Personajes singulares de la Historia: I. NOSTRADAMUS


Michel de Nostradame, más conocido como Nostradamus, fue más un hombre del Renacimiento que un astrólogo visionario, su obra es una amalgama entre la verdadera ciencia y el ocultismo. De ascendencia judía nace en 1503 en la Provenza italiana, estudiando medicina en Montpellier. Ante las graves pestilencias de la época se queda asistir enfermos en todo el sur de Europa. Sus métodos médicos eran diferentes, mientras que sus colegas se dedicaban a realizar sangrías, él basaba sus tratamientos en dietas alimenticias adecuadas y medidas higiénicas concretas. La tragedia se une a su nombre tras perder a toda su familia, en la nueva peste de 1537, lo que hizo que viajará por Francia e Italia donde profundizó en sus conocimientos. Hasta que en 1544, de nuevo desposado, se instala en la Provenza donde va a iniciar sus actividades proféticas y adivinatorias, que le hacen célebre en toda Europa sin apenas salir de Italia.

Nostradamus representado en un grabado del siglo XIX.

En el Renacimiento los límites entre la alquimia, o la astrología y ciencia estaban muy difuminados. Nostradamus no fue el único en mezclar ciencia, astrología y adivinación hubo otros como Copérnico o Paracelso. Era lícito utilizar la alquimia y el estudio de los astros como medios de curación, siendo perfectamente conciliables la astronomía y la adivinación. Es curioso que Nostradamus sin los conocimientos de otros científicos, se convirtiera en el astrólogo más famoso de Europa. Él practicaba una astrología popular, elaborando almanaques y horóscopos, que se basaban en la posición de los astros y en los signos del zodiaco, dando así respuesta a lo que iba a acontecer en los hechos más relevantes para el pueblo, como la siembra, un viaje, el matrimonio... Pero estos no son los que le han dado su imperecedera fama, sino sus Profecías publicadas en 1555, donde predice toda clase de catástrofes futuribles. Estas fueron reeditadas en 1568 con el nombre de Centurias, al estar agrupadas en nueve secciones de cien cuartetos cada una.


Portada de las Profecías de Nostradamus.

Una obra marcada por la oscuridad y el lenguaje esotérico donde anunciaba numerosos hechos futuros deducidos de sus cálculos astrológicos. Según el historiador Fernández Luzón la obra es un ejemplo típico de “astrología judiciaria, una práctica de adivinamiento que era vista con muchos recelos por las autoridades eclesiásticas de la época” al estar cargada de un determinismo que se opone al dogma del libre albedrío humano. Según los estudiosos de Nostradamus esas profecías son intencionadamente crípticas, para evitar que alguien las pudiese utilizar para cambiar el futuro. De ahí que aún hoy su obra suscite credulidad y aclamación entre los muchos mitómanos del esoterismo. Pero es seguro que Nostradamus se inspiró en textos anteriores, como una compilación de profecías medievales publicada en 1522, logrando hacer una original síntesis, que caló en el pueblo al estar realizada en lengua vulgar.

Su fama aumento con rapidez mientras supuestamente se confirmaban sus profecías. Su popularidad fue tal que Catalina de Médicis, la esposa del rey de Francia Enrique II, lo puso bajo su protección, al procesarle total admiración. Consultándole en varias ocasiones sobre su frustrada maternidad, y luego por el futuro de sus hijos, de su marido y del reino. Parece ser que Catalina estaba convencida que el médico había profetizado la muerte accidental de su marido, que falleció de un golpe de lanza durante un torneo. Finalmente en 1564 fue nombrado médico astrólogo del nuevo rey Carlos IX, un gran cargo del poco pudo disfrutar al morir en 1566.

Nostradamus rodeado de los signos del zodiaco

De modo que su carácter popular hizo que su obra alcanzase una gran difusión, y la oscuridad de sus profecías las ha hecho perdurar a lo largo de los siglos, siendo interpretadas de muy diversa forma y supuestamente revelando catástrofes como la de Napoleón, Hitler, las guerras mundiales, la de Yugoslavia, etc. Durante siglos sus cuartetos han sido un medio de explicación recurrente para apocalípticos, obsesionados con la idea de que nuestro destino, el de la humanidad, ya está escrito. Incluso la actual victoria de Obama en USA, para algunos ya fue profetizada hace unos quinientos años por Nostradamus. Algo que se me revela tan irracional, como pensar que este médico-astrólogo del Renacimiento es como un oráculo, que ha ido prediciendo la convulsa historia de la humanidad.

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