viernes, 26 de junio de 2009

Grandes Iconos Universales I: El Matrimonio Arnolfini, Jan Van Eyck (1434).



El Matrimonio Arnolfini es un compendio de los fundamentos básicos de la pintura de los primitivos flamencos: Minuciosidad, ya que son obras para ser contempladas de cerca, por lo que se detienen en la representación de los detalles más nimios. Un gran realismo y naturalismo, vinculados al detallismo anterior. Ese enfoque cercano les obliga a la representación veraz de la realidad, llegando a encarnar verdaderos estudios psicológicos de los personajes. La delicadeza y la pasión al deleitarse en la reproducción de los objetos, o en sus adelantados juegos de luces. Y Jan Van Eyck es el gran detallista y realista flamenco, con una pintura que se caracteriza por un extraordinario y penetrante espíritu de observación. Es un magnífico retratista cuyo fin último es la fiel representación de la verdad, mediante un atrevido realismo en las representaciones de las apariencias de la vida, todo presidido por un complejo simbolismo, que luego analizaremos profusamente.



Detalle de la parte superior con el cenital espejo.

Esta deliciosa obra de Van Eyck, como todos los grandes iconos de la Historia de la humanidad, es reflejo de un tiempo y a la vez nos informa sobre el contexto en el que han sido creada. Ese contexto es el siglo XV en el que muchas ciudades de Flandes se ponen la vanguardia pictórica y económica de Europa. Ya desde el siglo XIII ciudades como Gante, Yprés, y sobre todo Brujas, viven un renacimiento comercial, que las convierte en el punto de encuentro del comercio mediterráneo y atlántico. Brujas, la bella ciudad de los canales del norte, se convierte en el principal centro comercial y la urbe más cosmopolita del occidente europeo, en parte por su excepcional ubicación geográfica. En palabras de H. PIRENNE es un error denominarla la Venecia del norte, “pues Venecia nunca gozo de la importancia internacional” que tuvo este gran puerto flamenco durante los siglos XIV y XV. Los barcos italianos llegaban a Brujas para distribuir sus mercancías y acceder a los mercados nórdicos. Además catalanes, castellanos, lusos, franceses, ingleses o germanos eran partícipes de este intenso tráfico mercantil. En definitiva un gran desarrollo urbano motivado por una extraordinaria pujanza comercial, que socialmente produce un gran auge burgués, grandes y ricas familias, que son la clientela fundamental de la pintura flamenca. De modo que los pintores flamencos son los notarios del esplendor urbano de Flandes y de sus valores económicos basados en el comercio y las finanzas.

Los canales de Brujas.

Y si hay una obra que refleje ese auge económico y el esplendor artístico de la Brujas del siglo XV, ésta es El Matrimonio Arnolfini, obra maestra de Jan Van Eyck. La pujanza comercial de Brujas está representada en el protagonista del cuadro, Giovanni di Arrigo Arnolfini, que pertenecía a esa gran comunidad de comerciantes y financieros italianos residentes en Brujas. Giovanni nació en Lucca, y mantuvo excelentes relaciones con Felipe el Bueno, Duque de Borgoña, de quién llegó a ser consejero. Giovanni se desposa con la joven Giovanna Cenami, miembro de una destacada familia de banqueros. La pintura representaría el matrimonio entre el financiero y la joven, y que está cargada de un profundo simbolismo, que la convierten en una obra cimera de la historia universal. Toda la pintura son símbolos, a saber:



La Vela. De la lámpara, recordatorio de Cristo, cuya presencia santifica la unión. Una vela que se prendía en el día de bodas, como símbolo de fertilidad de los recién casados.




La Firma. El autor nos indica “Jan Van Eyck estuvo aquí en 1434", por lo que dicha firma convierte al cuadro en un documento que atestiguaría la celebración de la boda. Ya que para algunos autores, como Panofsky, sería un matrimonio celebrado en secreto.


