martes, 21 de febrero de 2012

Van Halen - A Different Kind Of Truth.


Año 1984, Van Halen lanzan al mercado su último disco con David Lee Roth, uno de sus mejores y más comerciales discos del hard rock, y el más famoso de la banda, al contener grandes números uno, como la estelar Jump, Panama o Hot For Teacher. MCMLXXXIV llegó a ser número dos en las listas americanas, sólo superado por el Thriller de Jackson. Un disco que les daría fama eterna y en el que Eddie Van Halen revolucionó el hard rock con su sonido de guitarra, con sus efectos y tappings, e incluso el sonido de teclado, el solo de teclado de Jump marca un antes y un después en el género. Bueno, pues nada menos que 28 años después Van Halen regresan, de nuevo, con la voz de David Lee Roth, y lo hacen, desde mi punto de vista, a lo grande. Hay que mencionar que el último disco de Van Halen data de 1998, el llamado Van Halen III con Gary Cherone (Extreme) como cantante, que paso sin pena ni gloria y no gustó mucho a sus fans, a pesar de su calidad. Antes de eso está la época con Sammy Hagar en la que facturan grandes discos, pero son unos Van Halen distintos, tengo que decir que, en general, a mi me gusta más la época de Sammy. A Different Kind Of Truth es el primer disco de Van Halen con nuevo material en 14 años, y se lo han tomado con tranquilidad, ya que se llevaba rumoreando el disco desde su reunión en 2007. Y tengo que decir que la espera ha merecido la pena, personalmente, cuando se confirmó oficialmente que Van Halen sacaban nuevo disco pensé que iban a sacar un disco menor, con la mera intención de hacer una gira de reunión, pero me equivoque totalmente.


A Different Kind Of Truth suena a los Van Halen más clásicos de finales de los 70 y principios de los 80, y es que ellos mismos han reconocido que han recuperado temas y material de esa época. Según David en declaraciones al diario Los Angeles Times "... es material que Eddie y yo hicimos entre 1975 y 1977. Normalmente los compañeros y fans nos dicen bravuconamente que tratemos de volver a ello, y lo hemos hecho pero manteniéndonos seguros de lo que hacíamos y también tomando la distancia sobre esto y con la madurez que te da el tiempo...” Pero es que además todo suena muy enérgico, fresco y analógico, el sonido es muy crudo y directo, parece que el grupo está tocando en vivo (algo que, curiosamente, mencioné también en mi critica a Ckichenfoot, el grupo de Sammy y Anthony). El responsable de ese sonido es el reputado productor John Sanks, que ha trabajado con miles de artistas americanos como Bon Jovi, y otros me tan cercanos al hard rock. Y el resultado es muy bueno, ya que el disco suena a Van Halen de toda la vida, con su positivismo y diversión. Todas las canciones destilan buen rollo y hard rock, con un sonido crudo que privilegia el sonido de los instrumentos y no los excesos artificiales y digitales. 


El nivel instrumental y vocal del disco es muy alto, los cuatro músicos hacen un gran trabajo, incluido el nuevo, el joven hijo de Van Halen, Wolfgang, que a sus escasos 20 años domina el bajo a la perfección, demostrando ser un digno sucesor de Michael Anthony. Los hermanos Van Halen son la esencia del grupo y lo demuestran una vez más, por un lado, Alex demuestra ser un maestro de los ritmos de batería enérgicos y divertidos que caracterizan al grupo, y Eddie sigue demostrando esa inspiración y genialidad de antaño. Todo el disco está repleto de sus grandes riffs, de sus sonidos y efectos distorsionados, de sus solos legendarios, y sus magistrales tappings a una y dos manos, que nos vuelven a emocionar y dejar boquiabiertos. Mientras David demuestra seguir manteniendo intacta su esencia de showman de Broadway, tiene una voz mucho menos profunda que Sammy, pero sabe trasmitir esa diversión y buen rollo tan característico de los Van Halen clásicos. Es un placer oírle interpretar las canciones a su manera, con sus partes narradas, sus distintos efectos vocales, todo con ese aire tan desenfadado de David, es como meternos en la maquina del tiempo y volver a 1984. Gran labor de grandes músicos para un disco esencialmente divertido y vacilón, incluso bailable, que engancha con unas melodías y estribillos estelares, y gran trabajo en los coros. Un disco que es una verdadera exhibición de hard rock crudo, vitalista y directo, toda una sorpresa. 


