viernes, 28 de octubre de 2011

Personajes singulares de la Historia XIII: ingenioso Cervantes. 2ª Parte.


Proseguimos en el año 1587, el trabajo de recaudador va a generar muchos problemas al bueno de Cervantes, no obstante, el mundo andaluz ejerce una gran fascinación sobre él. Una experiencia vital andaluza que se plasma y enriquece algunas de sus obras, como las Novelas ejemplares. Un oficio recaudatorio que aún mantiene en el verano de 1594, año en el que recibe un nuevo encargo para recaudar dos millones y medio de maravedís por toda la zona Granada. Es entonces cuando Cervantes es acusado de malversar fondos públicos, siendo encarcelado en 1597 en la Real Cárcel de Sevilla, otra más de sus desdichadas aventuras, que marcan su vida y su obra. En la cárcel conoce y se empapa del mundo de la delincuencia y la picaresca, de los que estaban al margen de la sociedad y se regían por sus propias reglas. Luego estuvo en la cárcel de Castro del Río, entre ambos presididos a Cervantes le dio tiempo a dar forma, al menos en su cabeza, al Quijote, como alude en su prologo: “...antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación...” La fecha de su salida de la cárcel no está documentada, pero es seguro que en el año 1600 abandona Andalucía. Y tras un breve paso por Toledo, nos encontramos a Cervantes en 1604 en Valladolid, la nueva sede la corona con Felipe III. 

Casa de Cervantes en Valladolid.

En Valladolid Cervantes recupera a su antiguo editor, un tal Francisco de Robles, y publica la primera parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha a finales de diciembre de 1604. Rápidamente se convierte en un rotundo éxito en toda la península, Sancho y Quijote se convierten en el centro de fiestas y cortejos. El Quijote es puro realismo novelado, Cervantes con su genial estilo, mezcla de épica y lirismo, logra combinar todos los géneros y dar forma a la novela moderna. Una novela que une lo trágico y lo cómico, al ser fiel reflejo de esa sociedad española de principios del siglo XVII marcada por la llamada crisis finisecular de la Monarquía hispánica. El llamado por Pierre Vilartiempo del Quijote”, según Vilar "...este libro "universal", este "eterno", sigue siendo antes que nada un libro español de 1605, que no cobra todo su sentido más que en el corazón de la historia”. La gran novela de Cervantes es un tremendo estudio de la conciencia de la sociedad de principios del XVII y de la crisis definitiva del poderío español con Felipe III. “El tiempo del Quijote” es una época de duelos nocturnos, de marginación, de minorías que vivían en una sociedad al margen de lo establecido, de mendigos y pícaros, todo ello en medio de una tremenda crisis y bancarrota de la España de los Austrias, ya menores. Y en esas estaba Cervantes cuando se ve envuelto en otra de sus extrañas aventuras, al dar cobijo a un hombre herido en uno de esos duelos nocturnos, un tal Gaspar de Ezpeleta, que fallece en la casa de Cervantes. Un hecho que lleva de nuevo a Miguel a presidio por un corto espacio de tiempo. 

Portada del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Cervantes regresa a Madrid, del mismo modo que lo hace la corte de Felipe III, y va a residir en la calle León, dentro del llamado “barrio de las musas”, donde también vivieron Quevedo o Lope de Vega, dedicándose a escribir gracias a su mecenas el Conde de Lemos. Curiosamente en 1609 entra a formar parte Congregación de los Esclavos del Santísimo Sacramento, una estricta congregación católica, algo que parece entrar en contradicción con el tono burlón e irónico hacia la Iglesia que Cervantes plasma en su Quijote. Parece ser que Cervantes encuentra su propia espiritualidad y humanismo, a la manera de Erasmo, ya que Cervantes critica las supersticiones y abusos de la Iglesia, pero a la vez quiere unir su fe con sus letras. Además hay que tener en cuenta que dicha congregación era una gran academia de literatura a la que acudían, para buscar la inspiración, otros grandes como Quevedo. Cervantes se centra en su literatura y en su humanismo, en estos años da forma definitiva a sus doce Novelas Ejemplares, que había iniciado en su etapa andaluza. Unas novelas llenas de alusiones a su vida en la corte y en Andalucía, y también a la creciente hostilidad contra una de las minorías de esa sociedad en crisis, los moriscos, que son expulsados finalmente en 1609. Es claro que Cervantes es un hombre de su tiempo, logrando plasmar de forma sublime la sociedad de su época, y toda su obra está marcada por sus agitadas experiencias vitales. Las Novelas Ejemplares son magníficas y en ellas Cervantes consigue combinar, de forma sublime, distintos géneros, la sátira, la novela picaresca, la novela bizantina. Un año después de las Novelas, en 1614, publicó su famoso Viaje al Parnaso, en el que hace una magistral incursión en la poesía. Se trata de todo un viaje alegórico en el que Cervantes rinde homenaje a los grandes poetas españoles. Una vez más, Cervantes llena la obra de alusiones a su vida “Yo, que siempre trabajo y me desvelo... por parecer que tengo de poeta... la gracia que no quiso darme el cielo...”. Una prueba más de que la obra de Cervantes es fruto de la realidad de su aventurera vida y de su portentosa imaginación y talento. 

