viernes, 27 de marzo de 2015

Novedades musicales destacadas, febrero 2015.


Black Star Riders - Killer Instinct. Segundo disco del proyecto surgido de las cenizas de Thin Lizzy y creado por su mítico guitarra Scott Gorham, acompañado por el gran cantante irlandés Ricky Warwick (The Almighty), el guitarrista Damon Johnson, el bajista Robbie Crane (Ratt) y Jimmy DeGrasso a la batería (Alice Cooper, Ozzy o Megadeth). Un grupazo que con Killer Instinct supera, en mi opinión, lo ofrecido en su disco de debut. Ayudados por una gran producción del gurú Nick Raskulinecz, que hace un gran trabajo y nos muestra un grupo con un sonido retro hard rock irlandés, pero debidamente tamizado por la modernidad. El hard rock clásico, combinado con sonidos folk irlandeses, está muy presente desde el inicio con la homónima Killer Instinct, grandes guitarras electro-acústicas y mucho ritmo, con Bullet Blues, basado en una gran melodía y mucha energía, o con la contagiosa y de gran estribillo Finest Hour. Pasamos al ritmo y el divertimento de Soldierstown, todo un ejercicio de combinar el festivo folk irlandés con el rock, muy bueno. Para seguir con aires blues y retro rock en Charlie I Gotta Go o el medio tiempo Blindsied, de gran melodía a lo southern rock. El buen rollo, los grandes ritmos y la energía se mantienen en las finales Sex, Guns & Gasoline, puro hard rock, unas guitarras muy anglo de Turn in Your Arms y rematan el disco con You Little Liar, muy potente a lo The Almighty, 100% old school. Divertido, variado e Interesante disco de Black Star Riders, si eras fan de Thin Lizzy y el hard rock irlandés de la vieja escuela con dejes escapar Killer Instinct


Eclipse - Armageddonize. Los suecos Eclipse llevan tiempo postulándose como una de las grandes bandas de hard rock melódico del siglo XXI, y con Armageddonize no hacen más que confirmarlo. Desde mi punto de vista, alcanzan su madurez musical, ya suena a Eclipse, y superan su ya destacado Bleed And Scream de 2012. Eclipse asienta su sonido basado en unas gloriosas melodías, unas líneas vocales magníficas y muy trabajadas, envolventes teclados y potentes guitarras en composiciones pensadas para escuchar una y otra vez. Una madurez liderada por el gran compositor, cantante y multi-instrumentista Erik Martensson, junto con las grandes guitarras de Magnus Henriksson, los colchones de teclados de Johan Berlin, y la base rítmica descomunal del batería Robban Back. Unos soberbios músicos que facturan uno de los discos de hard rock del año, desde la inicial I Don’t Wanna Say I’m Sorry, marcando las señas de identidad de Eclipse: una sobrenatural melodía combinada con mucha potencia y pegada, junto con ultra adictivos estribillos y teclados alucinantes. Como el single Stand On Your Feet, paradigma de hard rock melódico del siglo XXI, dedicada a los que dicen que el género está muerto. Seguimos con la pegadiza The Storm, una verdadera delicia de melodía con un estribillo y coros para enmarcar. El inicio inmejorable se completa con Blood Enemies, muy potente y aires de folk irlandés. El nivel no baja, todo lo contrario, sube con las siguientes: Wide Open, melodía marca de la casa y un trabajo vocal impresionante de Erik y Live Like I´m Dying, cenit melódico del disco, soberbio medio tiempo que va in crescendo y está lleno de feeling a lo Coverdale, de mis favoritas. Al igual que Breakdown, con una rollo potente, rítmico y sureño, que me recuerda a los sublimes Gotthard, pero con un estribillo 100% Eclipse. Love Bites, cañazo de hard rock potente y directo y un adictivo estribillo, al igual que la poderosa y pegadiza Caught in The Rush. Calidez y elegancia en One Life - My Life, donde Erik luce todas sus cualidades vocales, y potencia melódica en grado sumo de la final All Died Young, que resume a la perfección el sonido y cualidades de Eclipse. Sobresaliente disco, que coloca a Eclipse en la cima del hard melódico actual, sólo nos queda disfrutar. Otra joya, y ya son muchas, que se perderán aquellos que mantienen la obstinada idea de que no hay buena música actual. 


