jueves, 28 de febrero de 2013

Grandes Mitos de la Antigüedad V: La Reina de Saba y el mítico Salomón.

Salomón y la Reina de Saba, puertas del baptisterio de Florencia de Lorenzo Ghiberti, siglo XV.
Hacia el año 970 a.C. Salomón sucede a su padre David y se convierte en el tercer y último rey del Israel unificado. Gracias a la Biblia sabemos que fue un poderoso y sabio monarca al que la reina del mítico y prospero reino de Saba quiso conocer. Israel era una un pequeño estado en auge gracias a una consolidada Monarquía hereditaria y a una administración centralizada. En ese siglo X a.C. la decadencia de los imperios Egipcio y Asirio permite el desarrollo y crecimiento de nuevos reinos como el de Saba e Israel, atravesados por importantes rutas comerciales que unían el Mediterráneo oriental con el occidental. Para analizar a los reinos de Saba e Israel nos movemos entre la Historia y el mito, ya que la Biblia no es una obra científica, pero junto a otras fuentes nos da importantes pistas para conocerlos. El encuentro entre la Reina de Saba y Salomón en Jerusalén se relata en tres libros sagrados:

Salomón, de Pedro Berruguete.
La Biblia lo expone de esta manera: “La Reina de Saba había oído la fama de Salomón y vino a probarle por medio de enigmas. Llegó a Jerusalén con gran número de camellos que traían aromas, gran cantidad de oro y piedras preciosas; al llegar Salomón le dijo todo cuanto tenía en su corazón. Salomón resolvió todas sus preguntas. No hubo ninguna proposición oscura que el rey no le pudiese resolver. Cuando la Reina de Saba vio toda la sabiduría de Salomón y la casa que había edificado, los manjares de su mesa, las habitaciones de sus sirvientes, el porte de sus ministros y sus vestidos, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en la Casa de Yavhé, se quedó sin aliento, y dijo al rey: `¡Verdad es cuanto oí decir en mi tierra de tus palabras y tu sabiduría! No daba yo crédito a lo que se decía hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos, y hallo que no dijeron ni la mitad. Tu sabiduría y tu prosperidad superan todo lo que oí decir (...) Luego regaló al monarca ciento veinte talentos de oro, aromas en grandísima cantidad y piedras preciosas. Nunca más llegó tal abundancia de aromas como la que la reina de Saba regaló al rey Salomón (...) Ella se volvió después y marchó a su país acompañada de sus servidores" (I Reyes 10, 1-8).

Salomón y la Reina de Saba en un fresco de El Escorial.
En el Corán se relata de esta forma: "... No tardó (la abubilla) en regresar y dijo: 'Sé algo que tú no sabes, y te traigo de los saba una noticia segura. He encontrado que reina (Makeda) sobre ellos una mujer, a quien se ha dado de todo y que posee un trono augusto. He encontrado que ella y su pueblo se postran ante el sol, no ante Dios...” (Sura 27). Y en la Kebra Negest, la llamada Biblia etíope o crónica de los reyes de Etiopía escrita en el siglo XIV d.C., se nos cuenta como un mercader llamado Tamrin regresa al reino de Saba hablando de la sabiduría del gran Salomón. Por lo que la reina de Saba decide marchar a conocerle, se cuenta que la reina le pide a Salomón que no duerma con ella, pero Salomón le ruega que a cambio no podía coger nada de su casa, y la reina sedienta bebe agua. Por lo que Salomón y Reina de Saba yacen juntos, tras ello la reina regresa a Etiopía, donde dará a luz a un niño, el legendario Menelik I.

La Reina de Saba en su viaje a caballo hacia Israel, según la Biblia Etíope. 
Es difícil asegurar la veracidad del encuentro, ya que en ninguna de las tres fuentes se nos da una fecha exacta del mismo, lo que está claro es que tras un texto mítico siempre hay un poso de realidad. Que en el siglo X a.C. los reinos de Saba y de la Canaán eran muy prósperos y pudieron realizar intercambios comerciales y políticos. Ambos se vieron favorecidos, al igual que otros reinos de la zona como Fenicia, por el colapso de las dos grandes potencias de la zona Egipto y mesopotamia, y por el impulso de la rutas comerciales y del tráfico de mercancías. Hacia el 965 a.C. uno de los últimos faraones de la dinastía XXI (se dice que pudo ser Siamún) toma la ciudad de Guezer y la entrega como dote a su hija en su boda con Salomón. Es evidente la influencia egipcia sobre el reino de Salomón, en la estructura de corte o en las divisiones administrativas.