El Espejo. En el que se ve a los protagonistas de espaldas y ante ellos, en la posición que tendría el espectador, dos hombres: quizás Van Eych y un clérigo oficiando la ceremonia. Es un gran ejemplo de la minuciosidad, antes apuntada, de los primitivos flamencos. En torno a espejo circular se representan con gran detallismo diez de las catorce estaciones del Vía Crucis de Cristo, símbolo de una ceremonia cristiana. Es el centro de atención de todo el cuadro, pues nuestra mirada se centra con celeridad en el espejo. Además Van Eyck es un pionero en realizar los denominados “cuadros dentro del cuadro”, que luego utilizaría, entre otros, Velázquez en su Cristo en Casa de Marta.


El Vientre. El deseado embarazo de Giovanna queda sutilmente sugerido por la disposición de la tela del traje a la altura del vientre, sobre el que posa su mano, símbolo de esperanza. Y el color del elegante vestido es el verde, símbolo de esperanza y fertilidad.


Las manos de los esposos. Cuya posición podrían indicar la concesión a Giovanna de poderes por parte de su esposo, para dirigir los negocios en sus constantes ausencias.


El perro. A los pies de la esposa alude a la fidelidad y el amor, y hay destacar su pelaje todo un alarde de detallismo.


Las naranjas. Situadas en el alféizar de la ventana constituyen una referencia más a la fertilidad. Además podrían aludir al origen mediterráneo de los esposos.

Es puro simbolismo hecho pintura, lo que convierte al Matrimonio Arnolfini en un verdadero icono de su tiempo, al representar la riqueza y el boato burgués de Brujas. Pero además es un excepcional retrato moral y social, ya que resume los convencionalismos de la época. Jan Van Eyck convierte una obra pictórica en un documento histórico imperecedero, que nos permite analizar todo un tiempo histórico a través de una única imagen...

viernes, 19 de junio de 2009

Personajes singulares de la Historia III: LUTERO


LUTERO (1483-1546). Hijo de un campesino y educado dentro de una familia estricta y rígida, estudia artes y filosofía, e ingresa con celeridad en la rigurosa Orden de los Eremitas de S. Juan. Posteriormente se doctoró en teología en Wittemberg, donde era profesor de Lectura in Biblia, siendo formado en las ideas de Guillermo de Ockham. Da lecciones de salmos y cartas de las Sagradas Escrituras, que van a ser decisivas en su formación, llevándole a la conclusión de la nulidad de la ley y las obras humanas frente a la acción salvadora de la gracia divina. Lutero tenía la certidumbre de que “Dios no nos juzga por el balance de buenas y malas obras, sino que nos justifica sólo a causa de nuestra fe”. Lo que se exterioriza en la famosa Disputa sobre las indulgencias, ya que Lutero lamentaba la predicación de indulgencias especiales, como la concedida por León X al arzobispo Alberto de Brandeburgo, para la financiación de la basílica de S. Pedro. De manera que Lutero pregona el día de todos los Santos de 1517 sus 95 Tesis, que clava en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg. Y poco después realiza su tratado De indulgentiis, donde ahonda en esa falsedad de las indulgencias. Un ataque que parte de su concepto de fe, que negaba la comunión de los santos y denunciaba las falsas seguridades de salvación ofrecidas desde Roma a través de la compra de indulgencias, así como la patrimonialización del poder de conceder el perdón por parte de la Iglesia, que sólo corresponde a Dios.

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Lutero colocando sus 95 Tesis en la Puerta de la Iglesia de Wittenberg

Una disputa en principio ceñida al ámbito universitario, que fue difundida por la imprenta, y que el mismo Lutero que no deseaba, que por sus tesis, se pusiera en duda su sumisión a la Iglesia de Roma y rechazaba ser tachado de hereje. Sin embargo es acusado en herejía en 1518, siendo convocado en otoño a una entrevista con el legado Cayetano para que se retractara, no de sus tesis sobre las indulgencias sino de sus ideas acerca del valor de los méritos de Cristo para la salvación y sobre la comunión de los Santos. Pero la entrevista es un fracaso y Lutero no se desdice, rechazando la infalibilidad del Papa. Además en otra disputa con Juan Eck en 1519 Lutero rechaza la primacía romana y la autoridad de los concilios afirmando el valor único de las Sagradas Escrituras, como contenido de la fe.