Revolution Saints - Revolution Saints. Otro proyecto de la prolífica factoría Frontiers que une tres grandes de la historia hard rock, nada más y nada menos que Deen Castronovo (Journey o Bad English), Jack Blades (Night Ranger o Damn Yankess) y Doug Aldrich (Burning Rain, ex Dio o Whitesnake). Un trío espectacular que se dedica a sublimar las composiciones de Alessandro del Vecchio, y en menor medida de Erik Martensson (Eclipse). Esta vez Alessandro ha dado en el clavo (no como otros proyectos como Level 10, muy decepcionante) y ha creado unas composiciones y un sonido, también es el productor, que se acoplan como anillo al dedo al bajo de Jack, a la guitarra de Doug y sobre todo a la potente y maravillosa voz de Deen, el mejor batería cantante desde Phil Collins. Estamos ante uno de los mejores discos de hard rock que he escuchado, parece que 2015 está siendo el año del hard rock, con unas melodías magníficas, gloriosos duetos vocales y estribillos que hacen afición, logrados coros, mucha energía y variedad, lo tiene todo. Aquellos que dejan pasar discos como este debían hacérselo mirar y ponerse al día, desde la inicial Back On The Trail, todo un decálogo de hard rock melódico, la melodía y la potente línea vocal de Castronovo es sensacional, un estribillo sublime y gran ritmo de guitarras. Turn Back Time es otra joya hard melódico, basada en un gran riff de guitarra y con una armonía vocal de impresión en las voces del duo Jack-Deen, para escuchar una y otra vez. Pasamos a la suprema elegancia y clase del medio tiempo-balada You’re Not Alone, la armonía vocal es alucinante para un juego vocal compartido por Deen y Arel Pineda (nuevo cantante de Journey), todo feeling y emoción. Locked Out Of Paradise, destacada por su soberbio estribillo y un ritmo de guitarras de Doug lleno de energía. Continuamos con Way to the Sun, un maravilloso tema electro-acústico llevado por las guitarras de Doug y, nada menos, que Neal Schon (el que faltaba de Journey) que añade un elegante solo de guitarra, junto con otro armónico estribillo y los grandes teclados de Alessandro, tema para poner en las academias de rock. Dream On (compuesto por Erik) tema con un ritmo adictivo, directo y lleno de energía, una combinación de Eclipse y Journey, pasado y presente se dan la mano, con la voz de Castronovo luciendo sobremanera en un contagioso estribillo. Don´t Walk Away, tema lleno de sentimiento y elegancia, de nuevo, Deen aporta personalidad con su profunda voz, en una bella armonía vocal y estribillo. Luego Here Forever, lleno de soul en un inicio reposado y con un gran cambio, gozada de línea vocal, emotividad pura. Strangers To This Life, basado en un gran ritmo y riff de Doug, mucha armonía y un gran ritmo. Better World, otro adictivo medio tiempo lleno de energía y emoción en un estribillo sensacional. En How To Mend a Broken Heart se nota la mano de Martensson, corte directo y potente lleno de ritmo en crudas guitarras, hard melódico actualizado y otra melodía de impresión, mucha pegada y estribillo adictivo. Y para terminar In The Name of The Father, basado en preciosas líneas de guitarra acústica y una armonía vocal superlativa que deriva en un estribillo que te deja sin palabras. Sublime rúbrica para un disco Sobresaliente, excepcional que los verdaderos fans del hard melódico no deben dejar escapar, de haber sido compuesto hace 25 años serían un clásico imperdible, para mi ya lo es. 