Estatua de Cervantes en la Biblioteca Nacional.

Al tiempo que se dedica al teatro, otra de sus pasiones, en un momento en el que Lope de Vega, con su inusitada fecundidad teatral, tenía copado al público de los corrales de comedias. El teatro de Cervantes va a ser rechazado por los profesionales del gremio, de manera que, ante la imposibilidad de representar sus comedias, Cervantes toma una inesperada y novedosa decisión, publicarlas. En septiembre de 1615 se ponen a la venta sus extraordinarias Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados, un titulo que era toda una declaración de intenciones. Además decide terminar la segunda parte de su Quijote, pero ocurre otro curioso hecho. En 1614 aparece la segunda parte, pero no de Cervantes, sino de un tal Alonso Fernández de Avellaneda, que era sólo un seudónimo detrás del cual aún hoy está un desconocido escritor. Para algunos investigadores detrás de todo estaría Lope de Vega, que pudo ordenar la elaboración de este falso Quijote, para lastrar la carrera de Cervantes. Incluso algunos piensan que el propio Lope escribió el prólogo, en el que invitaba a Cervantes a tener mayor modestia y le acusaba de tener "más lengua que manos". Cervantes contestó con la Segunda Parte del Ingenioso Caballero Don Quijote de la Mancha, publicada en 1615, y lo hizo a su manera, con las letras. Ya que hace que Don Quijote llegue a hojear el falso Quijote de Avellaneda, haciendo ver a todos quien era el verdadero Quijote. Así Cervantes completaba su gran obra, una obra que le encumbra como uno de los más grandes escritores de la literatura universal, aumentando su fama y éxito más allá de los Pirineos. 


Momento en el que nos encontramos a un Cervantes al final de su vida, unos años que dedica a la creación de su última obra, Los trabajos de Persiles y Segismunda. Una obra que termina cuatro días antes de su muerte y que fue publicada por su editor habitual, Juan de Villarroel, en enero de 1617, un año después de la muerte de Cervantes. El Persiles es una novela al estilo bizantino que está dedica al Conde de Lemos, con estas palabras “Puesto ya el pie en el estribo, con ansias de la muerte, gran señor, esta te escribo...”. Una obra póstuma que refleja su infinita imaginación y su extraordinaria mezcla de realismo y fantasía con la que anticipa el llamado realismo mágico. El Persiles, lógicamente, le sirve como despedida “...mi vida se va acabando y al paso de las efemérides de mis pulsos, que, a más tardar, acabarán su carrera este domingo, acabaré yo la de mi vida (...). Adiós gracias; adiós donaires; adiós, regocijados amigos: que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida....”. Con esas palabras se despide nuestro ingenioso escritor, para morir finalmente el 22 de abril de 1617. Dejando atrás su maravillosa vida y obra, fiel reflejo de que estamos ante un mito, uno de los personajes más grandes de la historia. Uno de esos grandes hombres cuya figura resume por si misma toda una gran época, y de los que el mundo actual parece adolecer.

Bibliografía:
Jean Canavaggio. Cervantes. Espasa-Calpe. 2003.
Manuel Fernández Álvarez. Cervantes visto por un historiador. Espasa-Calpe. 2005.

viernes, 21 de octubre de 2011

Pasajes de la Historia XIV: La Guerra de los Cien Años.

Juana de Arco en la coronación de Carlos VII, catedral de Reims.

En el año 1338 se inicia la guerra más larga de la Historia, en la que se enfrentan Francia e Inglaterra en más de un siglo de costosas campañas, que terminan en el año 1453 con la derrota y retirada de Inglaterra. En la base del conflicto militar más largo de la Vieja Europa está el Feudalismo, sistema socioeconómico e institucional que regía las relaciones entre las élites europeas. Esas relaciones feudales entre las coronas de Francia e Inglaterra, van a marcar el conflicto junto con los intentos de ocupar el trono francés de los reyes ingleses. Lógicamente, no estamos hablando de más de un siglo de combates constantes, nos encontramos con periodos de guerra junto a otros marcados por las treguas, y muchas veces la guerra eran sólo expediciones de saqueo inglesas a territorio francés, donde se desarrollaron todos los combates. Una guerra que va a tener mucha influencia en toda Europa, e incluso en los reinos cristianos peninsulares, y además tiene una consecuencia fundamental como señaló el historiador francés E. Perroy que “en sus heridas y en su sangre nacieron las monarquías modernas”. Esto es, estamos ante una costosa guerra en la que se forjan las naciones modernas francesa e inglesa. La raíz del conflicto está en la muerte en 1328 de Carlos IV, rey francés, sin dejar heredero directo. Con celeridad los notables franceses eligen como rey a Felipe Valois, Felipe VI, para evitar que un foráneo ocupara el trono francés. Dejando al margen a Eduardo III Plantagenet, hijo de Isabel de Francia y nieto de rey galo Felipe IV. Hay que recordar que los enfrentamientos entre Francia e Inglaterra son anteriores, en tiempos del rey francés Luís VII, en 1152, se produce el matrimonio entre Enrique II de Plantagenet, rey de Inglaterra, con Leonor de Aquitania, por lo que se convierte en Duque Aquitania y la monarquía inglesa se hace con extensos dominios franceses. De manera que, cuando Felipe VI arrebata en 1337 el territorio de Aquitania a los ingleses, y Eduardo III rechaza la autoridad del rey francés, la cual había reconocido por homenaje feudal, y reclama el trono de Francia. El conflicto feudal estaba servido...