Castillo de Wartburg donde es confinado Lutero tras su Desafio a Roma


Con lo que inicia su denominado Desafío a Roma, una vez condenado sin derecho a defenderse mediante la Bula Exsurge Domine en 1520. Incluso Lutero genera una disputa en la sociedad alemana entre papistas (Universidad de Colonia) y partidarios del fraile (humanistas y universitarios). En 1521 otra bula la Decet Romanum Pontificem le convierte en un proscrito religioso, social y político. No obstante Lutero va a ir gestando su pensamiento en tres grandes tratados de 1520: Tratado sobre el papado de Roma, donde sostiene que el papa no tiene ninguna autoridad divina, ni eclesial, y es inútil en una Iglesia sin jerarquías. Mientras que en su Manifiesto a la nobleza cristiana de la nación alemana desarrolla su doctrina de sacerdocio universal, todo cristiano es sacerdote, aunque afirma que las Sagradas Escrituras son inteligibles para los creyentes. Y finalmente en su Tratado de la libertad cristiana y la Cautividad babilónica de la Iglesia ataca los sacramentos, ya que sólo acepta el bautismo y la comunión, y niega la teoría de la transustanciación. Estableciendo que la libertad cristiana es puramente interior y espiritual, y si el cristiano vive según la fe es libre y no está sometido a ninguna ley ni orden. Según Touchard el pensamiento apolítico y antijurídico de Lutero “aunque revolucionario en el plano religioso, es conservador y hasta reaccionario en el campo político, al igual que en el económico o científico”. Para Lutero los príncipes “son los mayores locos y más redomados bandidos que existen en la tierra” con la única misión de defender y expandir la fe. MELACHTON, próximo colaborador de Lutero en Wittenberg, más humanista que Lutero, es el que precisa sus ideas dándoles estructura jurídica. De manera que según Touchard, Lutero contribuye a amplificar y desencadenar movimientos sociales profundos y violentos. Como el radicalismo social de la herejía iluminista o apocalíptica que deseaba volver a la pureza del cristianismo primitivo.

Biblia en Alemán de Lutero

Excomulgado es confinado en el castillo de Wartburg, donde tradujo la Biblia al alemán (conoce en vida de Lutero unas 350 ediciones). De marzo de 1522, cuando sale de Wartburg, a 1526 Lutero se dedica a frenar a los extremistas, siendo contrario al iluminismo anabaptista, y rompe con las posiciones humanistas. Ya que mientras que los humanistas (Erasmo) creen en la bondad natural del hombre y el valor de sus actos, el luteranismo es pesimista, maniqueo y agustino, señala la incapacidad del hombre (corrupto-indigno) para colaborar en la obra de Dios. Lutero en su De servo arbitrio, en brutal respuesta a Erasmo de Rotterdam y su De libero arbitrio, reafirma su postura señalando que "la libertad del cristiano es reconocer su total impotencia. La fe es un puro don de la Gracia Divina...”. En definitiva Lutero acaba definiendo una Iglesia para satisfacer la necesidad natural de los fieles de verse encuadrados y aconsejados. Convencido de que la verdadera Iglesia no es de este mundo acepta dejarla en manos de los príncipes y magistrados, un hecho, que según Bennassar, desencadena un movimiento de pensamiento que le supera rápidamente...

Para saber más:
Obermman, H. A.: Lutero. Un hombre entre Dios y el diablo. Alianza Ed. Madrid, 1992.
Bennassar, M. B. y otros.: Historia Moderna. Akal. Madrid, 1998.
Egido López, T.: Las Claves de la Reforma y la Contrarreforma. Planeta. Madrid, 1991.

jueves, 11 de junio de 2009

SLUMDOG MILLIONAIRE.