Scorpions - Return to Forever. Cuando escribí sobre su anterior y sobresaliente Sting in The Tail dije que podía ser el último picotazo musical de mis amados Scorpions, puesto que habían anunciado su retirada, pero tres años después nos ofrecen un nuevo disco para nuestra colección. Evidentemente, agradezco el poder escuchar nuevas canciones de Scorpions y que haya nueva gira de despedida, pero eso no me gusta, si anuncias tu adiós, pues te vas. Sin embargo, este cambio de idea nos permite disfrutar de Return to Forever un disco muy digno, buen disco de despedida (aunque nunca se sabe con Scorpions), que, no obstante, no llega al superlativo nivel de Sting in the Tail. En mi opinión, estamos ante un disco elegante, de grandes melodías, muy radiable y comercial, como siempre en Scorpions, por otra parte. Hay temas 100% Scorpions clásicos, otros muy pegadizos y sus grandes temas lentos y baladas, y todo sublimado por la nasal y maravillosa voz de Klaus Maine, que lo inunda todo, sólo por eso ya merece la pena. Y esta opinión se corrobora cuando veo, escucho y leo duras críticas de la vertiente obstinada (por decirlo suavemente) del rock duro, me parece un disco superior a otros antiguos de Scorpions, por mencionar uno diré el Humanity Hour 1, que también me gustó, por cierto. Return to Forever cuenta con 12 temas, 4 bonus track (y otros 3 temas extra más de la edición japonesa y la digital), un epílogo en el que han puesto sobre su “edificio del rock” todo lo que les quedaba y es agradecer. La reseña sería eterna, por lo que voy a mencionar los temas que más me han gustado. Como los dos iniciales, en un gran inicio de disco: Going Out With a Bang, de los temas más potentes y hardrockeros del disco, gran ritmo y un magnífico estribillo para corear sin parar. Y We Built This House, toda una declaración de intenciones hecha letra y single, accesible, de gran melodía y hit 100% Scorpions clásicos. La marchosa y divertida Rock My Car, que aúna energía y sencillez, o la gran balada House Of Cards, marca de la casa total, elegante y preciosa, que con la voz de Klaus irremediablemente emociona. En la línea marchosa y que desprende buen rollo están también All for One y Rock ’n’ Roll Band, con buenas guitarras del incombustible duo Mathias y Rudolf. Otra de mis favoritas es Cath Your Luck and Play, gran tema pegadizo y adictivo con otro gran estribillo estribillo que se graba a fuego, ideal para sus “últimos” directos. La comercialidad bien entendida regresa con un Rollin’ Home, lleno de clase y armonía vocal. El ritmo y el dinamismo de Hard Rockin’ The Place, con las guitarras más potentes del disco y otro gran estribillo, tema totalmente Scorpions. La voz de Klaus luce en la balada Eye Of The Storm, muy suave y elegante, y destacar la original The Scratch, que gana mucho con las escuchas, tiene un rollo diferente a lo musical, con una linea de bajo genial en un tema marchoso y rítmico. Al final otra demostración de calidad vocal en la balada Gypsy Life, Scorpions se acabarán, pero la voz de Klaus será inmortal. En definitiva, disco Notable, comercial, pegadizo, lleno de elegancia y clase, con grandes momentos, para seguir disfrutando de unas de las grandes bandas de la historia del rock. 


Steven Wilson - Hand. Cannot, Erase. Nuevo disco del genio polifacético Steven Wilson, cuarto disco en solitario, carrera en la que parece que se va a centrar dejando de lado sus Procupine Tree. Y nos ofrece un disco muy diferente a su anterior y sobresaliente The Raven That Refused To Sing (and other stories), que era una especie de jam session o improvisación en directo, verdaderamente sublime. Se mantienen las grandes melodías y las sempiternas influencias del jazz, pero es un disco más relajado y calmado, con voces femeninas, en concreto de Ninet Tayeb y un coro infantil, que abunda en la faceta emotiva y melódica del disco. Y que se enlaza con el concepto del disco, que está basado en la historia real de una chica joven que encuentran en su casa muerta tras tres años sin que nadie se percatará de su ausencia. Por lo tanto, estamos ante un disco mucho menos directo, muy melancólico, lleno de atmósferas y pasajes calmados con mucha emoción y variedad de estilos musicales. Obviamente, estamos ante un disco para escuchar en su conjunto, y disfrutar de sus melodías y eclepticismo. No tiene mucho sentido ir analizando tema por tema, si te gusta el rock prog inquieto y heterogéneo disfrutarás de Hand. Cannot, Erase. Destacar temas como la compleja 3 Years Older, de los más directos y potentes con grandes guitarras y cambios improvisados, sublime. La belleza melancólica del single Perfect Life, con la bella voz de Ninet, al igual que Happy Returns. Otros temas destacados son: Routine de preciosa melodía, Home Invasion de ritmo entrecortado y grandes teclados, o Ancestral, lleno de belleza y sentimiento para abrir los oídos y desconectar. Si disfrutas del rock caleidoscopico y heterogéneo disfrutarás de otro disco Notable de Steven, que vuelve a demostrar que es un músico diferente y superlativo. 