Marib (Yemen), capital del antiguo reino de Saba entre los siglo IV y I a.C.
Según la arqueología se aprecia un destacado proceso de urbanización de la zona de Canaán y de Jordania durante ese siglo X a.C., provocado por un desarrollo económico y comercial. Muchos estados vecinos tendrían relaciones comerciales con el reino de Salomón, entre ellos destacaría el reino de Saba o Shabah, que estaría situado a medio camino entre el sur de la Península Arábica, el Yemen, y la zona de Etiopía. La reina, que procedía de la península arábica o del desierto de Jordania, acudió al encuentro del rey de Israel para cerrar algún tipo de acuerdo comercial.

Santa María de Sión en Axum.
Poco sabemos de la reina de Saba, y no hay nada que nos pueda confirmar las relaciones amorosas entre la reina y Salomón. Una de las pocas menciones históricas que tenemos es la del historiador judío Flavio Josefo en sus Antigüedades Judías, que se refiere a la Reina de Saba como “la mujer que en aquel entonces reinaba en Egipto y Etiopía”. Lo que confirmaría que la reina era de Etiopía, pero no su leyenda de hermosura y magia. Ya que según el Kebra Negest, Meneleki I, hijo de la reina de Saba y Salomón, ordenó llevar la célebre y misteriosa Arca de Alianza del templo de Salomón al reino etíope. Supuestamente, quedó custodiada en la famosa Iglesia de Santa Maria de Sión en Axum (Etiopía), un absoluto mito.

El Muro de las Lamentaciones, único resto de los templos de Jerusalén.
Lo que si sabemos es que hacia el año 960 a.C. Salomón termina su famoso templo en Jerusalén, del que no conservamos nada, fue totalmente destruido por Nabuconodosor II, rey de Babilonia en el 587 a.C.. Sólo tenemos las descripciones de la Biblia y los ejemplos de otros templos cananeos encontrados por la arqueología. Siguiendo ese modelo de los templos cananeos, el templo de Salomón sería de planta rectangular, con pórtico, una gran sala interior, y un santuario donde se custodiaría la mítica Arca de la Alianza. El templo fue reconstruido por los macabeos en el siglo II a.C., y posteriormente, transformado por Herodes, antes de ser destruido por los romanos en el 70 a.C. El célebre muro de las lamentaciones es la única parte que queda de ese último templo.

La Reina de Saba representada por Piero Della Francesca.
Hacia el 951 a.C. Salomón muere, tomando la “salomónica” decisión de dividir el reino entre sus hijos: para Rehoboam el sur o reino de Juda, y para Jeroboam I el norte o Israel. Todo lo demás entra en el campo de la leyenda y el mito, Salomón y la Reina de Saba han sido representados y mitificados en todas las épocas. Pero lo único que podemos decir con veracidad histórica es que hacia el siglo X a.C. el reino de Canaán y el reino de Saba gozaban de una gran prosperidad económica y comercial que pudo hacer que sus supuestos soberanos se conociesen, posiblemente por cerrar algún tipo de contrato comercial. Mientras la arqueología no confirme nada nuevo, el encuentro de la Reina de Saba y Salomón seguirá formado parte del mito y no de la historia.

viernes, 22 de febrero de 2013

Personajes singulares de la Historia XIX: Ramses III, el salvador de Egipto.

Ramsés III oferente, templo Jonsu, Karnak.
La Dinastía XX nace en el 1186 a. C con SETNAJT que acaba con la inestabilidad provocada por el fin de la Dinastía XIX con Seti II. El enigmático Setnajt, además de fundar una nueva dinastía que gobernaría el Egipto dualista durante más de un siglo, logra recuperar la estabilidad iniciando la última gran etapa del Egipto faraónico. Al morir en el año 1184 a.C. deja el trono a su hijo Usermaatre-Meriamón, esto es, RAMSÉS III, el último gran faraón de Egipto. Ramsés era un hombre de gran determinación y eficacia, al igual que su padre. Su tenacidad y buena labor le llevan a tener unos primeros años de reinado tranquilos, en los que consigue recuperar la economía de Egipto. 

