Grandes Hallazgos Arqueológicos V: El gran legado de la Civilización Sumeria.

El gran Zigurat de Ur.
En la segunda mitad del siglo XIX va a nacer para la Historia la hasta entonces desconocida Civilización Sumeria. Gracias al descubrimiento de unas tablillas escritas en una lengua no conocida en el sur de mesopotamia, dichas tablillas fueron halladas en 1869 por el investigador británico Jules Oppert. Jules llamó a esa lengua el sumerio y a la región donde se encontraron el Sumer, un nombre que ya aparecía en otras tablillas anteriores descubiertas al norte de Mesopotamia en las que se podía leer en lengua acadia: “Reyes de Sumer y Acad”. El gran hallazgo de la civilización del Sumer, la primera civilización de la Historia, se fue confirmando gracias a otros no menos sorprendentes descubrimientos: como las excavaciones del yacimiento de Tello (Irak), dirigidas por el francés Ernest De Sarzec, en las que se hallaron cerámicas, estatuas o elementos realizados en un estilo no conocido, junto a numerosas tablillas que tras ser descifradas arrojaron mucha luz sobre la nueva y desconocida civilización sumeria, ya que nos informan de su economía, historia, leyes o religión. Además a finales del siglo XIX se van a sacar a luz las grandes ciudades sumerias: Eridu, Uruk o Nippur, que nos mostraban su extraordinario urbanismo. Y sobre todo, el descubrimiento de Ur en 1922 por Charles Leonard Woolley, que puso de manifiesto la gran riqueza, técnica, cultural y espiritual de los sumerios, con el descubrimiento de las grandes tumbas reales de Ur, las más grandes, lujosas y complejas halladas en toda Mesopotamia.

Ciudades de la Antigua Mesopotamia.
La primera gran civilización de la Historia se extendería a lo largo de unos tres milenios, desde la aparición de las primeras ciudades en el 5000 a. C. hasta el 2000 a. C. aproximadamente. Sin embargo, hay dos teorías del origen de esta prístina civilización y de como los sumerios surgen para la Historia. Por una lado están los partidarios del origen autóctono, y por otro los que proponen un origen alóctono o exterior, ambas teorías concuerdan que no estamos ante una raza única, y que los sumerios compartieron el sur de Mesopotamia con otros habitantes y pueblos foráneos o semitas. 

Estatua sedente de Gudea, soberano de la ciudad de Lagash, 2120 a. C.
La teoría del origen autóctono defiende que los sumerios estarían establecidos en el sur de Mesopotamia desde el llamado periodo de Ubaid (5000 - 3750 a. C. periodo en el que surge la agricultura irrigada y los primeros templos en Eridu) junto con otros pobladores semitas y oriundos. La única diferencia entre los tres grupos sería la lengua, una lengua sumeria que pudo hablarse mucho antes de escribirse, como es lógico. Una escritura que nace para la Historia dentro del llamado Periodo de Uruk (hacia el 3300 a. C.), junto con otros avances y cambios técnicos (arado, torno, rueda...) que son el resultado de una gran evolución interna. Además está teoría tiene el respaldo arqueológico de las excavaciones en el templo de Anu Uruk y en los templos de Eridu, en las que se aprecia una continuidad poblacional, durante dos milenios se construyen templos en el mismo lugar.

Tablilla con Escritura Sumeria.
La teoría de origen alóctono está cimentada en que esos grandes cambios culturales y técnicos que se producen en el periodo de Uruk (hacia el 3750 a. C.) responden a la llegada de un nuevo grupo poblacional de origen foráneo. Pero no pueden establecer con exactitud el lugar de procedencia de ese grupo, se suele decir que sería un lugar montañoso que se ha situado en diversos lugares (Irán, Anatolia o India) con las únicas pruebas de la construcción de los famosos zigurats, que harían honor a sus montañas natales. Además la extraña lengua sumeria no aporta información sobre el origen de los sumerios, es una de esas lenguas aglutinantes que no se conoce su origen (como el mongol, japonés o vasco). Y además hay que señalar que cualquier tipo de llegada de un gran contingente poblacional alóctono debía haber dejado vestigios arqueológicos, que no se han encontrado. Por lo que, personalmente me decanto por la teoría autóctona, al estar asentada en la arqueología. 