Eduardo III de Inglaterra.

Hay que tener en cuenta que en estos momentos del medievo Inglaterra estaba lastrada demográficamente, al contar con unos escasos cuatro millones de habitantes, mientras que Francia tenía un dinamismo poblacional mucho mayor, ya que superaba los veinte millones. De esta forma, la Guerra de los Cien Años está motivada por las relaciones feudales, condicionada por la demografía de ambas naciones, y espoleada por motivaciones económicas. El comercio era fundamental para franceses e ingleses, la relevancia del vino de Aquitania o de la actividad textil de Flandes, que dependía de la lana inglesa. Esa estrecha vinculación entre la economía de Flandes e Inglaterra hace que Eduardo III prohiba la exportación de lana a Flandes en 1336, lo que genera que las primeras operaciones bélicas sean en Flandes. Un inicio marcado por la hegemonía inglesa con la victoria de la flota inglesa en La Esclusa, en 1340, tras la que se firmó la primera de las muchas treguas, que se mantiene hasta 1342. 

Felipe VI de Francia.

Año en el que la guerra se desplazó a Bretaña, región marcada por un conflicto sucesorio que permite la intervención y ocupación inglesa desde 1342. Hasta que en 1346, Eduardo III desembarcó en Normandía al mando de unos 15.000 hombres. Después de saquear Caen, los ingleses dirigidos por Eduardo III y su hijo, el príncipe de Gales, el llamado "Príncipe Negro", marchan hacia la zona septentrional de Francia. Y en el verano de 1346 logran la gran victoria de Crécy frente a las tropas de Felipe VI, formadas por los grandes señores de Francia. Una caballería francesa que se vio sorprendida por los arqueros ingleses, las bajas franceses se contaron por miles, los señores y escuderos cayeron bajo una brutal lluvia de flechas, mientras que las pérdidas inglesas fueron escasas. Se confirmaba la inicial superioridad inglesa, y una vez controlado el norte, Eduardo continuó avanzando y puso cerco a la ciudad de Calais, que cayó en 1347. Los éxitos ingleses conducen a una nueva tregua en 1348, momento en el que la mortífera Peste Negra devastó Europa, acabando con un tercio de la población de Inglaterra. La gran debacle demográfica provocada por la epidemia supuso la paralización de todas las operaciones militares hasta 1350. 

Batalla de Crécy, representada por el cronista Jean Froissart.

En ese año muere Felipe VI y es sucedido en el trono francés por Juan II “el bueno”, su reinado está marcado por las dificultades sociales y económicas, lo que supone que la hegemonía inglesa continúa. En el año 1354 se está cerca de firmar la paz definitiva, Eduardo III renunciaba al trono francés a cambio de grandes adquisiciones territoriales, pero finalmente no hay acuerdo. Y desde 1355 la maquinaría inglesa sigue avanzando gracias a sus campañas dirigidas por el llamado “Príncipe Negro”. Ese mismo año se produce la famosa cabalgada del "Príncipe Negro" por todo el sur de Francia, desde Burdeos hasta Narbona, con la que demostraba la superioridad inglesa. Posteriormente logra la destacada victoria de Poitiers en 1356, que fue un verdadero descalabro para los franceses, a pesar de contar con un ejército superior en número. Los ingleses con diez mil soldados menos logran otro rotundo éxito, eliminando a la mitad del ejército francés y a sus caballeros. Incluso el rey francés, Juan II, es hecho prisionero y es llevado a Londres, siendo encarcelado en la famosa Torre de Londres. Francia queda sumida en una tremenda crisis que derivó en el célebre tratado de Brétigny en 1360, por el que Eduardo III renunciaba al trono de Francia, a cambio del control de todo el suroeste francés, y Juan II era liberado tras pagar tres millones de coronas.

Miniatura que representa los estragos de la Pestilencia.