Columnata del peristilo de Medinet Habu.
Además de acabar con distintas rebeliones populares con lo que logra la ansiada estabilidad interna del reino. Incluso llevó a cabo numerosas reformas económicas y comerciales, pero su reforma más importante fue al social, al reestructurar la sociedad egipcia en nuevas clases, y lograr una gran prosperidad. Un bienestar por el que tuvo que pagar un alto precio al tremendamente poderoso clero de Egipto, sobre todo al clero de Amón, una casta sacerdotal con un gran poder del que dependía la estabilidad del trono de Ramsés. De esta manera, entrega grandes extensiones de tierra al clero para satisfacerlo y conseguir su fidelidad, algo que era capital para mantener la estabilidad interna. Ramsés III logra estabilizar y recuperar el gran Egipto, pero va a tener que hacer frente a grandes amenazas exteriores que ponían en grave peligro la seguridad de su reino.

Ramsés III quemando incienso como ofrenda a los dioses.
La primera de esas invasiones se produce en el año 1179 a.C. es la llegada por el oeste de belicosas tribus libias que consiguen asentarse en el Delta del Nilo, no obstante, Ramsés III consigue detenerlas y derrotarlas. En un gran campaña que se salda con numerosos cautivos de guerra libios, que fueron empleados en la construcción de sus muchos templos. Sin embargo, la gran amenaza exterior estaba por llegar, eran los misteriosos Pueblos del Mar. Un extraño grupo de pueblos indoeuropeos que estaban asolando el Mediterráneo, destruyendo imperios y estados muy poderosos como: Micenas, los Hititas o Siria, y que ahora amenazaban el reino de Ramsés III. 

Mapa de las invasiones y destrucciones de los Pueblos del Mar.
Los célebres Pueblos del Mar eran una coalición heterogénea de pueblos combinada con piratas de la época, y los conocemos, en parte, gracias a los relieves propagandísticos de Ramsés III, entre ellos se encontraban: los peleset (filisteos), los tjeker (de Anatolia), los denyen (o aqueos) y shekelesh (de Sicilia), entre muchos otros. Y es curioso que invadían los reinos pero no se asentaban ni colonizaban, sólo asolaban ciudades y gran imperios. Y tras destruir la zona de Siria y Palestina avanzaban inexorablemente hacia el reino del Nilo.

Los enemigos de Ramsés III: nubios, sirios, libios, hititas, palestinos y beduinos.
Los pueblos del mar llegaron a Egipto en el 1176 a.C. en dos oleadas: primero por tierra y luego por mar. Por tierra llegan por el Delta oriental del Nilo y Ramsés III estaba preparado para frenarlos, según muestran los muros del gran templo de Medinet Habu, Ramsés III los detienen en el Delta matando a más de diez mil invasores. La batalla terrestre está peor documentada que la naval, pero según los relieves egipcios la infantería y los carros de Ramsés III derrotan a los Pueblos del Mar, que aparecen representados con niños y esposas, lo que nos dice que era pueblos en constante devenir y nomadismo.

Fachada del templo de Medinet Habu.
Al ser derrotados por tierra los Pueblos del Mar regresan luego por el mar, con naves muy bien preparadas para la gran batalla naval, que está muy bien documentada gracias a los relieves del gran templo de Ramsés III en Medinet Habu, que nos informa sobre la primera batalla naval de la Historia, que pudieron ser varias batallas que en los relieves se condensaron en una única gran batalla. Ramsés III nos cuenta como organizó sus tropas “ordené que se preparase la boca del río como una poderosa muralla de barcos de guerra (...) y fueron ocupados por completo (...) con valerosos guerreros armados. Las tropas consistían en todos los hombres de Egipto armados con picas, eran como leones rugiendo en lo alto de las montañas...”. Son los llamados Shardana, mercenarios que eran la élite del ejercito del faraón, los que lucharon en el mar contra los invasores.

