Whitesnake - Forevermore.


Hace poco leía en la revista This is Rock unas declaraciones del gran David Coverdale en las que venía a decir: “Yo dirijo Whitesnake ¡Tómalo o déjalo!”. Una frase que resume lo que ha sido Whitesnake desde sus inicios, un proyecto en solitario de David para el que contaba siempre con grandes y reputados músicos, que se convirtió en una de las bandas más aclamadas de la historia del rock, liderada por una de las voces más profundas, personales y carismáticas. Son muchas las ganas que tenía de escuchar el nuevo disco de la serpiente blanca, ya que su anterior Good to be Bad, sin ser un mal disco, me había dejado algo frio, y la verdad las expectativas han sido superadas con creces. Es un auténtico lujo poder escuchar un disco como Forevermore en el año 2011, ya que se trata de un compendio de las diferentes épocas de Whistesnake, desde la más soul y blues a las más rockera y comercial, pero con un sonido del siglo XXI. Según sus propias palabras David Coverdale quería trasladar a Whitesnake, el hard rock, el rhythm and blues, el soul y la música motown, y esa base que está en la banda de sus inicios queda de nuevo plasmada en este Forevermore. Un disco que recupera la magia de los grandes momentos de Whitesnake de los 70 y los 80, lógicamente sin superar a sus grandes clásicos, como el blusero Ready an’ Willing, o los sublimes y comerciales 1987 y Slip of the Tongue, que marcaron el cenit de su estilo. Forevermore recupera la esencia de esos discos convirtiéndose en un disco más variado y completo que Good to be Bad. Para Forevermore David cuenta de nuevo con la pareja de guitarristas formada por Doug Aldrich y Reb Beach, que hace un gran trabajo y aportan mucha brillantez a las melodías. Dough y Reb son una gran pareja, pero no hacen olvidar a los iniciales Micky Moody y Bernie Marsden, John Sykes en el 1987, o los maestros Steve Vai y Adrian Vandenberg en Slip of the Tongue. Además se ha renovado la base rítmica del grupo con la entrada del batería Michael Devin (Lynch Mob) y el bajista Briian Tichy (Ozzy, Billy Idol), savia nueva que otorga mayor dinamismo al sonido siglo XXI de Whitesnake. Y siempre en un placer poder escuchar la voz magnética, profunda, llena de blues y sentimiento de Dave, el cantante que siempre ha logrado ponerme la piel de gallina (ese Here I Go Again). Lógicamente los años pasan, y no está al nivel de sus mejores años, pero sigue manteniendo un nivel de feeling, de calidez, de potencia y de profundidad que logran aún emocionar en el año 2011.


La composición y producción del disco son obra de David y Dough, parece que ambos han logrado crear un gran química personal, que según el propio David les hace muy fácil componer, algo que queda reflejado en el sonido magnífico de Forevermore. Un disco en el que nos ofrecen trece temas de gran calidad, sin temas de relleno, y variedad que hace honor a su glorioso pasado. El nuevo mordisco de la serpiente blanca se abre con Steal Your Heart Again, un tema muy potente y rockero, lleno de energía y ese ritmo cadencioso tan característico de Whitesnake mezclado con un sonido de guitarra muy moderno y crudo, todo un ejemplo de los Whitesnake del siglo XXI. All Out of Luck está en la misma línea, aunque con un tono algo más pausado, con un riff de guitarra aún más moderno en el inicio que se mezcla con ese feelling blues-soul de Coverdale, un estribillo accesible y un ritmo que de nuevo que hace mover la cabeza sin parar, además de un gran solo guitarra. Love You Set Me Free es la siguiente y suena absolutamente genial, es el primer single del disco y como es lógico recupera a los grandes y mágicos Whitesnake del pasado. Con unas guitarras perfectas , un riff inconfundible marca de la casa y un estribillo sublime nos envuelven, de lo mejor del disco. Con Easier Said Than Done, entramos en territorios más calmados y sentimentales, es la primera balada del disco, y es soberbia con un aire a esas grandes baladas de los 80, donde la calidez de la voz de Dave nos emociona sobremanera, con esa profundidad tan suya y esa forma de respirar antes de cada estrofa de la canción. Tell Me How nos devuelve la hard-rock-blues característico de Whitesnake, el blues y el soul de la desgarrada voz de Dave inundan la canción junto con unas guitarras magníficas (menudos solos) y una base rítmica que se nos muestra brillante. Otro gran momento, al menos para mi, es I Need You (Shine a Light) que recupera ese tono de los 80 del hard rock accesible que desprende buen rollo por los cuatro costados, un estribillo para recordar sin parar y, de nuevo, gran trabajo de guitarras, de las que más me han hecho disfrutar. One of These Days, es otro tema relajado, con un claro aire AOR-sureño muy en la línea del aquel olvidado, pero muy bueno, Restless Heart de Coverdale en solitario. Otro gran estribillo que en la sentimental voz de Dave se convierte en excelencia musical.

