Grandes Iconos Universales VIII: La Creación de Adán, Bóveda Sixtina, Miguel Ángel, hacia 1511.

 Adán, esperando recibir la chispa de la vida.

Miguel Ángel fue el más grande de los artistas del Renacimiento, y digo artista ya que él cultivó y trabajó de forma sublime todas las esferas del arte, desde la poesía, pasando por la arquitectura, la pintura y, sobre todo, la escultura. Su personalidad llena de idealismo y rebeldía es la de uno de los genios artísticos máximos de toda la Historia, con una obra variada y compleja. Como pintor mi favorito es Rafael, como genio multidisciplinar y científico me quedo con Leonardo, pero como verdadero genio del arte tenemos que rendirnos ante Miguel Ángel y su prolífica obra llena de genialidades en todas las disciplinas del arte. Miguel Ángel es básicamente escultor, toda su vida transcurre en un ardiente misticismo platónico en busca de la idea de la Belleza. Un ideal de belleza que le lleva a utilizar el blanco y compacto mármol de Carrara, al estimar que es el elemento más adecuado para acercarse a ese ideal, sobre el que trabaja directamente con furiosos golpes. Sus esculturas son únicas irradian su energía y su gran fuerza creadora en figuras siempre grandiosas, verdaderos titanes, que son el arquetipo de hombre occidental. Su excepcional tratamiento de la anatomía es un pretexto para lograr el ideal de belleza anhelado. Nadie puede negar que alcanza ese ideal de belleza, en su Piedad del Vaticano, en su célebre David, o su genial cúpula de San Pedro del Vaticano, como ejemplo de su extraordinaria labor en arquitectura. Estamos ante el genio indiscutible de Occidente marcado por un espíritu inconformista innato, no son de su gusto, ni Leonardo, ni Rafael, ni Bramante, ni Donatello, ni siquiera su propia obra. Un radical perfeccionismo que le lleva a triunfar en todas artes, dejando para la Humanidad alguno de los iconos más universales y cimeros del hombre.

Escena de La Creación de la Adán completa, con los Ignudi en la parte superior.

En su pintura, Miguel Ángel conserva toda su fuerza y genio, su dibujo es enérgico, sus volúmenes y estudios anatómicos son sublimes, sus figuras pictóricas parecen esculpidas a base de furiosos golpes. De manera que, en su pintura expresa la misma grandiosidad que en su escultura, desarrollando figuras de grandes proporciones llenas de dinamismo. Su pintura es todo movimiento y volumen, con una composición muy clara en la que las figuras relacionan con las manos y los ojos. Ante su genialidad Julio II le encarga pintar lo que será su obra maestra pictórica, la bóveda de la Capilla Sixtina, a cuya decoración dedicará cuatro años de tenaz trabajo, entre 1508 y 1512. La Capilla Sixtina es la más célebre Capilla del Palacio Apostólico del Vaticano, sus paredes están llenas de grandes obras de los artistas más célebres del Renacimiento italiano como Perugino, Botticelli o Rafael. Su función era fundamental ya que era la Capilla que albergaba el conclave papal en el que procedía a la elección de un nuevo Papa. Por lo que Julio II encarga al nuestro genio florentino la decoración de su bóveda, ya que Julio quería cambiar su decoración anterior, que era muy simple, a base de un fondo azul y estrellas doradas. Un trabajo titánico para el que Miguel Ángel se prepara a conciencia, y que realizará sin el apoyo de ningún ayudante. Según Vasari, Miguel Ángel pinta la Capilla tumbado sobre el andamio, en un posición muy compleja, el mismo genio dice “... De afanarme en este trabajo me he ganado un bocio como las paperas que les produce el agua a los gatos de Lombardía... Los lomos se me han hundido en la panza, hago del culo, para contrapeso, grupa, y, perdidos los ojos, doy pasos en falso. Por delante se me alarga la pelleja, y, al inclinarme hacia atrás, se me rejunta de tal modo que quedo tenso como arco sirio. Con ello, mis juicios resultan erróneos y extravagantes, pues mal se puede apuntar y disparar con cerbatana torcida. Defiende tú ahora, mi muerta pintura y mi honor, pues ni éste se halla en buen lugar, ni soy yo pintor...”.

Detalle completo de la decoración de la Bóveda Sixtina.