Vista área de Medinet Habu.
Hay que decir que los egipcios no estaban muy dotados para la navegación, por lo que la batalla fue mas compleja y cruenta para las tropas de Ramsés III de lo que se nos cuenta en Medinet Habu. Que se valen de un hábil ardid para derrotar a los pueblos del mar, ya que los dejan pasar en un principio para luego atacarles por la retaguardia, lo que les dio un factor sorpresa y un ventaja capital. Es una emboscada en toda regla, los barcos foráneos quedaron atrapados entre la armada naval egipcia y el ejercito del faraón y arqueros que estaban situados en la costa.

Representación de la relieve de Medinet Habu que ilustra la batalla naval.
Todo ello está representado con todo lujo de detalles en las paredes del templo de Medinet Habu en una composición dividida en dos partes: por un lado el caos del los Pueblos del Mar lleno de confusión e ira, y por otro lado el orden y racionalidad del ejército egipcio y del faraón. Un Ramsés III que, lógicamente, es gran protagonista de la escena, representado con un gran tamaño y aplastando a sus enemigos. Todo acompañado de inscripciones que rezan así: “Su majestad irrumpe como un torbellino contra ellos. combatiendo en el campo de batalla como un corcel...”. Y Ramsés III nos explica también esa emboscada que les da la victoria “...aquellos que vinieron por mar (...) Fueron arrastrados a tierra, cercados, arrojados, tendidos y muertos en la playa...”. Ramsés III utilizó los muros de su templo para un acto de propaganda política, y para equipararse con su gran referente que era Ramsés II, que hizo lo mismo tras la célebre batalla de Qadesh (ver la entrada Pasajes de la Historia IV

Relieve de Ramsés III en Medinet Habu.
Una vez solucionada la amenaza exterior de los Pueblos Mar, Ramsés III tiene que enfrentarse a otra nueva invasión de los libios en el 1173 a.C., que consigue repeler con éxito de nuevo. Pero todas esas grandes campañas y batallas contra sus enemigos exteriores generan problemas internos, fundamentalmente provocados por la mala administración y la corrupción, que llevan a una crisis económica y social. Una crisis interna que se ve reflejada en una huelga en el 1155 a.C., la primera huelga documentada de la Historia, de los obreros de las tumbas reales en Deir el-Medina. Los trabajadores se pusieron el huelga tras casi veinte días sin recibir su remuneración de trabajo, que no era otra que alimentos y comida. Por lo que se negaron a trabajar alegando “... tenemos hambre (...) Hemos venido aquí empujados por el hambre y la sed... Escriban esto la faraón... ¡que nos de nuestro sustento!...”. Hubieron sucesivas huelgas y negociaciones con los sacerdotes, es posible que el descontento popular y de los obreros les llevara a saquearan y robar. 

Columnas del templo funerario de Ramsés III.
Una crisis interna que en 1154 a.C. deriva en intrigas y una conspiración real contra la persona Ramsés III, que ya era un anciano de sesenta años. La intriga fue encabezada por la segunda esposa del faraón, Tiy (la primera esposa fue la extranjera Isis-Merenaset), y le apoyaban muchos altos funcionarios y militares, en un complot cuyo fin era derrocar a Ramsés III e impedir que su hijo, el futuro Ramsés IV, accedería al trono. Sin embargo, la conspiración fue descubierta y sus promotores capturados. 

Ramsés III representado en las paredes de Medinet Habu.
Y un año después, en 1153 a.C. Ramsés III muere, tras 31 años de gobierno. Las causas de sus muerte no están muy claras, pero según los estudios de su momia no fue una muerte violenta, pudo morir de ancianidad o por algún tipo de veneno relacionado con la intriga real, no se sabe con exactitud. Lo que si sabemos es que Ramsés III, invencible y divino, es el salvador y el ultimo gran faraón de Egipto, después de él, sus descendientes, desde su hijo Ramsés IV, llevan al Egipto faraónico a su total decadencia. 

Bibliografía: 
N. K. Sandars. Los Pueblos del Mar. Obero, Madrid, 2005. 
J. Padró. Historia del Egipto faraónico. Alianza. Madrid, 2003. 
E. Castel. Ramsés III, el último gran faraón. Historia de National Geographic. nº 28, 2006.

jueves, 14 de febrero de 2013

Pasajes de la Historia XX: Los Fenicios, los grandes exploradores de la Antigüedad.