Slumdog Millionaire fue la gran triunfadora de los Oscars de 2008 y hay que reconocer que es una gran película, de la que deberían aprender los cineastas españoles para hacer cine comprometido sin caer en la vulgaridad y la parquedad de diálogos. Slumdog se nos revela como una gran sorpresa, que no puede dejar indiferente a nadie, por lo que, en parte, comprendo los 10 Óscars y 4 Globos de Oro que consiguió en su momento. Basada en la novela Q & A del indio Vikas Swarup, está magníficamente dirigida por Danny Boyle (Transpotting o 28 Días después), no obstante lo que más destaca el guión de Simon Beaufoy (Full Monty) que cautiva por la profundidad de los personajes y el calado de la melodramática y conmovedora historia. Con una estructura narrativa original y dinámica, y visualmente muy colorida sabiendo captar todo el color de Bollywood.

Esa estructura narrativa es uno de los elementos que más me han gustado, ya que Boyle cuenta el periplo vital de Jamal Malik, un desheredado perteneciente a los suburbios de Mumbai, que está a punto de ganar el concurso ¿Quién quiere ser millonario?, ayudado de unos magníficos flashbacks. Unos flashbacks que nos acercan a la vida de Jamal y que están relacionados con las preguntas del concurso, las cuales conoce por los hechos que le han acontecido en su tortuosa experiencia vital. Es una historia de casualidades, claramente alejada de la realidad, ya que estamos ante una obra de ficción en la que no todo tiene que ajustarse a la realidad. Una realidad social que lógicamente es una parte fundamental de la película, la pobreza, el hacinamiento, la superpoblación, la intolerancia religiosa... Todos los problemas que tiene en la actualidad la India, son retratados con una intencionada humildad intentando acercarse lo más posible a la realidad social. Algo sumamente complicado al tratarse de una ficción subjetiva, que suelen caer en la demagogia y en el intento de adoctrinamiento. En Slumdog no hay propaganda, sólo intenta contar una historia cargada de realismo (con inexactitudes), y fidelidad que acaba dejando un regusto optimista y te hace sonreír, no cayendo en la lágrima fácil y el único intento de conmover al espectador de muchas películas de realidad social. Es destacable la capacidad para reflejar la evolución de la India, que progresivamente se ha ido introduciendo en el mundo capitalista, un hecho que no ha mejorado las condiciones de la mayoría de la población. No obstante si ha cambiado la fisionomía de las grandes urbes, donde antes hay chabolas finalmente hay edificios de negocios y empresas.


Jamal ve los rascacielos que ha sustituido a su barrio de chabolas.

Slumdog no es sólo una película de realidad social, es también una historia de amor imposible entre Jamal y Latika. Jamal va perdiendo y encontrado a Latika de manera constante a lo largo de película, resultando desde mi punto de vista muy conmovedora. Sobre todo al contrastar con la competitiva realidad social, bien reflejada en el hermano Salim, es el amor por encima del dinero y la intolerancia. La vida de Jamal está llena de momentos de gran dureza, propios de la miseria en la que se ven sumidos, los cuales están tratados con sutileza, e incluso en tono jocoso. Como el genial momento de tirarse a las heces para conseguir el autógrafo de su ídolo, un actor de cine indio. Es muy difícil no caer en los inevitables estereotipos sociales, que están presentes en la película, pero no de forma abusiva como en otros documentales propagandísticos. Y digo esto ya que me parece que realizan las películas sociales a modo de documentales aparentemente objetivos. No dándose cuenta de que es una película, es ficción disfrazada de realidad, por lo que estoy seguro que muchos dirán que Slumdog es efectista y alejada de la realidad. Y puede que sea así, pero prefiero un cuento conmovedor inspirado en la realidad de la India, que no esas supuestas realidades cargadas de intencionalidad ideológica. Ese es el verdadero encanto de Slumdog, una película de acentuado realismo, que entretiene, emociona y no aburre por esa acertada amalgama de fantasía y realidad.