Fachada reconstruida del Zigurat de Ur (Irak)
En ese Periodo de Uruk (3750 - 3150 a. C.) surge una de las grandes aportaciones de los sumerios a la Humanidad: la Ciudad y el modo de vida urbano como base de una cultura o civilización. Con los sumerios se completa definitivamente la sedentarización iniciada en el Neolítico, al surgir toda una serie de ciudades-templo (ciudades-estado) independientes que ejercían el gobierno y control de un territorio de mayor o menor enjundia. Estamos hablando de ciudades caracterizadas por gobiernos teocráticos lideradas por el llamado EN o “señor”, que aglutinaba el poder político, religioso y militar desde su centro de poder que era el templo. El EN poseía una soberanía divina, ya que era el representante terrenal de la divinidad, cada ciudad sumeria se encontraba bajo la protección de una de las divinidades de su panteón, como Ishtar en Uruk o Nanna/Sin en Ur. Estos grandes señores divinos controlaban todo en nombre del dios, un control de la tierra y la producción que se orientaba a enriquecer el templo, además eran garantes sociales y militares de la comunidad. Con el tiempo surgen otros poderes el ENSI o “gobernador”, y el LUGAL o (lu “gran” gal “hombre”). Los Lugal o grandes hombres parten como jefes militares pero con el tiempo van tomando más atribuciones, hasta que surge un nuevo centro de poder, el Palacio

Ciudades sumerias en el Dinástico Arcaico o Antiguo.
Nos encontramos ya en el Periodo Dinastico Antiguo (2900 - 2350 a. C.) en el que el poder pasa a manos de esos Lugal o reyes, que centralizan su nuevo poder en los palacios. Ese cambio del poder del templo al palacio va a generar luchas y conflictos entre las ciudades sumerias por el control de las tierras y las rutas de comercio. Unas luchas que generan debilidad del Sumer, una situación que va a ser aprovechada por los acadios, pueblo semita del norte, que dirigido por el gran Sargon, y su hijo Naram-sin, ocupan el territorio sumerio, y forjan el primer imperio mesopotámico, el célebre Imperio Acadio (2334-2150 a. C.). No obstante, hacia 2150 a. C. se produce la invasión de los llamados pueblos Guti, procedentes de los montes Zagros, lo que supone el fin de los acadios. La zona entra en un etapa de oscuridad hasta que en el año 2141 a. C. el señor de Lagash restablece el orden e inaugura la última etapa de la civilización sumeria. Hasta llegar al canto del cisne o última fase de apogeo del Sumer, la denominada III Dinastía de Ur (2112-2004 a. C.) con grandes reyes como Ur-Nammu, que supone el regreso a la tradición y a la gloria sumeria. 

Extensión territorial de la III Dinastía de Ur.
Ur, gran ciudad de barro a las orillas del Éufrates (actual Irak), se convierte con el glorioso Ur-Nammu en el centro político, cultural y comercial de la civilización sumeria. Bajo su reinado se construyen los primeros zigurats, tanto en Ur, como en otras ciudades como Eridu, Nippur o Uruk. Una gran ciudad construida con ladrillos de paja y barro, como todas las ciudades sumerias, ya la zona carece de canteras de piedra. El poder de los reyes de Ur se asentaba en una fuerte estratificación social basada en el poder y la riqueza que daban la tierra y el comercio. Nos encontramos con una sociedad tripartita encabezada por el Lugal, junto con los sacerdotes, nobles, altos funcionarios y sacerdotes, que ostentaban el poder y la riqueza. Por debajo se situaban los llamados Mashenkak, el grupo social más numeroso, era casi el resto de la sociedad, normalmente campesinos, libres pero dependiente de la cúspide social. Y había un tercer grupo minoritario llamado IR o esclavos, que no estaban considerados parte de la sociedad. Unos esclavos que, como en todas las civilizaciones, eran cautivos de guerra o llegaban a la esclavitud para saldar deudas. 

Reconstrucción del Zigurat de Ur.
Unas categorías sociales que se conocen gracias a las Leyes que desde mediados del III Milenio a. C. los sumerios empiezan a poner por escrito. Es otra de las grandes contribuciones de los sumerios la Ley Escrita, ya que siglos antes que el famoso código de Hammurabi, los sumerios pusieron por escrito normas básicas de conducta, para garantizar un orden social establecido. Unas leyes que se caracterizaban por la concreción, ya que pretendían regular aquellos aspectos que afectaran a la vida cotidiana. Existían tribunales con jueces, que eran los encargados de impartir justicia, y las penas se aplicaban, como no podía ser de otra forma, en función de la jerarquía social. Además dichas leyes eran utilizadas por los reyes sumerios para hacer propaganda y ganarse el favor de su pueblos, como las célebres Reformas, en las que el Lugal exponían reducciones de impuestos o perdonaban deudas, promesas que muchas veces no se cumplían. Como podemos ver el juego de la Política ya estaba establecido en el mismo origen de la Civilización. 