Mapa de la Colonización Fenicia del Mediterráneo.
Partiendo del extremo oriental del mediterráneo fueron los primeros grandes exploradores del mar de la Historia, ya que organizaron una exploración y colonización organizada surcando de forma sistemática todos los mares conocidos y lograron ampliar las rutas marítimas conocidas en la Antigüedad. Los Fenicios son un pueblo semita de la zona de la actual Siria y Palestina, donde se situaba su célebre capital Tiro. El nombre fenicios se lo pusieron los griegos, como tantos otros en el mundo antiguo, los llamaron Phoinikes o Fenicios en relación a la púrpura con la que comerciaban, muy abundante en fenicia. Los fenicios se convierten en una gran potencia comercial del Mediterráneo y fueron los primeros grandes navegantes de la historia, tres siglos antes que los griegos colonizan todo el Mediterráneo. Sus famosos barcos contaban con técnicas que les permiten una mejor navegación: la quilla, la vela orientable, el timonel doble, utilizar el betún o plomo para sellar las juntas de las maderas de sus barcos. Todo ello les permitió realizar grandes expediciones desde el siglo XII-XI a.C., de esa época tenemos la constancia del relato del egipcio Unamón, que hablaba de la existencia de relevantes flotas fenicias. De modo que, desde principios del primer milenio a.C. van a colonizar toda la cuenca mediterránea. 

Moneda Fenicia con su nave con espolón.
Pero no se conformaron con eso, fueron los primeros en atravesar el estrecho de Gibraltar y adentrarse en las tortuosas aguas del Atlántico. Hacia el sur llegaron hasta el actual Marruecos, y se les atribuye la primera circunnavegación del continente africano. Según Herodoto el faraón egipcio Necao encomendaría a una nave fenicia la misión de marchar desde el mar rojo y regresar de nuevo a Egipto, recorriendo toda la costa africana, una misión que duró más de tres años. Hacia el norte llegaron hasta las actuales islas británicas, posiblemente en busca del estaño, y de las llamadas por los griegos Casitérides o “islas del estaño”. La mayoría de estos exploradores son totalmente anónimos, ya que parece ser que sus viajes y exploraciones estaban envueltas en un gran hermetismo, para que no se relevaran sus valiosas y secretas rutas. Sólo conocemos algunos nombres, por relatos griegos y latinos posteriores, como Hanón, que exploraría las costas africanas hasta el golfo de Guinea, o Himilcón, que realizó un gran viaje al norte del atlántico siguiendo una ruta que le trasmitieron en el mítico reino peninsular de Tartessos.

El Golfo de Cádiz en la Antigüedad.
Los fenicios llegan a la Península Ibérica en una colonización totalmente atestiguada por la arqueología y las fuentes clásicas, Estrabón sitúa los primeros asentamientos en el golfo de Cádiz hacia el siglo X a.C. y posteriormente en Onuba (Huelva). La colonia más importante es Cádiz o Gadir (cuidad fortificada), según Veleyo Paterculo en su Historia de Roma fue fundada en 1100 a. C., pero la arqueología sitúa su fundación en el siglo VIII, hacia el 750 a. C aproximadamente. Su origen parece estar asociado a la creación de un templo a Melkart (Heracles), dios más importante de los fenicios. Alrededor de ese santuario surge una destacada factoría mercantil, según Avieno en su Obra Marítima, para la explotación y el comercio de metales (cobre, oro, plata, estaño). ). El comercio de la plata y el estaño fue el objetivo principal de la colonización fenicia de occidente y en particular del área tartésica. 