El disco se abre con Tatoo, el single de adelanto. Un tema 100% Van Halen clásico, con ese sonido vacilón y bailable que mencionaba y que marca la tónica general del disco. Una base rítmica muy marcada y bailable, una gran interpretación de David, y el tradicional sonido de guitarra de Eddie, con un gran solo central. Un gran tema de presentación, que ya muchos fans y críticos denostaron como insulso, no hace falta decir que no estoy en nada de acuerdo. La diversión prosigue canción a canción y la sensación de estar ante canciones de los clásicos Van Halen, como She´s The Woman, con un aire absolutamente a los setenta, un tema para mover la cabeza y las caderas. Un estribillo absolutamente clásico y una parte central instrumental genial, en una canción muy directa y que engancha a la primera. You and Your Blues, es diferente, con un riff inicial muy duro y 100% Eddie, y un estribillo muy melódico que te taladra el cerebro, para mi, un tema cercano al 1984, menos directo, pero igualmente efectivo y accesible. La crudeza y energía se acentúan en China Town, un tema muy frenético y rápido, con un increíble sonido de guitarra inicial, un tapping sublime, muy heavy y neoclásico. Un tema acelerado y sensacional, con una gran interpretación vocal de David, y Eddie demostrando que aún está en gran forma. Blood and Fire, es melódica y relajada, un tema marcado por una melodía y línea vocal magistral, muy retro. Pasamos a Bullethead, otro tema directo y cañero, un gran riff inicial y ese constante aire de buen rollo y desenfreno, puro hard rock acelerado de Van Halen. Y el cenit de los ritmos frenéticos y desenfadados viene con la siguiente As Is, con un inicio de descontrol y locura instrumental genial. El ritmo es trepidante, y la bases rítmica y la guitarra muy contundentes y eléctricas. Un lujo de tema, que cuenta con mi sólo favorito del disco, antes de un sensacional cambio de ritmo central muy rockabilly y original. 

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Honeybabysweetiedol es otra cosa, y no por su extenso nombre, pasamos a un tema muy retro y psicodélico, construido sobre un extraño y gran riff de guitarra y una gran base rítmica. La interpretación de David es sublime, una vez más, y Eddie vuelve a mostrarse único y original, todo un genio de las seis cuerdas. Un tema que vas apreciando con las escuchas, muy bueno. Luego viene The Trouble with Never que cuenta con otra excelente melodía y un estribillo en el que podemos apreciar el gran trabajo que el grupo hace en los coros. Un tema de hard rock clásico y accesible, ideal para el directo. Con otro sólo sensacional y una parte central cadenciosa marcada por un gran bajo de Wolfgang y la vacilona voz de David. Outta Space, en un tema marca de la casa, muy sencillo y acelerado, un efectivo estribillo, puro hard rock divertido. Pasamos al tema más curioso y vacilón del disco, Stay Frosty, que es una verdadera maravilla. Toda una combinación de rockabylly/coountry con unos grandes riffs cortantes y cañeros, toda una mezcla explosiva. De la que sale una tema sencillamente genial, diferente y original. Un puro experimento de diversión, en el que la voz de David se muestra versátil y necesaria, de lo mejor del disco, y hay mucho. Vamos llegando al final con Big River, que cuenta, de nuevo, con ese buen rollo y ritmo muy bailable que desprende todo el disco, y Beats Workin’, el tema final del disco, marcado por el un riff sensacional de la guitarra de Eddie, de nuevo, es entrar en la maquina del tiempo y aseverar el gran trabajo de los Van Halen, los tres, y de David. Un gran estribillo, otro gran sólo y armonía de guitarra, una gran interpretación vocal, y una base rítmica sensacional. Esos son los elementos que hacen de A Different Kind Of Truth un gran disco.


Un disco que, en definitiva, hace honor al glorioso pasado y fama de Van Halen, y eso ya es mucho. En el que se combinan la calidad de cuatro grandes músicos con una gran sensatez y mucho saber hacer. Y es que Van Halen han querido sonar originales y genuinos regresando a sus inicios, pero aportando la madurez que supone el paso del tiempo. Lo repito, no tenía muchas esperanzas en A Different Kind Of Truth, pero me ha sorprendido gratamente y deja el listón muy alto para futuros regresos de grupos clásicos. Sin duda alguna, el disco imprescindible del año para todo amante del rock duro más clásico y divertido. Sería un gran error dejarlo pasar. 

Nota: 8,5.

viernes, 17 de febrero de 2012

Grandes Iconos Universales VIII: La Creación de Adán, Bóveda Sixtina, Miguel Ángel, hacia 1511.

 Adán, esperando recibir la chispa de la vida.