Jamal y Latika

En definitiva, una recomendable película llena de colorido, dinamismo, emoción y afán de superación, que es puro entretenimiento con un gran poso de realismo conmovedor. Hay que decir que sus 10 Oscars se me antojan excesivos, al ponerla en un nivel superior a la misma altura de películas como: Amadeus, Bailando con Lobos, Ben-Hur, La Lista de Shindler..., y desde mi perspectiva no llega al nivel de esas grandes obras maestras. Slumdog no es una obra maestra, no obstante es una película entretenida, conmovedora y original, atributos suficientes para ser considerada una gran película dentro de la mediocridad del cine actual.

viernes, 5 de junio de 2009

CHICKENFOOT - Chickenfoot.


El 2009 ha visto nacer otro “supergrupo” del rock, se trata de Chickenfoot una maravilla sonora formada por músicos de auténtico lujo: Sammy Hagar y Michael Anthony (ex Van Halen), Chad Smith (baterista de los Red Hot Chili Peppers) y Joe Satriani, uno de los grandes guitarristas del mundo, profesor de otros grandes como Steve Vai, con una gran influencia en la música actual. El mejor ejemplo de esa influencia es el descarado plagio que los Coldplay hicieron del tema de Satriani, If I Colud Fly, para su Viva la Vida. El tema de los “supergrupos” es complicado, muchos no llegan a la calidad esperada (Velvet Revolver), otros se separan con tan sólo un par de discos (Damn Yankess), otros sacan un primer gran disco y con posterioridad bajan su calidad (Audioslave). No obstante se están formado desde los sesenta, con grupos como The Velvet Underground and Nico, Crosby, Stills & Nash and Young o Cream. En los setenta, Journey o Bad Company, en los ochenta, Asia o Bad English, y en los noventa con grupos como Down, los locos Fantomas, o A Perfect Circle. Y ahora en pleno siglo XXI los “supergrupos” parecen renacer partiendo de los mencionados Audioslave, los fallidos Velvet Revolver, y ahora con Chickenfoot. Hace poco leí una frase de Chris Cornell (Audioslave, ex Soundgarden) sobre el tema de los súper grupos que no tiene desperdicio. “La culpa de que el término supergrupo esté mal visto es gracias a esas bandas de finales de los 80 y principios de los 90 como Asia o Damn Yankees, que eran una basura. Pero si se echa la vista atrás, encontraremos grupos como Led Zeppelin, Bad Company o Crosby, Stills & Nash and Young, que no eran precisamente nada malos”. Dando a entender que Audioslave es la regeneración de esas bandas de los setenta. En mi opinión las bandas de los 80 no son una basura, y que Audioslave es un gran grupo que han sacado buenos discos, pero que no llegan al nivel de su primer trabajo. La frase deja bien claro lo complejo que es el tema de formar un supergrupo que se mantenga en el tiempo, ya que suelen ser una reunión de egos (como el de Chris) por lo que se acaban autodestruyendo y rara vez superan el par de discos en el mercado. Digo todo esto para que Chickenfoot sean la excepción, y continúen sacando discos tan maravillosos como su homónimo debut, y que la lucha de egos no les lleve a la separación o a bajar el nivel en su segundo trabajo.


Chickenfoot es una verdadera reunión de talento, y aún siendo inevitable hacer comparaciones con los grupos anteriores de los componentes, esa calidad musical logra que el grupo suene absolutamente propio, algo sumamente complicado para ser un primer disco. Estamos ante un disco de verdadero ROCK, duro y enérgico, en el que destaca especialmente la descomunal base rítmica de Chad y Michael, que son el engranaje fundamental de Chikenfoot, dan la sensación de haber tocado toda la vida juntos, y eso lo consigue el talento puro. Al cóctel explosivo hay que unir el virtuosismo del profesor Satriani, que deja de lado sus experimentos particulares, no en vano es el primer grupo en el que participa como miembro oficial. Modera su virtuosismo progresivo para llenar el disco de sublimes solos impregnados de su reconocible estilo. Y la voz de Sammy Hagar, la verdadera voz de Van Halen, David Lee Roth no tenía mala voz pero era básicamente personalidad y espectáculo. La voz de Sammy tiene mucha profundidad, está llena de matices, y posee un tono roto cargado de fuerza sureña que dota al disco de mayor energía y dinamismo.