La guerra entraba en otro periodo de calma hasta la muerte de Juan II en 1364, que es sucedido por su hijo Carlos V “el prudente”. Carlos V logra, a pesar de las dificultades, la paulatina recuperación francesa con una estrategia de guerra de guerrillas o desgaste evitando las campañas y las grandes batallas. Toda gracias a la labor del jefe bretón Bertrand Du Guesclin, que recuperó toda Bretaña para Francia en 1362, al mando de bandas de mercenarios cuyo lema era “más vale un país saqueado que tierra pérdida...”. Y además consigue repeler el ataque del rey navarro Carlos II “el malo” tras la batalla de Cocherel en 1364. Una década en la que los mercenarios de Guesclin trasladan la Guerra de los Cien Años a Castilla. Al apoyar al hermanastro del rey Pedro I, Enrique de Trastámara, en sus aspiraciones a la corona. Enrique gracias a la ayuda francesa consigue ser proclamado rey de Castilla en Burgos en 1366. Sin embargo, Pedro I logra el apoyo del famoso "Príncipe Negro", y se enfrenta a Enrique en la célebre batalla de Najera, que fue otro rotundo éxito de los arqueros ingleses, que aseguraron el triunfo de Pedro, mientras Enrique tiene que huir a Francia. Pero el pacto entre el Príncipe Negro y Pedro se rompe con celeridad, y en el siguiente enfrentamiento, en la batalla de Montiel en 1369, las tropas de Enrique apoyadas en los hombres de Guesclin consiguen la victoria, y Pedro I muere a manos de su hermanastro Enrique de Trastámara.

Eduardo, el "Príncipe Negro".

Con Carlos V Francia sale de su crisis social y económica desde 1370, y las tropas de Guesclin logran grandes victorias, como la victoria naval sobre los ingleses en La Rochela en 1372. Momento en el que la Guerra entra en otra de sus muchas pausas, al firmarse la tregua de Brujas en 1375. Todo parecía favorable para Carlos V, ya que Inglaterra sólo mantenía en Francia: la costa de Aquitania y el puerto de Calais. La tregua coincide con las muertes del "Príncipe Negro" y de su padre Eduardo III, en 1376 y 1377 respectivamente, siendo coronado Ricardo II. Y además, en 1380 muere Carlos V, que es sucedido por su hijo Carlos VI, con el que entramos en una nueva etapa de la Guerra de los Cien Años. La década de 1380 está marcada por revueltas campesinas y urbanas en ambas potencias, y la idea de buscar una paz duradera se hacia cada vez más fuerte. Ya que los problemas internos hacen que se desarrolle una situación de equilibrio. Ricardo II y Carlos VI están a punto de acabar con el conflicto y sellar la paz entre ambas Monarquías. Pero en 1399 Ricardo II Plantagenet es destronado siendo coronado Enrique IV, iniciador de la casa Lancaster. Mientras que el débil Carlos VI, veía como su país se dividía en dos bandos. Por un lado, los borgoñones, seguidores del poderoso duque de Borgoña, Juan “sin miedo”, y sus enemigos los armagnacs. La irrupción de Borgoña coincide con la llegada al trono inglés de Enrique V en 1413, cuya idea fundamental era reabrir la guerra, y desarrolló una gran ofensiva en septiembre de 1415. Con el apoyo del duque de Borgoña logra la gran victoria contra los franceses en Agincourt. Una vez más, la caballería francesa fracasó, la batalla fue, según el historiador francés P. Contamine, “el golpe más duro al prestigio militar de la nobleza francesa”. Además en 1419 es asesinado Juan "sin miedo" por los armagnacs, y su sucesor, Felipe III "el bueno", se escinde de Francia y se convierte en un poderoso aliado de los ingleses. Llegando a un acuerdo plasmado en el tratado de Troyes en 1420, que aseguraba el trono francés a los ingleses tras la muerte de Carlos VI.

Carlos VII de Francia.

Así llegamos a 1422, año en el que mueren Enrique V de Inglaterra y Carlos VI de Francia, de manera que, en virtud del acuerdo de Troyes Enrique VI es proclamado rey de Inglaterra y Francia. Mientras que Carlos VII, el delfín heredero de Carlos VI es también proclamado rey por sus partidarios. Y los ingleses atacan con fuerza poniendo cerco a la ciudad de Orleans en 1428, la situación de una Francia hundida era dramática. El abatimiento de Francia será superado gracias a la puesta en escena de la sorprendente Juana de Arco, una joven campesina nacida en 1412. Juana aseguraba, que Dios le habló a través de Santa Margarita, Santa Catalina y San Miguel, y le dijeron que debía ayudar al rey de Francia para expulsar a los ingleses de suelo francés. Ella misma aseguró en Ruan "Yo tenía trece años cuando escuché una voz de Dios". Tal era la situación de Carlos VII y el empeño de Juana, que logra reunirse con el rey en Chinon en marzo de 1429. Esta joven “iluminada, ganada por la mística nacional”, como señalaría Jaques Le Goff, es la encargada de la liberación de Orleans liderando al ejército francés contra los ingleses, que se retiran de Orleans en mayo de 1429. Y además juega un papel destacado en la definitiva coronación de Carlos VII en la catedral de Reims, ya que es Juana la que convence al rey.