Miguel Ángel fue el más grande de los artistas del Renacimiento, y digo artista ya que él cultivó y trabajó de forma sublime todas las esferas del arte, desde la poesía, pasando por la arquitectura, la pintura y, sobre todo, la escultura. Su personalidad llena de idealismo y rebeldía es la de uno de los genios artísticos máximos de toda la Historia, con una obra variada y compleja. Como pintor mi favorito es Rafael, como genio multidisciplinar y científico me quedo con Leonardo, pero como verdadero genio del arte tenemos que rendirnos ante Miguel Ángel y su prolífica obra llena de genialidades en todas las disciplinas del arte. Miguel Ángel es básicamente escultor, toda su vida transcurre en un ardiente misticismo platónico en busca de la idea de la Belleza. Un ideal de belleza que le lleva a utilizar el blanco y compacto mármol de Carrara, al estimar que es el elemento más adecuado para acercarse a ese ideal, sobre el que trabaja directamente con furiosos golpes. Sus esculturas son únicas irradian su energía y su gran fuerza creadora en figuras siempre grandiosas, verdaderos titanes, que son el arquetipo de hombre occidental. Su excepcional tratamiento de la anatomía es un pretexto para lograr el ideal de belleza anhelado. Nadie puede negar que alcanza ese ideal de belleza, en su Piedad del Vaticano, en su célebre David, o su genial cúpula de San Pedro del Vaticano, como ejemplo de su extraordinaria labor en arquitectura. Estamos ante el genio indiscutible de Occidente marcado por un espíritu inconformista innato, no son de su gusto, ni Leonardo, ni Rafael, ni Bramante, ni Donatello, ni siquiera su propia obra. Un radical perfeccionismo que le lleva a triunfar en todas artes, dejando para la Humanidad alguno de los iconos más universales y cimeros del hombre.

Escena de La Creación de la Adán completa, con los Ignudi en la parte superior.

En su pintura, Miguel Ángel conserva toda su fuerza y genio, su dibujo es enérgico, sus volúmenes y estudios anatómicos son sublimes, sus figuras pictóricas parecen esculpidas a base de furiosos golpes. De manera que, en su pintura expresa la misma grandiosidad que en su escultura, desarrollando figuras de grandes proporciones llenas de dinamismo. Su pintura es todo movimiento y volumen, con una composición muy clara en la que las figuras relacionan con las manos y los ojos. Ante su genialidad Julio II le encarga pintar lo que será su obra maestra pictórica, la bóveda de la Capilla Sixtina, a cuya decoración dedicará cuatro años de tenaz trabajo, entre 1508 y 1512. La Capilla Sixtina es la más célebre Capilla del Palacio Apostólico del Vaticano, sus paredes están llenas de grandes obras de los artistas más célebres del Renacimiento italiano como Perugino, Botticelli o Rafael. Su función era fundamental ya que era la Capilla que albergaba el conclave papal en el que procedía a la elección de un nuevo Papa. Por lo que Julio II encarga al nuestro genio florentino la decoración de su bóveda, ya que Julio quería cambiar su decoración anterior, que era muy simple, a base de un fondo azul y estrellas doradas. Un trabajo titánico para el que Miguel Ángel se prepara a conciencia, y que realizará sin el apoyo de ningún ayudante. Según Vasari, Miguel Ángel pinta la Capilla tumbado sobre el andamio, en un posición muy compleja, el mismo genio dice “... De afanarme en este trabajo me he ganado un bocio como las paperas que les produce el agua a los gatos de Lombardía... Los lomos se me han hundido en la panza, hago del culo, para contrapeso, grupa, y, perdidos los ojos, doy pasos en falso. Por delante se me alarga la pelleja, y, al inclinarme hacia atrás, se me rejunta de tal modo que quedo tenso como arco sirio. Con ello, mis juicios resultan erróneos y extravagantes, pues mal se puede apuntar y disparar con cerbatana torcida. Defiende tú ahora, mi muerta pintura y mi honor, pues ni éste se halla en buen lugar, ni soy yo pintor...”.

Detalle completo de la decoración de la Bóveda Sixtina.

Para tan arduo trabajo, que inicia en mayo de 1508, elige un tema bíblico pasado por el tamiz de su neoplatonismo, concretamente el Génesis, para ello divide la bóveda en nueve compartimentos. Y lo hace ideando una gran estructura arquitectónica pintaba inspirada en las formas reales de la bóveda, mediante una decoración arquitectónica de pilastras y entablamentos fingidos entre los que desarrolla las nueve escenas del Génesis, cada una rodeada por cuatro jóvenes desnudos (ignudi). En esta bóveda el dinamismo y el colosalismo de Miguel Ángel llegan a su plenitud, en lo colosal de los músculos tensos y en las dimensiones de las figuras, gigantes que se mueven con formidable impulso y carecen de suficiente espacio. Todo en una atmósfera que adquiere una sensación de angustia, es un mundo dramático, opuesto al equilibrio y optimismo del primer Renacimiento, preludia el Manierismo. Las escenas están dispuestas en la parte central de la bóveda, a saber: La embriaguez de Noé, El Diluvio, El sacrificio de Noe, Caída del Hombre, pecado original y expulsión del Paraíso, La Creación de Eva, La Creación de Adán, La Separación de las aguas y la tierra, La Creación de los astros y las plantas, Separación de la luz de la Oscuridad. Como podemos apreciar están dispuestas cronológicamente en orden inverso al Génesis. Entre ellas encontramos los sublimes Ignudi, medallones con pequeñas escenas del Antiguo Testamento, y en las pechinas cuatro escenas relacionadas con la salvación del pueblo de Israel. Además en espacios triangulares encontrados los profetas y las sibilas (sacerdotisas griegas), son figuras sentadas en estructuras grandiosas de mármol rodeadas de amorcillos. Todo el conjunto es de una belleza y dificultad sobrehumana, en el que la figura humana es la gran protagonista. Figuras en fondos arquitectónicos llenas de expresividad, vitalidad, de energía, que muestran sentimientos en busca de esa anhelada belleza ideal, que le lleva a humanizar la divinidad. para Vasari es “una realización personal que, entre las difíciles y bellas, es bellísima y dificilísima”.