The Neal Morse Band - The Grand Experiment. Pues estamos ante otra joya, otra maravilla musical que nos regala Neal Morse, en mi opinión, el mejor músico del momento, que demuestra estar en estado de gracia en cada uno de sus lanzamientos, que no son pocos. El año pasado ya nos emocionó con Transatlantic y su "kaleidoscópica" obra maestra y ahora con su The Neal Morse Band se saca de la chistera otra sublime obra de rock atemporal, con mayúsculas, que me deja absorto. De nuevo 5 canciones, para que más, si lo tienen todo, ritmos, teclados, cambios, sublimes estribillos, melodías que enamoran, compleja instrumentación pero a la vez todo es adictivo y efectivo, una suprema combinación de elementos y estilos (rock duro, el jazz y el rock clásico) aderezados con una maestría sin parangón en la actualidad. The Call es la primera de las joyas musicales, 10 minutos llenos de sublimes melodías marcadas por la emotividad, coros gospel al inicio, potentes ritmos de guitarra, de batería (de nuevo Mike Portnoy hace un gran trabajo) y de teclado, que culminan en líneas vocales y estribillos vibrantes y pegadizos, atención a su apoteosis metálica e instrumental de su parte central. Según Neal quería hacer un “gran experimento”, improvisar en el estudio, captar la esencia y la brillantez inmediata de una banda y unos músicos en estado de gracia, ya vaya si lo logra. Luego tres temas “cortos”: The Grand Experiment, pegadiza, llena de ritmo y basada en un gran riff de guitarra y una estribillo adictivo, donde lucen las melodías vocales de Neal y los grandiosos coros. La balada bella y preciosista llamada Waterfall, las melodías son sobrehumanas y emocionantes confluyen en un estribillo y, de nuevo los coros y los juegos vocales son brutales, y es que todos los miembros del grupo tienen grandes cualidades vocales, y se nota. Y el trio de temas lo completa la directa y pegadiza Agenda, basada en unos teclados futuristas, potente ritmo y delicado coro que antecede al estribillo que se graba a fuego, ejemplo de rock accesible y diferente. Y al final la grandilocuente, en el buen sentido de la palabra, Alive Again (Into The Blue fue la canción del 2014, Alive Again pinta que va a ser la de 2015) difícil de superar su majestuosidad musical, combinación de pasajes y estilos, desde un inicio al más puro jazz-rock improvisado pasando por el rock clásico y el hard rock rebosante de teclados, preciosas melodías que se funden en un estribillo embaucador que genera adicción, montaña rusa cambios guitarras y ritmos de bajo y batería, todos luciendo en su justa medida, sin innecesario virtuosismo. Demostrando, una vez más, que Neal Morse es el mejor músico de rock actual, con un Sobresaliente y prodigioso "Gran Experimento" musical para deleite de nuestros oídos, otra joya para la colección. 