La mística de Juana de Arco en la liberación del sitio de Orleans.

Sin embargo, Juana es apresada por los borgoñones, que la venden a los ingleses por 10.000 escudos de oro. Juana es sometida a una causa inquisitorial en la ciudad francesa de Ruán, sin que se le permitiese defensa alguna. Fue acusada de brujería y herejía, siendo condenada a morir en la hoguera por el obispo de Beauvais, Pierre Cauchon, el 31 de mayo de 1431. Sin que Carlos VII y los notables franceses hicieran nada para salvarla, a pesar de que Francia le debía su resurgimiento y el rey su corona. La tragedia de Juana, la misma Iglesia que la condenó la canonizó en 1920, fue el renacer de los franceses. Pronto los borgoñones pactan con los franceses en el congreso de Arras en 1435, y la causa inglesa estaba casi pérdida. Más aún cuando Carlos VII recupera París en 1435. El rey francés aprovechó para reformar la caballería y el ejército, lo que le permitió reconquistar Normandia a lo largo de 1449. Y posteriormente recuperar Bayona y Burdeos, tras la gran victoria de Castillon en julio de 1453, reduciendo los territorios ingleses en suelo francés, al puerto de Calais. El epílogo a la Guerra de los Cien Años lo puso la paz de Picquigny en agosto de 1475, que aseveraba el fracaso y la derrota de la corona inglesa en el más largo conflicto conocido por la Vieja Europa.

Bibliografía:

Emilio Mitre. La Guerra de los Cien Años. Historia 16, Madrid, 1990.
García de Cortazar y Sesma Muñoz. Historia de la Edad Media. Madrid, Alianza, 1997.
Julio Valdeón. "La Guerra de los Cien Años". Historia National Geographic. Nº 25. 2006.

viernes, 14 de octubre de 2011

Grandes discos de 2011, 1ª parte.

Ante la auténtica avalancha de grandes discos que está suponiendo este 2011 haré pequeñas reseñas conjuntas, para intentar destacar los mejores discos de este impresionante año a nivel musical.


Chickenfoot - III.  Dos años después de su sorprendente disco de debut los Chickenfoot, supergrupo formado por Sammy Hagar, Michael Anthony, Chad Smith y Joe Satriani, regresan a la actualidad con su segundo disco llamado sencillamente III, parece que se han saltado el II. Bromas aparte, yo dudaba en mi reseña sobre aquel homónimo primer disco que el grupo mantuviera el nivel en su segundo disco. Ya que los supergrupos son complicados y suelen decepcionar con el tiempo. Y además decía que esperaba que estos “pie de pollo” fueran la excepción, bueno pues parece que es posible, y que Chickenfoot se consolidan fracturando un disco aún más potente y completo. III es una verdadera joya del hard rock elaborada con los mismos ingredientes: el talento de cuatro super-músicos, la capacidad de componer de Hagar y Satriani, la brutal base rítmica de Michael y Chad, la gran voz de Sammy y el virtuosismo moderado de Satriani, que pone su guitarra al servicio del resultado final. Junto a estos elementos hay que añadir, de nuevo, una sensacional producción que corre a cargo del propio grupo y el gurú musical Mike Fraser, productor canadiense de otros grandes como Aerosmith o AC/DC. Al igual que su primer disco nos encontramos con un sonido crudo, casi analógico, sin los excesos y artificios digitales que la mayoría de grupos utiliza en la actualidad. Ese sonido retro nos permite disfrutar de un grupo en estado de gracia, la producción logra, con su crudeza, que el grupo se muestre más cercano, dando la sensación de que están tocando dentro de tu equipo como si fuera en su estudio de grabación.