La Creación de Adán, la gran y bella alegoría del Hombre.

Entre las nueve escenas del Génesis que Miguel Ángel “esculpió” en la bóveda sixtina destaca La Creación de Adán como la más sublime y bella. Se dice que pasaron dieciséis jornadas hasta que concluyó la escena, “jordanas” era como llamaba a la superficie que pintaba en un día. El escena representa el Génesis 1, 26-27 "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza..." Dios, tras haber creado la luz y el agua, el fuego y la tierra, a todos los animales y seres vivos, decide crear un ser similar a él, esto es, crearse de nuevo a sí mismo. Miguel Ángel elige para plasmar tan célebre momento su composición más clara y sencilla, y a la vez, bella y sublime.

Dios rodeado por los querubines y Eva.

Dos titánicas figuras: por un lado, Dios encarnado en un hombre anciano de barba blanca y cabellos largos, que está envuelto por una túnica púrpura, llega a tierra rodeado de querubines y bajo su brazo izquierdo una figura femenina, interpretada como Eva, que aún no había sido creada. Mientras su brazo derecho se estira, con una esbeltez inefable, con el fin de otorgar su divina energía o la chispa de la vida a Adán.

Adán recostado sobre la tierra.

Y por otro lado, un Adán que está representado como un joven y hercúleo titán, una figura grandiosa, paciente y débil que espera acostado en tierra a que le sea insuflada vida. ya que su brazo izquierdo se encuentra en la misma posición y a la misma distancia que el brazo derecho de Dios. Estamos a ante una composición artística de belleza excepcional en la que se representa el dedo creador de la mano de Dios.

El gran gesto de la Humanidad.

Un gesto creador del Dios que se proyecta a través del contacto eléctrico de los dedos, estamos ante cenit de las formas humanas como expresión de vida y de belleza. Ya que el elemento central es el contacto entre los dedos del Creador y los de Adán, a través del cual se transmite el soplo de la vida. Un detalle genial que resume en sí mismo el misterio de la creación de la vida humana. Si nos fijamos en las manos y los dedos de Adán y de Dios, vemos como la mano del Creador es firme y poderosa, representa todo su poder y energía, mientras la mano de Adán se nos muestra decaída y débil, al estar falta de la vida que le entregará Dios. Miguel Ángel desata todo su genio con esta bella y conmovedora interpretación neoplatónica de la creación del hombre. Sólo los grandes genios como Miguel Ángel hacen de una imagen un auténtico icono universal patrimonio de la Humanidad, que ha marcado a todas las generaciones sucesivas, y cuya influencia en la Historia del Arte es absolutamente capital. Su belleza sin parangón la convierte en un icono universal que ha marcado la mirada del hombre desde el momento en que se pintó hasta nuestros días, ya que estamos ante la alegoría más bella, sugestiva y poética del origen del ser humano. Desde luego, cuando pensemos en una imagen que puede resumir o representar a la Humanidad siempre nos vendrá a la cabeza La Creación de Adán, y eso lo logró la genialidad de Miguel Ángel. 

Bibliografía: 
Rubiés, Pere. Los Grandes Maestros de la Pintura: Miguel Ángel. Barcelona, 2001. 
Wölfflin, H. El arte clásico, una introducción al Renacimiento Italiano. Madrid, 1985.

Web:

jueves, 9 de febrero de 2012

Personajes singulares de la Historia XIV: Enrique VIII.

Enrique VIII, por Hans Holbein, el pintor alemán de la corte inglesa.