Antes de iniciar el análisis pormenorizado del disco comentar que tengo la sensación de que se está poniendo de moda utilizar la palabra Rock. Estoy muy cansado de oír a grupúsculos el tipo Canto del Loco, Estopa, El Sueño de Morfeo, decir, cuando sacan nuevo disco, que ahora su estilo es más rockero y duro. Debe ser una estrategia de las avispadas discográficas españolas, ya que siguen haciendo la misma basura pop-flamenca falsa. Y si de verdad creéis hacer rock, haceros un favor y escuchad a Chickenfoot, asumid vuestra incompetencia y dejar de hacer música por el bien de la humanidad.

El disco se abre con Avenida Revolution tema basado en un riff puramente hardrockero en el que la voz de Sammy se muestra en toda su profundidad, y el protagonismo lo tiene la guitarra de Satriani de conduce el tema hasta el final, con un asombroso solo en el que a su excepcional estilo añade toda la intensidad de rock duro. Continúa con Soap On a Rope, se cambian los papeles y ahora es el bajo y la batería los que construyen el tema, sobre todo el inmenso sonido del bajo de Michael, que genera un adictivo ritmo que hace que no pares de mover la cabeza, de nuevo el estilo Satriani se aprecia en el solo, el tema es una muestra de como hacer rock clásico en el 2009 sin tener que plagiar a nadie, portentosa la voz de Sammy finalizando junto con la guitarra este colosal temazo. Sexy Little Thing es la siguiente, puro hard rock sureño americano con un estribillo memorable marcado por la voz rota californiana de Sammy, de nuevo la base rítmica y la guitarra son sublimes y desprende una gran energía. Oh Yeah, es el primer single del disco, representa a la perfección el sonido de Chickenfoot, sobrehumano sonido de bajo y batería, la excelencia de la guitarra, y un estribillo lleno de dinamismo y electricidad con el que no paras de vibrar, es un resumen de toda la energía del mejor rock. Runnin’ Out es muy Van Halen tanto en las voces como en la melodía, la diferencia viene en el solo, donde Satriani aporta toda su personalidad, esto es, verdadero rock clásico.


video

La exhibición no decae con Get It Up, uno de los temas más enérgicos y pegadizos, incluso con la introducción de una parte del estribillo en español. ¡Arriba, Arriba! nos dice Sammy mientras el solo nos vuelve a dejar boquiabiertos. Down The Drain es más melódica y suave, y está construida, de nuevo, desde el bajo genialmente acompañado por la batería de Chad, un medio tiempo en el que la voz de Sammy nos revela todos sus matices, y el solo es de una indescriptible belleza, sublimes. My Kinda Girl es otro temazo de hard rock americano, con un adictivo estribillo, y el grupo dando una moderada muestra de virtuosismo instrumental, de nuevo la base rítmica fundamental, y Satriani a lo suyo, es una pena que hasta el 2009 no se haya decidido a formar un grupo. Con Learning To Fall nos volvemos a relajar, es rock melódico en su máxima expresión, se podría decir que es la balada del disco, el estribillo y el coro son inmejorables, un tema de gran sentimiento, en parte gracias a la guitarra que conduce el tema con una melodía de una delicadeza brutal. Vamos llegando al final con Turnin’ Left, deudor del sonido Van Halen en la distorsión, el sonido de la guitarra y el bajo. Pero Satriani se vuelve a superar con un solo de los que hacen afición (hacía mucho tiempo que no escuchaba un disco con unos solos tan magníficos) en un tema de marcado dinamismo vinculado la enérgica voz de Sammy, que no para de gritar como acompañamiento de la progresiva guitarra. Y el colofón lo pone Future In The Past, un medio tiempo con cambios de ritmo, basados en la colosal labor del bajo y la batería unidos al felling de la guitarra. En definitiva es el futuro y pasado del rock combinados de manera magistral para resultar completamente original. Discazo tanto en producción, composión, como en interpretación y presentación, que esperemos tenga continuación. 9/10

http://www.chickenfoot.us/

martes, 2 de junio de 2009

Los torneos medievales: un verdadero acontecimiento social.