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Un potente y personal sonido que se engrandece gracias a diez canciones sensacionales. Llevo tiempo diciendo que los grupos se exceden en sus discos actuales al ofrecer más de catorce canciones, muchos de esos discos con tres o cuatro temas menos serían mejores y más entretenidos, ya que la música, no olvidemos, es una forma de entretenimiento. Y eso Chickenfoot lo tiene claro, sus temas son magistrales obras musicales de puro bueno rollo, todo el disco emana positivismo, como ya ocurriera con su anterior trabajo, algo que estos tiempos es de agradecer. El entretenimiento se abre con Last Temptation, y empezamos a darnos cuenta que la voz cantante en la composición la llevan Satriani, con unos excepcionales riffs, y Sammy Hagar con sus melodías vocales y su gran voz. Los temas desprenden un dinamismo sensacional, unos estribillos memorables y unos solos de guitarra llenos de virtuosismo. El buen rollo continúa con Alright, Alright, toda una declaración de intenciones, ya que Chickenfoot quiere que al escuchar su música nos sintamos “Bien, Bien”. El estribillo es sensacional, casi bailable, y el trabajo de la base rítmica hace que no paremos de mover nuestro cuello. Different Evil, es otra cosa, es una maravillosa melodía que nos alegra el día, ayudada de los teclados de Mike Keneally. El estribillo y el cambio son de manual, para estudiar en las escuelas de como hacer buen rock puro despojado de artificios innecesarios. Con Up Next regresamos al dinamismo, la energía que nos recuerda mucho a su primer trabajo. Junto con Lighteen Up forma un verdadero duo de trallazos del mejor rock duro que se puede escuchar en la actualidad. Sammy y Joe forman un tándem musical sensacional logran un sonido y unas melodías propias y originales. Los grandes solos y las sublimes melodías vocales lo impregnan todo. Come Closer es más sosegada, es un medio tiempo lleno de emoción, la voz de Sammy se muestra más profunda, cercana al blues rock. Three and the Half Letters, es otro señor tema, vaya solo de Satriani, te queda sin palabras. Además es un tema diferente, va creciendo y cambiando con constantes cambios de voz, sólo puedes decir: ¡qué buenos son!. Big Foot, verdadero resumen de la original y magnífica música de Chickenfoot, una base rítmica brutal, una voz tremenda y un guitarrista magistral, todo al servicio del mejor rock duro. Dubai Blues y Something Going Wrong, no hacen más que afianzar a Chickenfoot en la cima del rock actual. Dos temas de puro rock, nada de temas de relleno. La primera parte de una base sensacional de bajo para convertirse en verdadero dinamismo músical, quizás la más cercana a los Van Halen de Sammy. Y la segunda culmina de forma magistral una verdadera obra de arte musical con su original inicio acústico/sureño y su sublime belleza. La edición especial viene con un DVD con vídeos y el "cómo se hizo" el disco, y los muy locos incluyen unas gafas 3D para que veas sus fotos tridimensionales, sensacional. Nota: 10 


Protest the Hero - Scurrilous. Los jóvenes canadienses Protest The Hero con su anterior disco Fortress, fueron para mi la gran sorpresa del año 2008. Con su desparpajo facturaron una auténtica locura de disco, totalmente imprevisible, variado, lleno de fuerza, melodía y virtuosismo. En un momento en que parecía que todo estaba ya inventado, lograron sacarme de la apatía con su música compleja y accesible. Esa contradicción entre técnica descomunal y estribillos accesibles continúa estando muy patente en su tercer disco Scurrilous. Todo guiado por la excepcional voz de Rody Walker que es capaz de alcanzar todos los tonos, pasando del hardcore a la melodía, y cantar con una velocidad increíble. Esa velocidad es otra de sus características fundamentales, Scurrilous es un disco lleno de potencia, de caña, de cambios vocales y de ritmo, que hacen que las canciones se conviertan en verdaderos carruseles vertiginosos. Es un disco heavy, metálico, dinámico, enérgico, casi bailable que logra destrozarte las cervicales con su dureza y sus cambiantes escalas musicales, todo amalgamado por la extraordinaria técnica del grupo, destacando a sus guitarras Luke Hoskin y Tim Millar. No sabría decir si Scurrilous es mejor que Fortress, pero desde luego mantienen el nivel y su originalidad absolutamente intactas. y logran, una vez más, ofrecerte la posibilidad de escuchar algo diferente y distinto para tus oídos. Todo el disco es sensacional, pero si tengo que destacar temas señalar: C'est la Vie', ejemplo perfecto de esos constantes cambios y mutaciones musicales basados en riffs netamente metálicos. Hair-Trigger, toda una muestra de esas atmósferas cambiantes llenas de melodía y del gran trabajo vocal de Rody. Las voces guturales quedan reducidas a la mínima expresión, como se demuestra en Moonlight, un tema lleno de melodía y genialidad, como el posterior y sublime Tapresty. Temas en los que podemos apreciar que, a pesar de su imprevisible locura musical, sus bases son el rock duro y el metal. O la sosegada Dunsel prueba de su extraordinaria capacidad para combinar estilos, sin caer en la saturación. En definitiva, altamente recomendable para aquellos amantes del rock duro que deseéis escuchar algo diferente y original, alejado de la excesiva repetición de esquemas de muchos grupos actuales. Nota: 9 