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Love And Treat Me Right, nos devuelve a la época del Slip of the Tongue, hard-rock puro Whitesnake basado en un gran riff de guitarra y ese ritmo candencioso que nos hace disfrutar. No hace más que confirmar el gran trabajo de los músicos que acompañan a Dave, a la altura de sus colaboradores pasados. Y Dogs In the Street, que podía haber estado perfectamente en el 1987, vaya maravilla de riff inicial y ese ritmo hard-blues marca de la casa, un estribillo de los hacen acción, otro de los grandes cortes del disco, donde Dave exhibe aún una extraordinaria fuerza vocal. Pasamos a Fare The Well, otra de esas profundas baladas made in Coverdale, donde nos muestra todos los registros de su voz rota llena de un sentimiento que nos hace estremecer. Completa un trío de grandes baladas, pero quizás un escalón por debajo de sus clásicos de los 80, por otra parte insuperables. Otro gran tema es Whipping Boy Blues, cercano al pasado glorioso de los 70 y 80, es corte lleno de energía, donde Coverdale nos demuestra que aún puede romper su voz y que las guitarras pueden sonar cristalinas y potentes, destacar la labor del batería, el joven Briian Ticky parece tener un gran futuro. Puro hard-rock-blues es también My Evil Ways, un corte muy rock and roll clásico basado en otro potente riff de guitarra. De nuevo, grandes guitarras en la parte central, otro duelo guitarrero genial, y Dave desgarrando su voz a base de gritos, los cuales, sabiamente, dosifica cada vez más, un gran tema para el directo. El disco termina con un grandioso Forevermore, con guitarras acústicas al inicio y el absoluto protagonismo de la profunda voz de Coverdale. Tiene un aire muy de los 70, casi zeppeliano, empieza relajado pero va a ir aumentando su intensidad gracias a un genial cambio de ritmo y a unas profundas y cristalinas guitarras, quizás es algo larga, pero sirve de epitafio sublime para este gran disco de rock duro lleno de soul, de blues y de sentimiento.

En definitiva, un gran disco variado, potente y bien producido, que hace honor al pasado de Whitesnake sin alcanzar las cotas de calidad de sus grandes clásicos. La pega del disco: la falta de uno de los grandes hits potenciales que Coverdale construía en los 80, lógicamente el año 2011 es otra cosa, y podemos estar de enhorabuena por poder deleitarnos aún con la voz y la música de uno de los grandes cantantes de rock. Espero que hagan gira por España y poder disfrutarlos en directo, sería mi primera vez.

Nota: 8.

Comentarios

  1. En cuanto he visto tu entrada me he hecho con el disco. Ya te contaré lo que me parece... A ver si te prodigas más con este tipo de reseñas para así guiarnos por los caminos del rock y el metal.
    Un abrazo y gracias.

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  2. Pues habrá que pegarle una escuchada como se merece el señor Coverdale. Whitesnake siempre ha sido un grupo que me ha gustado mucho, con sus altibajos, efectivamente el Good to be Bad no me dijo demasiado, ojalá que este eleve el listón a los niveles de aquellos clásicos de toda la vida.

    Un saludo y gracias por recomendarnos esta joya.

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  3. Muchas gracias Ricardo y Pedro os agradezco enormemente que os paséis por mi blog.
    Ricardo espero que te guste, aunque ya sabes que esto de la música es subjetividad, de todas formas es un gran disco. Te prometo que este año voy a realizar más reseñas de novedades de grandes discos, y seguramente recupere mis grandes discos del pasado. De lo nuevo te recomiendo: Within Temptation - The Unforgiving; el nuevo DVD de Avantasia!!! y si quieres arriesgar y escuchar algo nuevo un grupo llamado Protest the Hero son muy raros y buenos. Un abrazo.

    Pedro esa escuchada creo que te va a merecer la pena, dale una oportunidad al disco, ponlo varias veces. Aquellos clásicos, como bien dices, son difíciles de superar, pero este está bastante bien a las alturas que estamos. Otro saludo amigo.

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  4. El de Whitin Temptation es sencillamente impresionante... Se me ponen los pelos de punta con los estribillos de algunos temas. Probaré con el grupo que dices.
    Un abrazo, amigo.

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  5. Whitin me ha ganado definitivamente con este disco, es brutal. Oye dale un oportunidad a un grupo llamado Poest of the fall, creo que también te pueden gustar.

    Otro abrazo Ricardo.

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