Todo comienza a inicios del siglo XVI, nuestro protagonista, Enrique VIII, se casa con la viuda de su hermano Arturo, la española Catalina de Aragón. Una mujer muy preparada y culta, ya que sus padres. los Reyes Católicos, se preocuparon de que recibiera una formación muy amplia en latín, en el catolicismo, e incluso en idiomas, como francés e inglés. El matrimonio, en principio, era propicio para ambos, Enrique y Catalina compartían el gusto por la caza, la corte, los torneos, las conversaciones de política o teología, de manera que, su unión se prolongará más de veinticuatro años. Una prueba de la afinidad entre los cónyuges es que en 1513 cuando Enrique se lanza a la guerra con Francia, nombró como regente en su ausencia a Catalina, valorando su papel de gran confidente del rey y su inteligencia. Y esa decisión se reveló como acertada, cuando la reina reaccionó con presteza y decisión ante la invasión escocesa de Inglaterra, aprovechando la ausencia del rey, Catalina se mostró firme y consiguió derrotar a los escoceses. Todo parecía de color de rosa en un matrimonio absolutamente asentado, pero los problemas se inician con el año 1516 cuando Catalina da a luz a una niña, María. Mientras Enrique estaba obsesionado con tener un hijo varón, para su linaje se consolidara en el trono y mantener al margen a la nobleza con derechos al trono. Su falta de hijos varones fue minando su mente, y además encontró en la Biblia un pasaje del Levítico, en el que se decía que se castigaría sin tener hijos varones a aquel hombre que se casará con la esposa de su hermano, por lo que su idea de un castigo divino hacia su persona fue aseverada. No obstante, Enrique estaba casado con la tía del poderoso emperador Carlos V y no podía arriesgarse a peder a su aliado español por rechazar a su culta mujer. 

Catalina de Aragón.

No obstante, Enrique VIII estaba obsesionado con que su falta de un heredero varón era fruto de un castigo de Dios por su matrimonio incestuoso. Y además va a entrar en escena un personaje clave, la bella y culta cortesana Ana Bolena. Estamos en el carnaval de 1526, cuando Enrique se enamora de Ana y empieza a cortejarla y agasajarla con costosos regalos. Su deseo y amor por Ana le llevan a decir a Catalina que iba a romper su matrimonio, y que le había reclamado al Papa la anulación de sus votos. Sin embargo, los esposos mantuvieron las apariencias hasta que llegará la decisión final de Roma, y se mantuvo este triángulo amoroso. En el año 1528 un legado papal llega a Londres con la ardua tarea de reconciliar a los reyes, y de no ser posible, convencer a la reina Catalina que dejara su vida pública e ingresara en un convento. La llamada “Gran Cuestión del Rey” derivó en un proceso judicial en mayo de 1529, en dicho tribunal el rey se defendió con su cita del Levítico, mientras que la reina intentó defender su virginidad en el momento de casarse con Enrique, jurando solemnemente que “el príncipe Arturo no había consumado el matrimonio, que de los brazos de su primer esposo entró en este matrimonio como una mujer virgen e inmaculada”.

Ana Bolena.

El proceso fue largo y en su fugaz momento la reina se levantó y se arrodilló ante Enrique, a modo de suplica, y dijo “de mí habéis tenido diversos hijos, aunque ha agradado a Dios llevarlos de este mundo”. El tribunal declaró a Catalina rebelde, y el proceso judicial siguió, pero fue un absoluto fracaso, no se llegó a ninguna conclusión, y el legado papal se lavo las manos en el asunto. Este fracaso se llevó por delante a su ideólogo, el canciller Wosley, que será sustituido por la nueva mano derecha del rey, Thomas Cromwell, reformista y cercano al luteranismo. Thomas enfrentó a Enrique con Roma definitivamente, ya que convenció al rey de que una ruptura con la autoridad de Roma impulsaría sobremanera su poder, ya que se adueñaría de los diezmos de la Iglesia. Cromwell tejería toda una tela de araña sobre el rey que llevaría a la famosa reforma dictada por el parlamento en 1533, la llamada Acta de Restricción de Apelaciones. Por la que Catalina dejaba de ser oficialmente esposa de Enrique, ya que la nueva ley establecía que las apelaciones sobre asuntos de la Iglesia ya no se dirimían en Roma, sino en suelo inglés. 

Ana Bolena en el cadalso de la Torre de Londres.

Tras la reforma, llegó la lógica coronación de Ana Bolena, que ya estaba en cinta, como reina de Inglaterra, en junio de 1533. Y comienza todo un periodo de intrigas amorosas y de sucesivos matrimonios de Enrique VIII, ya que pronto se ven las dificultades para la nueva pareja real. Ana en su nueva condición de reina, no toleraba los escarceos y galanterías de su esposo con otras mujeres de la Corte, como era habitual en el periodo de embarazo de una reina. Enrique le respondió que aguantara y que cerrara los ojos “como habían hecho otras mejores que ella”. Pero Ana recelaba de la afinidad del rey con la católica cortesana Juana Seymour, que parece ser que fue utilizada por la facción católica para separar a Bolena del rey. Esos celos de Ana conducen a que 1534, para acabar con la oposición a su matrimonio, Enrique firmará, tras ser excomulgado por Clemente VII, la célebre Acta de Supremacía. Con ella se consumaba la ruptura con Roma, y se le otorgaba al rey inglés el gobierno de la Iglesia, como Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra. A Enrique VIII se le entregan todas las competencias eclesiásticas, como el derecho a luchar contra las herejías y el de excomulgar. Hay que mencionar que otra de la víctimas de la frivolidad y sinrazón de Enrique fue Tomas Moro, ya que se negó a verse envuelto en el turbio asunto del divorcio de Catalina, y se negó después a prestar juramento a la ley de desheredaba a la hija de Catalina, por lo que fue ejecutado por orden del rey en 1535 y en el cadalso pronunció sus últimas palabras “... en la fe y por la fe católica, buen servidor del rey, pero primero de Dios”. 