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Within Tempation - The Unforgiving. Con The Unforgiving, Within Temptation han desarrollado un acertado cambio de rumbo musical, tanto en la temática de sus letras como en su contenido musical. La música se hace, aún más si cabe, accesible y comercial, pero en su caso es una virtud. Sus estructuras se alejan del aburrido, en ocasiones, metal gótico, para acercarse al rock/metal accesible, con una base netamente pop. Una combinación que lleva al grupo a una nueva dimensión, a sus excepcionales y habituales melodías se unen ahora mejores y más reconocibles estribillos. Estamos ante una comercialidad bien entendida, unida a una gran capacidad para crear atmósferas y canciones pegadizas. Además ahora nos cuentan historias llenas de psicología y misterio, no en vano el disco se inspira en un cómic que lleva el mismo título, fue escrito por Steven O'Connell e ilustrado por Romano Molenaar. Es un disco conceptual, que en su edición especial nos ofrece todos los vídeos y cortos, muy bien hechos, que han creado sobre esta historia dividida en partes como "Mother Maiden"o "Sinéad" y el cómic completo, todo un detalle. Los temas son hits potenciales llenos melodías, épica, y grandes estribillos, a destacar: Shot in the Dark, Faster, Murder, Iron, Fire And Ice, o la final y maravillosa Stairways to the Skies. Si a todo esto le añadimos que el grupo tiene un descomunal directo, que tuve la suerte de disfrutar el pasado lunes en Madrid, estamos ante un señor grupo. La voz de Sharon den Adel ha cobrado con los años una dimensión desconocida e inalcanzable para sus colegas de otros grupos del estilo. Sharon es una cantante que se acerca a la perfección tiene potencia, fuerza y, sobre todo, belleza vocal elevada a la máxima expresión, ella está sencillamente por encima del resto. Nota: 9

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jueves, 6 de octubre de 2011

Personajes singulares de la Historia XIII: El ingenioso Cervantes. 1ª Parte.


Año 1547, Alcalá de Henares verá nacer a uno de los más grandes y más singulares personajes de nuestra Historia, Miguel de Cervantes Saavedra. Cuya vida, a pesar de estar sistemáticamente analizada y estudiada, aún hoy tiene muchos pasajes e interrogantes por desvelar. Y además, no están muy claros muchos de los hechos que motivaron todo una vida llena de aventuras. Esa falta de información lleva a los investigadores a recurrir a su ficción literaria para entender esos momentos menos claros de su vida. Pero Cervantes rara vez se expresa en nombre propio, ya que suele delegar en narradores imaginarios, como Cide Hamete Benengeli en el Quijote. Parece seguro que Cervantes fue bautizado el 9 de octubre de 1547 en Alcalá de Henares, sin embargo no se conoce la fecha exacta de su nacimiento, que para muchos investigadores pudo ser el 29 de septiembre de 1547, día de San Miguel. Nace en un momento histórico clave para España, por un lado Carlos V es el rey más poderoso de Europa, tras su victoria en Mühlberg en abril 1547. Por otro lado se inicia toda una reforma religiosa tras la inauguración del Concilio de Trento en 1545. Y además España va inaugurar su etapa de adalid de catolicismo radical con dos hechos que coinciden con el nacimiento de nuestro singular personaje: la publicación del Índice de libros prohibidos, y en Toledo se aprueban los primeros Estatutos de limpieza de sangre. En ese contexto, hay mucha controversia acerca de los orígenes de la familia de Cervantes, no queda muy claro si estamos ante una familia de cristianos viejos. Lo que es seguro es que nos encontramos ante el más grande de la literatura española, por lo que bien poco importan sus raíces, que bien pudieron ser conversas. Cervantes fue el tercero de los cinco hijos del matrimonio de Rodrigo, cirujano itinerante, y Leonor. No obstante, poco más se sabe de su formación e infancia, pudo residir con su padre en Valladolid, Córdoba y Sevilla, y estudiar en un colegio sevillano de la Compañía de Jesús. 

Plaza de Cervantes, Alcalá de Henares.

Pasamos a 1566 y nos encontramos a Cervantes instalado con su familia en Madrid, ya bajo el nuevo reinado de Felipe II, el rey prudente, que acentuará la hispanización y catolicismo de la Monarquía. Cervantes inicia su trabajo como escritor en el llamado Estudio de la Villa de la mano de su maestro y mentor, el humanista Juan de López de Hoyos, publicando sus primeros trabajos poéticos en una obra de su maestro, que define a Cervantes como “nuestro caro y amado discípulo”. Y en 1569 se inician sus aventuras con su repentina marcha a Roma, acusado de herir en un duelo a un tal Antonio Sigura, maestro de obras. Como aparece consignado en una Providencia de Felipe II encontrada en el Archivo de Simancas, en la que se menciona como culpable a un tal “... Miguel de Cervantes, estudiante...”. Fuera o no fuera el culpable nuestro Cervantes marcha a Italia, llegando a Roma en diciembre de 1569, donde pasa varios meses, al servicio del joven cardenal Acquaviva, además de conocer Palermo, Milán, Florencia, Venecia o Parma. Ciudades de un gran ambiente artístico y cultural del que Cervantes disfruta y toma buena nota para futuras obras, como se puede apreciar en sus fantásticas Novelas Ejemplares.