Estatua del Dios Melkart, islote de Sancti Petri (Cádiz)
Los fenicios se establecían fundamentalmente en islas (Chipre), en promontorios costeros o penínsulas. Todos los lugares elegidos eran buenos puertos naturales, estaban bien protegidos y eran fácilmente defendibles, y normalmente situados cerca de la desembocadura de un río, que les otorgaba la posibilidad de adentrar en el interior, es el caso de Gadir o de Lixus (Marruecos) sus dos colonias más antiguas. También en la península ibérica fundan: Malaka (Málaga), Sexi (Almuñecar) o Abdera (Adra), además de la fundación de Cartago, en la Túnez actual. Que se convertirá en el siglo VII a.C. en una gran metrópoli fenicia que llega a fundar sus propias colonias como Ebussus (Ibiza), además de establecerse en Sicilia o Cerdeña, y en el norte de África, como en Leptis Magna. Una gran colonización que responde a los grandes conocimientos marítimos y los sensacionales barcos de los fenicios, pero también a la situación de sus ciudades más importantes: Tiro, Biblos, Sidon o Berito (Beirut), todas en la zona costera sirio-palestina. Unas ciudades que contaban con magníficos puertos, pero que tenían un territorio para explotar muy exiguo y, por lo tanto, unos recursos limitados. Esa situación hizo que para los fenicios la colonización marítima fuera una necesidad, ante su escasez de tierras y materias primas.

Sarcófago del rey Ahiram I de Biblos, siglo XI a.C. con inscripción en fenicio más antigua.
Además los fenicios se van a especializar en el comercio y la producción de mercancías de lujo: tinte para tejidos, objetos de marfil, vidrio y metales. Lo que les permitió dedicarse a un lucrativo comercio con los reinos e imperios de su época, además con su fama de excepcionales marinos se convirtieron en intermediarios del comercio a larga distancia en la Antigüedad. Practicando una hábil navegación de cabotaje las naves fenicias transportaban plata, hierro, estaño y plomo del mediodía de la península ibérica, además de otros productos como el cobre de Chipre o el lino de Egipto. Y junto a esos productos y sus habilidades técnicas para la mar, también difundieron sus formas de vida, como el alfabeto fenicio que está en el origen de los sistemas de escritura occidentales.

Amuleto de vidrio fenicio.
Según Herodoto, era muy curioso como realizaban los intercambios con los pueblos indígenas. Al llegar a la playa depositaban sus productos allí y regresaban a sus naves hasta la llegada de los autóctonos, que habían sido avisados por señales de humo. Los indígenas tras comprobar la mercancía dejaban al lado de cada producto o materia la cantidad de oro o plata que consideraban que valía ese producto. Un cambio que se prologaba hasta que ambas partes estaba de acuerdo con el trato, y ambos se marchaban sin ni siquiera llevar a conversar.

Relieve de Senaquerib con un birreme fenicio.
Los barcos fenicios fueron utilizados por los faraones egipcios, por los reyes persas y asirios, por el mítico rey judío Salomón o por los los monarcas helenísticos. Gracias al relieve del palacio de Senaquerib en Ninive podemos conocer los dos tipos de barcos fenicios: grandes cargueros redondos para el comercio y las naves de guerra provistas de un espolón de proa en forma de reja de arado, mientras que la popa o parte trasera se asemejaba a la cola de un pez. Todas las naves fenicias eran birremes, con dos grupos de remos, y en popa contaban con un remo timonel doble para facilitar las maniobras en alta mar, en muchas ocasiones además de remos contaban con velas. 

Pecio de Mazarrón.
Destacar el descubrimiento en 1988 de los barcos de Mazarrón (Murcia), los restos bien conservados de dos barcos fenicios, únicos restos de naves fenicias con su cargamento original, en este caso cerámica. Los llamados pecios de Mazarrón han revelado nuevas técnicas fenicias como unir las tablas de madera del barco con plomo para hacerlas más resistentes o que impermeabilizaban el exterior con resina. Uno de los barcos está prácticamente intacto y se puede apreciar su forma curvada o redondeada original y se conserva su ancla de madera, la más antigua conservada. 

Anillo y Cerámica fenicia de un barco de Mazarrón (ARQUA).
En definitiva, la importancia de los fenicios en la Antigüedad es capital, sus barcos y exploraciones son básicas para los griegos, que en el siglo VIII a.C. van a realizar su propia colonización del Mediterráneo. Según Estrabón son los fenicios los que permitieron informarse a Homero sobre occidente, para relatar los viajes de Ulises en su Odisea. Incluso pudieron llegar a América, según una inscripción fenicia encontrada en Recife (Brasil), durante el reinado de Pedro I, y que examinó en 1968 el célebre Cyrus H. Gordon y afirmó que podía ser verdadera. Sin embargo, hay muchas dudas sobre una viaje de tales dimensiones con las técnicas y la capacidad de aprovisionamiento fenicio, no obstante, solamente la posibilidad de que fuera cierto ese viaje demuestra la grandeza de los navegantes fenicios y extraordinaria relevancia en la antigüedad occidental. 