Juana Seymuor, por Hans Holbein.

Sin embargo, Ana había dado a luz otra hija para Enrique, Isabel, no quedando satisfechos los deseos de tener un heredero varón. A esto se une la muerte de Catalina, en absoluta soledad, a principios de 1536, y el rey culpa de esa solitaria muerte de Catalina a su amante Ana Bolena, que le había seducido y alejado de la buena Catalina. En esos momentos entra en escena T. Cromwell, el principal protestante y ejecutor de la reforma de la Iglesia de Inglaterra. Que es buscado por la facción católica para urdir un complot para derrocar a Ana, esa alianza entre conservadores y reformadores acaba definitivamente con Ana Bolena. Cromwell acusa a Ana de haber seducido a hombres de la corte para que la ayudaran a tramar un regicidio. Las insinuaciones de Cromwell, dadas las circunstancias, fueron suficientes para convencer a Enrique, y Ana fue condenada a muerte a sus 35 años. Se nos cuenta como Ana Bolena acepto su muerte con gran dignidad en su camino hacia el patíbulo en la famosa Torre de Londres. Curiosamente, al día siguiente de la muerte de Ana, el frívolo Enrique contrae matrimonio con Juana Seymour, y la alianza entre católicos y Cromwell se rompe. Cromwell había conseguido su objetivo, y como favorito del rey desarrolla toda una serie de medidas reformadoras como: confiscación las tierras del clero, disolución monasterios, se suprimen las órdenes religiosas. Juana intenta interceder en favor de las Abadías, pero el rey le insta a callar o de lo contrario acabará como Ana Bolena. 

Thomas Cromwell.

Mientras las reformas religiosas continúan, se redacta una confesión de fe, los llamados Diez artículos en 1536, con los que se reducen a tres los sacramentos (bautismo, penitencia, y comunión), y queda rechazada la intercesión de los santos. Unas reformas que provocan la reacción de los súbditos fieles al catolicismo, sobre todo del norte del país, en la llamada Peregrinación de la Gracia. Una reacción bien organizada que amenazaba la autoridad de del rey y de su política religiosa reformista, no obstante, fue reprimida con dureza, hubo cientos de ejecuciones públicas. Mientras todo cambia en Londres cuando la nueva reina Juana da a luz la primer hijo de Enrique, Eduardo, que fue proclamado nada más nacer príncipe de Gales y heredero al trono ante el regocijo de su padre, y de la facción católica, representada por la familia de Juana. Pero el infortunio se ceba con ella al caer enferma después del paro y muere doce días días después del nacimiento de su hijo Eduardo. Con premura Cromwell se dispone a buscar una esposa protestante para el rey, y la elegida fue Ana Clèves, joven princesa de 23 años, de uno de los pequeños estados protestantes del Sacro Imperio.

Ana Clèves.

La estrategia de Cromwell estaba clara, al saberse aislado, por la condena del Papa, y por el malestar del emperador Carlos V, por el agravio sufrido por su tía Catalina, intenta una alianza con los estados protestantes de Europa. El matrimonio entre la joven Ana y Enrique no llega a ser consumado, el rey se siente mal aconsejado por Cromwell. Un Cromwell que, ante el fracaso de su plan, pierde autoridad política, a lo que se une el repentino interés de Enrique por la bella adolescente Catalina Howard, sobrina del duque de Norfolk. El fracaso de Cromwell queda representado en la final anulación del matrimonio con Ana Clèves, alegando la no consumación del la unión. Y el duque de Norfolk, con su renovado poder, conspira contra Cromwell, que es condenado a muerte en julio de 1540. Lógicamente, este hecho y el nuevo matrimonio del rey con Catalina, hizo prosperar a la facción católica, y Enrique detiene las reformas y regresa a la ortodoxia. E incluso muchos luteranos reformadores son perseguidos, mientras la facción católica de los Howard controlan la corte. 

Catalina Howard.

Enrique VIII, a sus 48 años, empieza a padecer una grave enfermedad tenía úlceras en las piernas, unas trombosis sangrantes que le generaban grandes dolores y cambios de humor repentinos. Mientras los reformistas temían que Inglaterra regresa a la obediencia a Roma, por lo que se desata una nueva intriga cortesana para acabar con otra reina más. De manera que, la nobleza protestante filtró supuestos rumores sobre el pasado de Catalina Howard, en los que se la acusaba de llevar una vida de vicios y excesos antes de casarse con Enrique, y éste se deja influir por los rumores y la repudia. Otra reina que fue procesada por tradición, y ajusticiada y degollada en el mismo cadalso de la Torre de Londres, donde se había sido decapitada a Ana Bolena seis años atrás. La locura y frivolidad de Enrique no había dejado de crecer de forma exponencial desde su separación de Catalina de Aragón, ya había mandado decapitar a dos esposas y a su canciller. Además su enfermedad avanzaba y cada vez estaba más incapacitado.

