cupido sosteniendo el Espejo.
Velázquez utiliza una pincelada muy suelta, cuasi impresionista, los contornos de las figuras se nos muestran difuminados, creando esa sensación propia de que circula aire entre las figuras, un aire iluminado y una profundidad visual donde estriba la genialidad de Velázquez. Su gama y amplitud cromática es muy rica y apreciamos su gran maestría a la hora de combinar y fundir los colores haciendo que los detalles sean sugeridos. En La Venus del espejo encontramos los famosos arrepentimientos de Velázquez, ya que sus cuadros son fruto de una lenta y profunda meditación que no parecía acabarse nunca, pues nos consta la frecuencia con que volvía sobre sus obras, en principio ya "acabadas", para corregirlas, si con ello consideraba que podía mejorarlas. De manera que, sabemos que cambia la posición del brazo en el que Venus apoya su cabeza, que antes estaba más elevado, o modifica su cabeza, que en principio estaría más vuelta hacia la izquierda.

Parte superior en el que apreciamos el teatral fondo rojo y a la derecha el brazo de Venus que fue cambiado por Velázquez en uno de sus célebres arrepentimientos. 
La Venus del Espejo es la más carnal y original representación de la diosa de la Belleza, a la que muestra calmada en su intimidad, y nos convierte como espectadores en voyeurs de lujo al permitirnos observar una Venus totalmente absorta y llena de carnalidad. Significados y simbolismo se le han dado muchos, para algunos representa la Belleza absoluta o general, al verse difuminado el rostro en el espejo puede aludir a cualquier tipo de belleza. Otros afirman que representa a una Venus esclavizada por su Belleza y su narcisismo, que le obligan a mirarse constantemente en el espejo. 

Centro de la composición en el que apreciamos la elegante sensualidad y la sublime combinación de tonos que logran centrar nuestra mirada en el cuerpo de Venus.
En definitiva, estamos ante la diosa Venus más humana y natural, con una gran influencia posterior en el impresionismo de autores como Manet. Esa humana carnalidad, que el genio de Velázquez otorga a su Venus, pudo ser la acusante de que marzo de 1914 fuera atacada con un hacha de carnicero por una sufragista, Mary Richarson, quedando gravemente dañada. Por lo que requirió de una larga restauración, en la que fue limpiada en exceso. Un hecho que muestra que estamos ante otro gran icono universal que ha marcado y sigue marcando la mirada del Hombre.