Miniatura del Roman de Tristan, que representa la lucha final colectiva de los torneos.

Los torneos medievales eran el gran espectáculo de la Edad Media, siendo una exhibición de valor y constituyendo todo un hecho socio-político. No sólo eran una simple contienda armada, ya que constituían la principal diversión de los caballeros medievales y eran un trampolín para alcanzar el poder y la fama. Como es el caso de Guillermo el Mariscal, conocido por la homónima novela de Georges Duby, que procedía de un modesto linaje del siglo XII, y con su destreza en estas contiendas, llegó a ser regente de Inglaterra. Logrando una gran fama, amalgama de lo real y lo imaginario, que le otorgó el titulo de “mejor caballero del mundo”. Ya que estos torneos están vinculados a la ideología caballeresca medieval, junto con la virtud medieval de la guerra, el amor cortés, o el privilegio de ser un hombre de armas, y sobretodo la importancia del honor que los caballeros defendían a ultranza. La guerra como base de la sociedad medieval hacía que estas justas fueran útiles para el adiestramiento militar, además de servir a los caballeros para resolver sus diferencias con honor. Parece ser que en inicio eran luchas colectivas donde se retornaba para perseguir al oponente. Se suele decir que el primer torneo se celebro en el año 1066 convocado por el rey de Francia y desde entonces se convirtió en el "deporte" favorito de la Edad Media. Se celebraba en épocas de paz, un noble/rey invitaba a otro noble/rey y sus mejores caballeros para competir en los torneos. El objetivo de las justas no era la aniquilación del adversario, sino hacerlo prisionero, y a ese caballero preso se le exigía un rescate, y además debía entregar su caballo y armadura. Motivo por el cual los verdaderos promotores de los torneos fueron los señores feudales, al ser una destacada fuente de ingresos. Una celebración de torneos en muchos casos ilegal, y en contra de legislación papal y real.

El vencedor agasajado por la dama. Miniatura medieval

Hay que matizar que las justas eran luchas individuales, mientras que los torneos eran colectivos. Y ambos eran un deporte, un ejercicio militar en el que demostrar habilidad, en definitiva todo un acontecimiento social. El combate se realizaba a caballo o a pie, con una gran variedad de armas, y no solía finalizar con la muerte de alguno de los contendientes, salvo algunas heridas o la rendición de uno de los oponentes. Ante la relevancia del hecho los torneos se convertían en ferias que atraían a grandes muchedumbres de juglares, mercaderes o mendigos, durante los tres días que normalmente duraba el torneo. El señor feudal que lo celebraba debía ocuparse de alojar a los participantes y alimentarles, siendo convocados en los alrededores de los castillos que eran habilitados para el combate. Por lo general eran estructurados en forma rectangular, con tiendas para los caballeros, con una lujosa tribuna para el público de alta alcurnia asistente, y gradas más sencillas para el populacho. En un lado se colocaba un tribunal, que estaba compuesto por el mariscal y distintos jueces de campo, con la función de dirigir el torneo.