Thunder - Wonder Days. Uno de los grandes nombres del hard rock de finales de los 80 regresa a la actualidad siete años después de su anterior disco Bang!. Thunder con su hard rock puro y sin artificios es un de mis grupos favoritos de rock, que alcanzó su cenit en sus tres primeros trabajos, soberbios e insuperables. El hard rock perdió fuelle a principios de los 90 y ellos fueron intercalando sus lanzamientos sin llegar al nivel de sus primeros trabajos. Pero en 2015, que parece el nuevo año del hard rock, Luke Morley y sus huestes recuperan sus “días maravillosos” o de gloria con un disco magnífico. Su titulo es una total declaración de intenciones facturando un disco de rock clásico con mayúsculas en el que encontramos todos los elementos musicales que les hicieron muy grandes. El sonido es genial, con la ayuda del gurú Mike Fraser en la producción, retro y, a la par, moderno, muy acorde con unas composiciones que lo tienen todo. Arrancamos con el homónimo Wonder Days, y nos encontramos con sus clásicos ritmos de guitarra, sus coros y unos estribillos sublimes guiados por la gran voz de uno de mis cantantes favoritos de rock, Danny Bowes. Grandes guitarras y pianos en temas muy pegadizos con estribillos que se graban a fuego en tu cabeza como la genial y marchosa The Thing I Want. Grandes coros llenos de soul y sus típicos medios tiempos electro-acústicos con aires de southern rock y blues, combinados con unas sublimes líneas vocales en The Rain o Black Water. El rock clásico lo revisten de una sorprendente crudeza en la rotunda The Prothet, basada en una base rítmica potente y cabalgante, son los Maiden o son Thunder, toda una sorpresa de tema sublimado por otro gran estribillo. El rock clásico elegante y pegadizo continúa con Resurrection Day, 100% Thunder, Chasing Shadows o la magnífica Broken, derroche absoluto de clase guitarrera y feeling vocal lleno de personalidad. Los medios electro-acústicos que rebosan blues y rock sureño se mantienen hasta el final con: When The Music Played, marchosa y pegadiza, las grandes guitarras de Serpertine o la final y elegante I Love The Weekend. Con un Sobresaliente Wonder Days, Thunder regresan a aquellos maravillosos días en los que el rock duro lleno de elegancia reinaba, sus fans estamos de enhorabuena por escuchar un disco tan brillante e inesperado a estas alturas.

viernes, 13 de marzo de 2015

Maravillas del Mundo Antiguo XIX: El Ara Pacis Augustae.

Vista del poema propagandístico y visual dedicado a Augusto que supone el Ara Pacis.
En el año 26 a.C. Octavio, ya como Augusto y Principe, concluye de forma personal las conquistas de Galia e Hispania, llevando a Roma su momento de mayor esplendor, prosperidad y paz. La llamada Pax Augustae, el Principado de Augusto había traído una costosa pero efectiva paz, logrando el periodo de más estabilidad y desarrollo del Imperio. El año 2014 ha sido el año de Augusto, se cumplían 2000 años de su muerte (ya le dedicaré un Personajes de la Historia). Sin embargo, hay que comentar que Octavio llegó al poder en el transcurso de una guerra civil, que había debilitado a Roma. Primero triunfa en la guerra y luego en la paz, logrando ese periodo estabilidad política y social de Roma, que domina con soltura todo el Mediterráneo. De esta forma, en el año 13 a.C. el Senado de Roma acuerda levantar un monumento dedicado a esa Paz de Augusto y conmemorar sus exitosas conquistas de Galia e Hispania. Y decide erigirlo en el Campo de Marte (dios de la Guerra), guerra y paz se unen en el bifronte Augusto, uno de los grandes gobernantes de la Historia. El Campo de Marte se situaba extramuros, zona no del todo urbanizada con un templo dedicado a Marte y donde se hacían ceremonias tras las batallas de Roma. Primero se levanta un altar provisional en el llamada Vía Flaminia que atravesaba el Campo de Marte desde el norte, luego en el año 9 a.C. se alzó el altar definitivo de mármol. 

Estatua de Augusto de Prima Porta, 20 d.C.
El Ara Pacis Augustae, o “Altar de la paz de Augusto”, esa denominación viene de Cayo Octavio Turino que fue nombrado Augusto (viene de augeo que significa crecer), era una forma de divinizarlo, al ser un apelativo de los dioses. Por lo tanto, la paz y prosperidad de su reinado eran también Augustas, y el magnífico Ara Pacis simboliza esa paz y esplendor estable del gobierno de Augusto. En el 9 a.C. se inauguró este monumento conmemorativo, junto a él se construyó un espléndido reloj solar (horologium) que contenía un magnifico obelisco de Heliopolis (Egipto), que hacia las veces de estilo o gnomon del reloj solar. Debía ser todo un espectáculo, ya que estaba pensado para que el 23 de septiembre, día del cumpleaños de Augusto, su sombra apuntase directamente al Ara Pacis. En la célebre autobiografía de Augusto, la Res Gestae Divi Augusti, el mismo explica el motivo por el que se levanta este magnífico monumento. “Tras regresar a Roma, procedente de mis exitosas campañas en Hispania y la Galia, durante el consulado de Tito Nerón y de Publio Quintilio, el Senado decidió la consagración de un Altar de la Paz Augusta junto al Campo de Marte con motivo de mi regreso, y ordenó que allí los sacerdotes y las vírgenes vestales celebraran un sacrificio anual”.