Bibliografía: 
F. Prados Martínez. Los fenicios, del monte Líbano a las Columnas de Hércules. Marcial Pons, 2007. 
F.J. Gómez Espelosin. Fenicios, los primeros exploradores del mar. Historia de National Geographic. Nº 36, 2007. 
M. E. Aubet. Tiro y las colonias fenicias de Occidente. Bellaterra, Barcelona, 1997. 
R. Corzo Sánchez. Los fenicios, señores del mar. Historia 16, Madrid, 1988.

viernes, 8 de febrero de 2013

Novedades musicales destacadas, enero 2013.


Audrey Horne - Youngblood. Gran grupo noruego que toma le nombre de un personaje femenino de la serie televisiva Twin Peaks, pero lo más curioso es que es un proyecto de músicos de Black Metal (Enslaved y Gorgoroth) que nada tiene que ver con el sobresaliente retro hard rock que practican. Combinan de forma sensacional el metal y el rock duro clásico con unas melodías y voces más modernas o alternativas, con un resultado magnífico. Youngblood es un disco muy directo y lleno de temas brillantes, como su genial single Redemption Blues, Straight into your Grave o Youngblood, un disco que engancha y que confirma que estamos ante otra grata sorpresa venida de tierras escandinavas. Audrey Horne son 100% recomendables y sobresalientes


Black Veil Brides - Wretched and Divine: The Story of the Wild Ones. Tercer disco de estos jóvenes americanos que parece que dan el salto para convertirse en una banda madura, que deja atrás la adolescencia musical. Siguen combinando el glam de sus ídolos Kiss o Mötley Crüe con el metalcore americano, pero ahora se muestran más ambiciosos. Liderados por su carismático Andy Biersack nos ofrecen su disco más completo llenos de estribillos muy pegadizos y grandes y comerciales melodías, el mejor ejemplo sería su single In The End. Con una cuidada imagen, producción y sonido Black Veil Brides son la nueva sensación en USA, y progresan adecuadamente


Coheed And Cambria - The Afterman: Descension. Segunda parte de la obra conceptual del gran Claudio Sánchez y sus huestes, y estamos, como no podía ser de otra forma, ante otra maravilla musical para paladear al completo y de forma constante. Yo he caído rendido definitivamente ante los encantos del, para mi, mejor grupo de rock progresivo, preciosista, intimista y elegante del panorama musical. De nuevo, todo es belleza musical, grandes guitarras y sublimes estribillos que ponen los pelos de punta. Temas como The Hard Sell, Iron Fist o Dark Side Of Me son tan alucinantes como maravillosos. Si aún no conoces Coheed And Cambria te pido que te acerques a ellos con ganas de llenar tus odios con la mejor música rock de los últimos años, son emocionantes y sobresalientes


Cult of Luna - Vertikal. Estos suecos se confirman como una autentica revolución y locura, por su metódica mezcla de estilos desde el slugde metal más atmosférico, pasando por el metal progresivo y experimental. Cult of Luna son complejos y extraños, su fascinante y desconcertante música no es apta para todos los oídos. Pero una vez que te ves inmerso en su inverosímil mundo musical, no puedes hacer otra cosa que reconocer su tremenda calidad en una serie de pasajes musicales que parecen abstraerte de la realidad. Si te gusta el metal más etéreo, atmosférico y espacial que trata de reinventarse constantemente, Cult of Luna son tu grupo. Sobresalientes. 


Eric Martin - Mr. Rock Vocalist. El gran vocalista de Mr. Big nos ofrece un disco en solitario con su tradicional hard rock melódico AOR y con grandes colaboraciones: Steve Stevens, Marty Friedman, Richie Kotzen, Jhonny 5. Siempre es un placer escuchar la voz de este pequeño gran cantante por el que parecen no pasar los años. Todo esta lleno de grandes melodías y estribillos destacando temas como: Dreamin’, Alone, Paradise, Honey o If For You donde su gran y melódica voz se combina con una gran línea instrumental. Recomendado para fans de Eric y del rock duro más maduro y sentimental. Notable.