Estela de los Buitres con una falange del ejercito sumerio,  2460 a. C.
De esa primigenia Política surge otra de las grandes aportaciones del mundo sumerio, la Guerra y la creación de ejércitos. Las disputas entre ciudades-estado provoca la creación de ejércitos organizados, los sumerios ya contaban con falanges de infantería con sus casos y escudos de cuero, y con caballería que contaba con grandes carros de dos ruedas tirados por dos o cuatro onagros (asno oriental). Estos ejércitos, que podemos apreciar con nitidez en el celebre Estandarte de Ur, libraron las primeras batallas de la historia de hombre, el arte de la guerra nacía y nunca abandonaría ya a la Humanidad. 

Estandarte de Ur.
Hay otras aportaciones sumerias igual de importantes, pero muchos menos dañinas para la Humanidad que la política, la ley o la jerarquización social, a saber: La rueda, que fue inventada por los sumerios a mediados del siglo IV a. C., que permite la creación de carros que van a revolucionar e impulsar definitivamente el comercio, quizás la rueda sea el gran motor de la civilización. El torno del alfarero, capital invento sumerio desarrollado a partir de la rueda, que revoluciona la producción cerámica ante una demanda creciente. Al mundo sumerio le debemos saberes tan importantes como la medicina, para curar a los heridos en esas primeras batallas, junto con la química, la astronomía, la geometría, la música, incluso la cerveza. Así como con la invención del sistema sexagesimal, para contabilizar productos, parcelas agrícolas o computar el tiempo.

Detalle de un músico en el Estandarte de Ur.
La Escritura es el capital aporte civilizador del mundo sumerio, una escritura que surge como un sistema de control de las mercancías, de las transacciones comerciales, de los tributos e impuestos... unos registros contables que se plasman en esas primeras tablillas del periodo de Uruk. Y con la escritura surge la Literatura para plasmar las preocupaciones del hombre sumerio, de esta manera, los escribas sumerios realizan los primeros escritos que explican la creación o origen del mundo, o los primeros relatos o himnos épicos. 

Himno a Iddin-Dagam rey de Larsa, 1950 a. C.
La llegada de los amorreos hacia el 1750 a. C. supone el fin definitivo de la civilización sumeria en la Historia, pero su gran legado civilizador y grandes avances le otorgan una relevancia capital. Sumer fue la primera civilización de la Historia, quizás fue la más importante. La cultura sumeria dejo grandes aportaciones a la Humanidad, y gracias a Sumer la civilización avanza a través de Egipto, Grecia o Roma, hasta configurarse en lo que actualmente somos, tanto para lo bueno como para lo malo.

Bibliografía: 
A. Leo Oppenheim. La Antigua Mesopotamia. Gredos, Madrid, 2003. 
M. Liverari. El Antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía. Crítica, Barcelona, 1995. 
J. N. Postgate. La Mesopotamia arcaica, sociedad y economía en el amanecer de la Historia. Akal, Madrid, 1999.

Comentarios

  1. Muy importante la civilización sumeria. ¿Como iban a suponer ellos en lo que nos convertiríamos al correr del tiempo? Todas sus aportaciones: La ciudad, la escritura, las leyes, etc...han sido fundamentales; pero también se han derivado consecuencias nefastas como la guerra; pero claro, eso ya es la naturaleza del ser humano, que no avanza a la misma velocidad que la ciencia y la técnica.
    En definitiva, como siempre mágnífica tu entrada.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Selegna por acercarte a Mundo de Babel y por tus palabras. Efectivamente los sumerios, primera civilización de la Historia, no podían saber en nos íbamos a convertir y como con el tiempo muchos de sus inventos iban a tener nefastas consecuencias para la Humanidad. No obstante, mucho les debemos a los inventores de la escritura, la ciencia, la música o la cerveza, creaciones que han servido para mejorar la Humanidad, aunque parte de ella no tenga mejora posible.Una vez más, muchas muchas gracias por tu visita.
      Otro cordial saludo.

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  2. Aquí, se os olvidan las enseñanzas, del mayor erudito del siglo XX y principios de XXI, ahora muerto para mayor satisfacción de los poderes facticos ( catolicismo y científicos ortodoxos), nadie más interesado en perpetuar las mentiras establecidas como verdades universales, las cuales contradecían las traducciones de las tablillas Sumerias, Babilonicas, etc, estudiadas y traducidas por dicho erudito

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  3. Cuanta riqueza sentarse a leer estas consideraciones, definitivamente es enriquecedor!

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