Enrique VIII y su familia por Hans Holbein.

La famosa Torre de Londres.

Una incapacidad que no impidió que contrajera matrimonio por sexta y última vez, con otra noble cortesana viuda llamada Catalina Parr, la tercera Catalina de su vida. Ella contaba con treinta años, y una larga experiencia en el cuidado de ancianos, ya que había ejercido las veces de enfermera de sus dos esposos anteriores. Por lo que era ideal para Enrique, ya que también era muy culta y una erudita en teología, llegando a publicar algunas obras sobre el Evangelio. Pero además de enfermera Catalina Parr tuvo una importante labor de mediadora, entre el soberano y sus hijos, logrando su reconciliación, y entre las facciones católica y reformadora de la corte. Su condición de madrastra compresiva y conciliadora la diferencian de las anteriores y malogradas esposas de Enrique, y le hace sobrevivir en la corte hasta la muerte del rey en 1547.

Catalina Parr.

En definitiva, los devaneos matrimoniales de Enrique VIII se explican por su frivolidad y por su obsesión por un heredero que asentará su dinastía y evitara las guerras civiles del pasado. Ese bagaje matrimonial de Enrique tiene como consecuencia toda una reforma de una Iglesia nacional, por el capricho de un soberano, que, por otra parte, era un devoto católico. Según el modernista francés Bartolomé Bennassar estamos ante un claro ejemplo “... de una reforma querida y dirigida por el príncipe que a pesar de su carácter artificial original, se mantiene hasta época contemporánea, sin duda porque respondía a una necesidad”. Y yo no puedo estar más de acuerdo con él, la necesidad de consolidar la dinastía Tudor lleva a reformar una Iglesia. Una dinastía Tudor que va a seguir con sus sempiternos problemas para perpetuarse y con las controversias religiosas. Con Eduardo VI, sucesor de Enrique, que es sucedido por su hermana mayor, la católica María, conocida como “la sanguinaria” (Bloody Mary), por su cruel represión del protestantismo, sin poder imponer el regreso a la ortodoxia católica. El anglicanismo no se afianza hasta el reinado Isabel I, con la elaboración los Treinta y Nueve artículos base de la Iglesia anglicana, que queda finalmente sometida al mandato real, convirtiéndose en el elemento sustancial de identidad nacional inglesa. 

Bibliografía: 
A. Weir. Enrique VIII. Ariel, Barcelona, 2003. 
B. Bennassar. Historia Moderna. Akal. Madrid, 1998. 
A. Fraser. Las seis esposas de Enrique VIII. Barcelona, 2005.

jueves, 2 de febrero de 2012

Novedades musicales destacadas, enero 2012.

Inauguro una nueva sección mensual en la que resumiré las novedades más relevantes del panorama musical del Rock, del Hard Rock y del Metal, en todas sus vertientes y estilos. 


- Beyond The Bridge - The Old Man and The Spirit. Interesantísimo disco de debut de esta nueva banda de Metal progresivo procedente de Alemania, que edita su primer trabajo bajo el sello Frontiers Records. Nada menos que siete integrantes forman este grupo muy original, con un estilo cercano a una opera progresiva conceptual y con unas sensacionales letras acerca de la sensibilidad humana. Con un sonido muy melódico lleno de grandes guitarras, majestuosos coros, extraordinarias voces, mucha épica y un nivel técnico e instrumental sensacional. En definitiva, un gran debut, muy recomendado para amantes del metal más preciosista y elaborado. Sobresaliente. 


- Blessed by a Broken Heart - Feel the Power. El segundo disco de estos canadienses va dirigido a fans del glam de los 80, aunque se les incluye dentro del estilo Metalcore, del que tendrían alguna que otra voz gutural, ellos hacen una música mucho más light, llena de estribillos accesibles, riffs de guitarra sencillos y pegadizos, coros muy trabajados y reconocibles. Una especie de Mötley Crüe modernos/metálicos, cuanto menos interesante y fresco. A destacar también su portada rollo Mad Max. Interesante.


- Enter Shiakri - A Flash Flood of Colour. Tercer disco de estos chicos ingleses, a lo cuales se les incluye dentro del heterogéneo e indefinible post-hardcore, pero son mucho más. Estamos ante un grupo para rockeros de oídos abiertos a nuevos sonidos y experiencias, cansados de canciones con las mismas estructuras. Ya que su música tiene una fuerte carga de sintetizadores, combinados con muchos otros elementos del rock, indie, pop, hardcore. Con este disco recuperan el nivel de su primer disco Take to the Skies, el cual ya me sorprendió gratamente. Todo es muy vocal y electrónico, las guitarras quedan en un segundo plano, pero no se como lo hacen para hacer canciones muy entretenidas y que trasmiten un buen rollo tremendo. Notable.