Para tan arduo trabajo, que inicia en mayo de 1508, elige un tema bíblico pasado por el tamiz de su neoplatonismo, concretamente el Génesis, para ello divide la bóveda en nueve compartimentos. Y lo hace ideando una gran estructura arquitectónica pintaba inspirada en las formas reales de la bóveda, mediante una decoración arquitectónica de pilastras y entablamentos fingidos entre los que desarrolla las nueve escenas del Génesis, cada una rodeada por cuatro jóvenes desnudos (ignudi). En esta bóveda el dinamismo y el colosalismo de Miguel Ángel llegan a su plenitud, en lo colosal de los músculos tensos y en las dimensiones de las figuras, gigantes que se mueven con formidable impulso y carecen de suficiente espacio. Todo en una atmósfera que adquiere una sensación de angustia, es un mundo dramático, opuesto al equilibrio y optimismo del primer Renacimiento, preludia el Manierismo. Las escenas están dispuestas en la parte central de la bóveda, a saber: La embriaguez de Noé, El Diluvio, El sacrificio de Noe, Caída del Hombre, pecado original y expulsión del Paraíso, La Creación de Eva, La Creación de Adán, La Separación de las aguas y la tierra, La Creación de los astros y las plantas, Separación de la luz de la Oscuridad. Como podemos apreciar están dispuestas cronológicamente en orden inverso al Génesis. Entre ellas encontramos los sublimes Ignudi, medallones con pequeñas escenas del Antiguo Testamento, y en las pechinas cuatro escenas relacionadas con la salvación del pueblo de Israel. Además en espacios triangulares encontrados los profetas y las sibilas (sacerdotisas griegas), son figuras sentadas en estructuras grandiosas de mármol rodeadas de amorcillos. Todo el conjunto es de una belleza y dificultad sobrehumana, en el que la figura humana es la gran protagonista. Figuras en fondos arquitectónicos llenas de expresividad, vitalidad, de energía, que muestran sentimientos en busca de esa anhelada belleza ideal, que le lleva a humanizar la divinidad. para Vasari es “una realización personal que, entre las difíciles y bellas, es bellísima y dificilísima”.

La Creación de Adán, la gran y bella alegoría del Hombre.

Entre las nueve escenas del Génesis que Miguel Ángel “esculpió” en la bóveda sixtina destaca La Creación de Adán como la más sublime y bella. Se dice que pasaron dieciséis jornadas hasta que concluyó la escena, “jordanas” era como llamaba a la superficie que pintaba en un día. El escena representa el Génesis 1, 26-27 "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..." Dios, tras haber creado la luz y el agua, el fuego y la tierra, a todos los animales y seres vivos, decide crear un ser similar a él, esto es, crearse de nuevo a sí mismo. Miguel Ángel elige para plasmar tan célebre momento su composición más clara y sencilla, y a la vez, bella y sublime.

Dios rodeado por los querubines y Eva.

Dos titánicas figuras: por un lado, Dios encarnado en un hombre anciano de barba blanca y cabellos largos, que está envuelto por una túnica púrpura, llega a tierra rodeado de querubines y bajo su brazo izquierdo una figura femenina, interpretada como Eva, que aún no había sido creada. Mientras su brazo derecho se estira, con una esbeltez inefable, con el fin de otorgar su divina energía o la chispa de la vida a Adán.

Adán recostado sobre la tierra.

Y por otro lado, un Adán que está representado como un joven y hercúleo titán, una figura grandiosa, paciente y débil que espera acostado en tierra a que le sea insuflada vida. ya que su brazo izquierdo se encuentra en la misma posición y a la misma distancia que el brazo derecho de Dios. Estamos a ante una composición artística de belleza excepcional en la que se representa el dedo creador de la mano de Dios.

El gran gesto de la Humanidad.

Un gesto creador del Dios que se proyecta a través del contacto eléctrico de los dedos, estamos ante cenit de las formas humanas como expresión de vida y de belleza. Ya que el elemento central es el contacto entre los dedos del Creador y los de Adán, a través del cual se transmite el soplo de la vida. Un detalle genial que resume en sí mismo el misterio de la creación de la vida humana. Si nos fijamos en las manos y los dedos de Adán y de Dios, vemos como la mano del Creador es firme y poderosa, representa todo su poder y energía, mientras la mano de Adán se nos muestra decaída y débil, al estar falta de la vida que le entregará Dios. Miguel Ángel desata todo su genio con esta bella y conmovedora interpretación neoplatónica de la creación del hombre. Sólo los grandes genios como Miguel Ángel hacen de una imagen un auténtico icono universal patrimonio de la Humanidad, que ha marcado a todas las generaciones sucesivas, y cuya influencia en la Historia del Arte es absolutamente capital. Su belleza sin parangón la convierte en un icono universal que ha marcado la mirada del hombre desde el momento en que se pintó hasta nuestros días, ya que estamos ante la alegoría más bella, sugestiva y poética del origen del ser humano. Desde luego, cuando pensemos en una imagen que puede resumir o representar a la Humanidad siempre nos vendrá a la cabeza La Creación de Adán, y eso lo logró la genialidad de Miguel Ángel. 

Bibliografía: 
Rubiés, Pere. Los Grandes Maestros de la Pintura: Miguel Ángel. Barcelona, 2001. 
Wölfflin, H. El arte clásico, una introducción al Renacimiento Italiano. Madrid, 1985.

Web:

Comentarios

  1. Magnífica entrada, que merece muchos comentarios; y la visita virtual una maravilla.
    Saludos

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  2. Opino igual que el comentario anterior, así que me sumo. Una entrada, cuyos detalles pueden apreciarse mejor en la visita virtual. Lo de Eva, bajo su brazo izquierdo ¿puede tener algún significado, teniendo en cuenta el sentido negativo que en la época ( y después también ) se daba a todo lo que se colocaba en ese lado?
    Un saludo

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    1. Gracias Selegna por tu comentario, y si la verdad es que la visita virtual es impresionante, te deja sin palabras. Respecto a Eva es muy posible que este colocada a la izquierda (o siniestra) de Dios de forma intencionada. Un cordial saludo y, de nuevo, gracias.

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  3. que buena entrada y buena informacion las imagenes estan grandiosas

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