Vista de la entrada este de Ara Pacis, con el relieve magnífico de la Diosa Italia.
El Ara Pacis es lo que se llamaba un templo temporal menor o minus (normalmente en madera) trasformado en permanente a base de mármol. Lo que solía ser una empalizada de madera se convierte en un muro de mármol, de 11 metros por 11 metros, levantado sobre un alto podium, dos dos puertas (este y oeste) a las que se accede por una escalinata. Un monumento espléndido que trata de convertir en eterno el legado de Augusto, ejemplificando las célebres palabras de Augusto de las que se hace eco el historiador Suetonio “... Encontré Roma como una ciudad de ladrillo y la dejé de mármol”. Esto es, el Ara Pacis representa la época de mayor esplendor político, social y artístico de Roma, por su mármol y sus gloriosos relieves de exterior, que cuando fue construido eran una explosión de color, como todo el arte romano. 

Detalle del delicado bajorrelieve vegetal de friso inferior, aún sin el colorido original es impresionante.
Recientes investigaciones, presentadas en la Conferencia Internacional “Colores de Augusto” celebrada en 2014, confirman lo esperado, que el Ara Pacis, en el momento de ser inaugurado, contaba con un extraordinaria policromía que sublimaba aún más belleza de sus bajorrelieves. Un magnífico y novedoso estudio creando un modelo virtual basado en los escasos restos de pintura de sus mármoles, que fueron observados mediante rayos UVA. El modelo nos muestra esa típica explosión de color romana, como demuestra Pompeya, en los rojos, los púrpura de las vestimentas de los personajes de la Procesión. El magnífico colorido del friso vegetal inferior con una vegetación que surge de flores de acanto, con múltiples tonos de verde, el rojo de las rosas, el blanco del loto egipcio o de los cisnes alados, una auténtica maravilla visual. 

Procesión Sacerdotal de los Flamines en el muro sur, de clara inspiración en Fidias.
Y también, como todo el arte romano está muy influido por la Grecia Clásica. De modo que, los relieves de los muros norte y sur representan, a modo de Procesión de las Panateneas de Fidias en el Partenón, una Procesión sacerdotal de los llamados Flamines junto con la familia imperial, aludiendo, sin duda, al día de su consagración como templo. Celebrando ese sacrificio anual antes mencionado, de esta forma, aparecen seis vestales de Roma, junto a un Flamen o sacerdote y junto a Augusto como Pontífice Máximo. En el muro norte se representa a dos bueyes y un carneo llevados al altar de sacrificio por los doce victimarii, que eran los responsables de hacer los sacrificios de animales. El puesto de victimarii era un gran honor y requería grandes destrezas y pulcritud, los instrumentos utilizados para los sacrificios también aparecen en los relieves. 

Vista frontal de entrada oeste del Ara Pacis, flanqueada por los relieves de Eneas y de Romulo y Remo.
Los relieves situados flanqueando las entradas de los muros oeste está dedicado al origen mítico de Roma y a la magnificencia de Augusto, apaciguador de Roma y sucesor del legendario Eneas (ver Grandes Mitos de la Antigüedad VI) en cuyo linaje reside el origen de Roma. Estos muros están basados en la Eneida de Virgilio y las obras del gran historiador romano Tito Livio, utilizados para escenificar la fundación de Roma. 