- Lacuna Coil - Dark Adrenalize. Nunca han sido uno de mis grupo favoritos en estudio, quizás aquel Karmacode me gusto bastante, pero aún así son un grupo, desde mi punto de vista, de buenas canciones de Metal gótico guiadas por la sensual voz y presencia de Cristina Scabbia. Canciones como: Trip The Darkness, Against You o Give Me Something More (la mejor del disco) a las que unen su capacidad para hacer curiosas versiones, en las que demuestran lo variado de sus influencias, ahora se atreven con el Losing My Religion de R.E.M. con un resultado, al menos, interesante. Además cuenta con un gran sonido y producción a cargo de Don Gilmore. Van madurando cada vez más, pero, en mi opinión, les sigue faltando algo. Progresan adecuadamente. 


- Lamb Of God - Resolution. Una de las mejores bandas de Groove Metal regresa a la actualidad con su ya sexto disco de estudio. Estos americanos de Virginia demuestran sobradas tablas y madurez en unas composiciones de verdadero metal contundente y extremo, con una base rítmica muy cruda y brutal. Unida a esos riffs tan graves y profundos típicos del Groove, temas como Desolation, que me recuerda a uno de sus temas que más me agradan, el ya clásico Redneck, Ghost Walking, o The Undertow harán las delicias de sus fans clásicos. E incluye algunas novedades representadas en el tema Insurrection, muy oscuro y progresivo, de lo mejor del disco para mi gusto. No son mi grupo favorito, pero en su estilo hacen un trabajo Notable.


- Primal Fear - Unbreakable. Este ya mítico grupo alemán de power metal regresa a la actualidad volviendo a sus orígenes. Dejan de lado los intentos orquestales y más elaborados de sus últimos discos, desde aquel destacable Seven Seals, y regresan al metal tradicional de sus primeros discos. Pero no estamos hablando de un grupo de heavy metal al uso, cuenta con una formación sensacional, quizás la mejor de su ya larga historia, con sus dos nuevos y grandes guitarras, Magnus Karlsson y Alexander Beyrodt, que son además grandes compositores, responsables de los mejores productos del sello Frontiers. Con ellos, el grupo ha ganado en calidad y sus composiciones de metal tradicional se enriquecen con su técnica y su gran sonido. A lo que su une, una de las mejores voces del panorama metálico el gran Ralf Scheepers, con una tesitura vocal que va ganando con los años. Para amantes del Metal clásico sensacionalmente ejecutado. Notable. 



- Unisonic - Ignition (EP). Mini album de adelanto del nuevo super-grupo creado por el excelso y controvertido cantante Michael Kiske, y Kai Hansen, cuyos Gamma Ray llevo tiempo diciendo que están bastante quemados. El grupo se completa con el polifacético bajista y productor, Dennis Ward, el batería Kosta Zafiriou (ambos de Pink Cream 69) y el guitarrista Mandy Meyer (ex-Asia y ex-Gotthard) y esa carga de hard rock se hará notar en el resultado final del disco, o al menos eso creo yo. Este adelanto nos presenta tres canciones nuevas que nos revelan a un Kiske, finalmente, desatado, para alegría de muchos, que conserva esa sublime e insuperable voz de sus comienzos. Todo con un sonido muy contundente, con mucha influencia de Judas, en el single Unisonic, y como en todos los proyectos de Hansen. Los otros dos temas son diferentes, por un lado, My Sanctuary, está en la línea de las canciones más hard rock de Helloween con Kiske, tanto en los coros como la melodía. Y por otro lado, Souls Alive (Versión Demo) es mucho más Power Metal elegante y melódico, todo un placer volver a escuchar la voz de Kiske en este tipo de composiciones. Y el EP se completa con una versión sensacional del clásico I Want Out en directo, donde se demuestra el gran estado de forma de la voz de Michael, una gozada. Se ha puesto dinero por medio y parece que Kiske a decidido regresar a la senda del rock duro, en un proyecto que puede darnos la alegría del año a los fans de los Helloween clásicos. Notable. 



- Vita Imana - Uluh. Segundo disco de esta prometedora banda española que cuenta con un aplastante sonido totalmente internacional, y un con destacado nivel de base rítmica y de guitarras,muy pesadas y crudas. Practican un Thrash/Groove Metal con inclusión de elementos de percusión tribal y ritmos étnicos africanos. Lógicamente, enseguida te vienen a la cabeza Sepultura o Soulfly, pero realmente tienen un sonido sensacional, que me permite augurarles un gran futuro como abanderados de una nueva ola de bandas nacionales dispuestas a experimentar y realizar discos ambiciosos, ojalá sea así. Quizás demasiado extremos en la voz para mi gusto, pero igualmente Notables.