Helloween - Straight Out Of Hell. Estamos de enhorabuena, Helloween recuperan su mejor nivel, han regresado con su mejor disco desde aquel lejano y original The Dark Ride. Ya que Straight Out Of Hell supone el acoplamiento definitivo del nuevo grupo, con un sobresaliente en la composición y la guitarra Sasha Gestner, no hay más que escuchar su temazo World of War. El sonido y producción son, de nuevo, sobresalientes, pero ahora se añaden grandes, potentes y divertidas canciones como Live is Now, Asshole o las tremendas Nabatea, Burning Sun. En definitiva, un disco para que los fans de Helloween disfrutemos de principio a fin, sólo falta la reunión con Micheal Kiske, pero yo eso lo veo aún lejano. Sobresaliente


Pink Cream 69 - Ceremonial. Siete años han tenido que pasar, desde su magnífico Intensity (para mi su mejor disco junto con el sublime Sonic Dynamite), para que regresaran a la actualidad musical y lo hacen con una obra a la altura. Muchos de sus miembros están inmersos en otros e importantes grupos y proyectos (Unisonic, Voodoo Circle, Place Vendome...). Pink Cream 69 siguen teniendo un sonido que les hace únicos, sólo escuchar Special, uno de los temas de hard rock del año, ya merece la pena hacerse con Ceremonial. Junto otros grandes temas marca de la casa: Land of Confusion, Wasted Years, Let the Thunder Roll, Right or Wrong, guiados por la gran voz de David Readman. Notable.


Riverside - Shrine of the New Generation Slaves. Grandes maestros del rock progresivo más elegante y ecléctico, con unas canciones marcadas no tener trabas musicales y unas letras muy criticas y sociales. Riverside amplían, de nuevo, sus horizontes musicales y lo hacen mirando al rock más clásico, como ya han hecho otras bandas como Opeth o Pain Of Salvation, no hay más que escuchar su sensacional single Celebrity Touch. Rock progresivo clásico combinado como su intimo y desgarrador estilo lleno de grandes riffs y cambios constantes y emocionales en Escalator Shrine o New Generation Slave. Mucho jazz, mucho blues y una sublime instrumentación en un disco para fans del mejor progresivo, Notable Alto.


Shakra - Powerplay. Gran grupo suizo que siempre ha estado a la sombra de sus paisanos los Gotthard, pero Shakra es mucho más que un grupo segundón. Llevan sacando grandes discos de hard rock potente y melódico desde 1998. Con sus últimos cuatros discos han dado un gran salto de calidad, primero con la potente voz de Mark Fox, y ahora con su nuevo cantante John Prakesh (de origen hindú). Y dan otra vuelta de tuerca a la potencia, energía y melodía, mucha pegada y una gran línea vocal en temas como: Life Is Now, The Mask, Higher, la bella y melódica Wonderful Life o la pegadiza Don’t Keep Me Hanging. Buen grupo para descubrir si eras fan del hard rock europeo bien hecho, Notable.


Snakecharmer - Snakecharmer. De las cenizas de los primigenios Whitesnake, y los posteriores The Snakes y Company of Snakes surge Snakecharmer. Liderados por Mickey Moody, primer guitarrista de Whitesnake, y el veterano bajista Neil Murray, también de la serpiente blanca, y perfectamente acompañados por músicos como el gran vocalista Chris Ouesy (Virginia Wolf o Heartland) el bateria Harry James (Thunder o Magnum) o el teclista Adam Wakeman (Ozzy). Y nos ofrecen un disco lleno de la esencia clásica del mejor hard rock-blues, sonando a los años 70 pero con personalidad propia. Guiados por la gran Voz de Ouesy, un cantante soberbio que ha merecido más suerte en su carrera. Los grandes temas se suceden: My Angel, Accident Prone, Falling Leaves, A Little Rock & Roll, todo con mucho ritmo, soul y elegancia. Notables

En Febrero: Bullet For My Valentine, Red, Stratovarius, Steven Wilson, entre otros...