Detalle del relieve de Eneas.
A la derecha de la puerta oeste o delantera se representa el mencionado Eneas, en su senectud divinizado y ataviado como un dios con el mítico manto enrollado a la cintura. Eneas está realizando un sacrificio a los dioses Penates, que eran los dioses domésticos de los romanos, ayudado por dos jóvenes, los denominados “camilli”. Obviamente, estamos ante una contraposición entre el pasado, el anciano Eneas, y el futuro, los jóvenes, que se puede extrapolar a Augusto. Es importante señalar que es Augusto el que encarga a Virgilio la Eneida, por eso cuando Eneas en el Hades contempla las futuras glorias de Roma se menciona a Augusto César “de divino origen, que fundará de nuevo la edad de oro en los campos del Lacio”. Estamos ante una obra total de propaganda que vanagloria a Augusto y su familia, uniendo el destino de la Dinastía Julia con el linaje de Eneas. La Eneida y el Ara Pacis proyectan al idea de que Augusto es el nuevo Eneas, en el Altar aparece representado igual que el superviviente de Troya, con el manto enrollado a la cintura y el hombro derecho desnudo, esto es divinizado, y además con un velo en la cabeza como nuevo Pontífice Máximo. 

Detalle del bajorrelieve de Romulo y Remo con la Loba Capitolina, y debajo el maravilloso friso vegetal.
A la izquierda de la entrada oeste encontramos la escenificación de la otra parte del mito de la Fundación de Roma. Esto es, Romulo y Remo (descendientes de Eneas) siendo amamantados por la Loba Capitolina bajo la higuera ruminal, donde los hermanos fueron abandonados por su tío Amulio. El dios Marte, padre de Romulo y Remo, armado contempla la escena, en el momento en el que mítico pastor Fáustulo encuentra a los hermanos. 

Relieve de la Diosa Italia o Tellus, sublime apoteosis de la fertilidad.
En la fachada este se representa el presente, esa nueva fase de paz y prosperidad inaugurada por Augusto. Unos relieves que están peor conservados, el que mejor nos ha llegado representa a diosa Italia (madre tierra o Tellus) acompañada de diversos símbolos de fertilidad (frutos y animales). En sus manos aparecen dos niños, o los nietos de Augusto (Cayo y Lucio) o Romulo y Remo, uno de ellos acerca su boca a la diosa como queriendo mamar. Gran escena de la fertilidad, de la prosperidad y felicidad que da el crecimiento fértil de la tierra y los seres que la habitan. 

Mausoleo de Octavio Augusto, estado actual en el Campo de Marte.
Desde el III d.C., con la crisis del imperio, el sublime Ara Pacis fue cayendo en el olvido, tristemente fue poco a poco sepultado por los sedimentos de las crecidas del río Tiber y los constantes cambios urbanísticos del campo de Marte. No es hasta el siglo XX cuando se rescata de forma casual, como tantos otros hallazgos, en las obras de consolidación del Palacio renacentista Fiano-Almagià. Al apuntalar sus cimientos aparece la estructura de mármol del Ara Pacis. Consecuentemente, es rescatado y excavado y, finalmente, será en tiempos de Mussolini cuando se termina la excavación y restauración del Ara Pacis. En 1937 se coloca junto al Mausoleo de Augusto, también en el campo de Marte, y es inaugurado en 1938 coincidiendo con los 2000 años del nacimiento del emperador de la paz Augusta. En definitiva, el Ara Pacis Augustae es toda una maravilla creada como un canto o poema visual, el poema escrito sería la Eneida, para convertir en eterno el legado de Augusto. Que no es otro que esa Pax Augustae como germen del mayor Imperio de la Historia de la Humanidad. Al igual que los templos de Abu Simbel o el Partenón de Atenas, la propaganda política nos vuelve a legar otra maravilla y joya imperecedera de la humanidad, el Ara Pacis una delicia visual para contemplar eternamente. 

Bibliografía: 
P. Zanker. Augusto y el poder de la imágenes. Alianza, 2005. 
Virgilio. La Eneida. Alianza, Madrid, 2004. 
G. Bravo y J. Mangas. Roma. Vicens Vives, Barcelona 1998. 
F. García Jurado. El Ara Pacis de Augusto. Historia de National Geographic nº 135.