Todo torneo se iniciaba con la llegada de los participantes, que eran agasajados por el señor que había convocado el torneo. Los contendientes debían entregar sus escudos, que eran expuestos, para que el público supiese quienes eran los participantes en el evento. El comienzo del torneo era anunciado por los heraldos, que daban paso a los caballeros, que junto a timbales, tambores, escuderos, diversos notables, generaban una verdadera cabalgata. Después los caballeros eran asistidos por sus escuderos siendo ataviados en sus respectivas tiendas, y quedando preparados para el combate. El siguiente paso era comprobar las armas, para analizar si eran reglamentarias. Tras esto se iniciaba el combate, primero entre dos caballeros en justa, colocados a ambos extremos del campo de combate. De manera que al galope terminaran cruzando sus lanzas en el centro de la liza, por el lado izquierdo de ambos. Dichas lanzas se sujetaban con la mano derecha inclinándose hacia la izquierda por encima de la cabeza del caballo. Por lo general, y siempre que la lanza estuviese bien dirigida, se impactaba en la armadura del oponente, y dicha lanza solía romperse. De manera que el caballero llegaba al extremo de la liza para coger otra lanza, un hecho que podía hacerse un máximo de seis veces. Finalizadas esas seis tentativas el vencedor era el caballero que había roto más lanzas contra su enemigo. Lo que ocurría en ocasiones era que ambos caballos chocaban, generando un gran peligro para el caballo y el caballero. Por lo que para que los torneos se disputaran con más seguridad se ideó una barrera a lo largo de la liza, que la separaba en dos partes. Los torneos de extendían a lo largo de todo el día, y cuando un caballero caía del caballo se tenia que preparar para luchar contra el otro cuerpo a cuerpo, un duelo que duraba hasta la rendición de unos de los combatientes. Tras este duelo se iniciaba la lucha a píe con espadas y mazas. Mientras que el combate final, la parte más espectacular de los torneos, era una ofensiva colectiva a caballo, consistente en una carga masiva de los caballeros divididos en dos grupos. Este colofón colectivo ponía fin al torneo, el caballero vencedor era agasajado por una dama, y el acto era cerrado con un gran banquete en honor a los valientes participantes.

En los alrededores del castillo del señor que convocaba el torneo se desarrolla, con gran boato, este verdadero acontecimiento social medieval.

Este espectáculo medieval se va a desarrollar en toda la Europa plenamente feudal, todo lo que es el imperio Carolingio: Francia, Cataluña, Alemania e Inglaterra. Además el rey solía ser mal perdedor, como Ricardo Corazón de León, que autorizó los torneos en Inglaterra en 1194, sin embargo al ser derrotado en liza hizo encarcelar al victorioso oponente. A Inglaterra llegan procedentes de Francia, ya que el propio Ricardo consideraba a los franceses los más valientes en los combates al estar mejor formados en el arte de la guerra, por participar en estos torneos y justas. De manera que quiso que sus caballeros aprendieran mejores artes militares autorizando verdaderos duelos y combates. Una decisión que favoreció la extensión de la fama de los torneos por toda Europa, siendo siempre tema recurrente en las odas de trovadores y poetas medievales, que glorificaron las hazañas de grandes caballeros, como el mencionado Guillermo el Mariscal. Antes de finalizar señalar que había otra modalidad de estos duelos, el llamado Paseo de armas. Se trataba de un desafío singular, tanto colectivo como individual, en el que un caballero aventurero solía atacar un paso (puente, camino o encrucijada) que estaba defendido por otro caballero que trataba de mantener el paso.

En Castilla este espectáculo medieval se desarrollo de forma tardía, al igual que el feudalismo, al encontrarse en un proceso complejo de repoblación o reconquista, que no dejada mucho margen para este tipo de combates. Los torneos llegan a finales del siglo XIII desde Francia, Cataluña y Aragón, y se desarrollan sobre todo en tiempos de paz, como práctica para no perder la maestría en el arte de la guerra. En definitiva estos torneos son una fiel representación de la sociedad del medievo, en la que conocer el arte de la guerra era básico para sobrevivir, y el honor era defendido con la vida siempre que fuese necesario. Además era un negocio, ya que otorgan suculentos beneficios o privilegios a los caballeros triunfadores, llevándoles a medrar socialmente.

Para saber más:

Georges Duby, Guillermo el Mariscal. Madrid, Alianza, 2004.