Batalla de Lepanto.

Con celeridad regresa el Cervantes aventurero y soldado al enrolarse en la compañía de Diego de Urbina, en la que ya militaba su hermano Rodrigo. Un hecho que lleva a Cervantes a participar en la famosa batalla de Lepanto, dentro de la Armada de la Liga Santa de Juan de Austria frente a los turcos. En un texto de la época se puede leer: “Y peleó como valente soldado con los dichos turcos en la dicha batalla en el lugar del esquife, como su capitán lo mandó y le dio orden, con otros soldados. Y acabada la batalla, como el señor don Juan supo y entendió cuán bien lo había hecho y peleado el dicho Miguel de Cervantes, le acrescentó y le dio cuatro ducados más de su paga... De la dicha batalla naval salió herido de dos arcabuzazos en el pecho y en una mano, de que quedó estropeado de la dicha mano...”. La mano le quedó paralizada, de ahí el apodo “El manco de Lepanto”, con el que pasará a la eternidad. En el prólogo del Quijote el mismo Cervantes habla de Lepanto y de sus heridas con estas palabras “... la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros. Si mis heridas no resplandecen en los ojos de quien las mira, son estimadas, a lo menos, en la estimación de los que saben dónde se cobraron; que el soldado más bien parece muerto en la batalla que libre en la fuga; y es esto en mí de manera, que si ahora me propusieran y facilitaran un imposible, quisiera antes haberme hallado en aquella facción prodigiosa que sano ahora de mis heridas sin haberme hallado en ella...”. No obstante, su espíritu militar no desfallece y tras recuperarse de sus heridas participa en otras campañas militares como en Corfú o Túnez, bajo el mando de Manuel Ponce de León. tras eso Cervantes pasa por Sicilia, Cerdeña o Génova, residiendo finalmente en Nápoles durante dos años.

La batalla de Lepanto, según Veronés.

Tras su estancia en Nápoles, decide regresar a España, pero sus desventuras continúan, ya que el 26 de septiembre de 1575, la galera El Sol, en la que había embarcado tres semanas antes, cae en manos del corsario Dali Mamí, en las cercanías de la costa catalana. Curiosamente al llevar cartas de recomendación, por los servicios prestados, de Juan de Austria, los corsarios entienden que han capturado a un personaje relevante de la corte española, y pide un gran rescate por Cervantes, unos quinientos escudos de oro. De manera que, es llevado a Argel como esclavo, donde Cervantes padece un cautiverio de cinco años que dejará profunda huella en su obra. Cinco años en los que realizó, gracias a su espíritu indomable, cuatro intentos frustrados de fuga, dos por tierra y dos por mar, haciéndose siempre responsable de las fugas, ya que él no era ningún delator. Prueba de la moral y valentía de Cervantes fue que, tras un primer intento de fuga fallido, hizo que fuera liberado su hermano, ya que el dinero reunido por la madre de Cervantes no era suficiente para liberar a ambos. En su segundo intento Cervantes trata escapar con ayuda de unos cristianos a la espera de un galera española, sin embargo son traicionados y capturados, Cervantes asume, una vez más, toda la responsabilidad de la fuga. Tras un tercer intento fallido, en noviembre de 1579, vuelve a intentarlo por cuarta vez, adquiere una fragata para transportar a decenas de cristianos cautivos, pero uno de ellos, el fraile extremeño Juan Blanco de Paz, les delata, y Cervantes es apresado por el gobernador turco en Argel, Azán Bajá. Hasta que finalmente el 19 de septiembre de 1580 su familia, ayudada por unos padres trinitarios desplazados a Argel, logra conseguir los 500 ducados que permiten a Cervantes ser liberado. En octubre Cervantes llega de Denia (Alicante) y en Noviembre ya se traslada a Madrid con su familia.

 Cautiverio de Cervantes en Argel, grabado.

Así llegamos a mayo de 1581, Cervantes se encuentra en Lisboa, en la corte de Felipe II, ya que el rey español, tras las famosa reunión en la Villa de Tomar de 1580, había añadido a la corona española el reino de Portugal. Y Cervantes es encargado de una misión secreta a Orán, por su conocimiento de la zona. Tras recibir sus cincuenta ducados como premio a su misión regresa a Madrid. Donde inicia una relación con la mujer de un tabernero, una tal Ana de Villafranca, incestuosa relación de la que nace su hija natural y reconocida llamada Isabel de Saavedra. Tras ese desliz, Cervantes contrae matrimonio con Catalina de Salazar, hija de un hidalgo del pueblo toledano de Esquivias. En estos años Cervantes se dedica a escribir teatro, estaba muy en boga el mundo teatral de los Corrales de comedias, realizando una treintena de comedias de las que sólo nos han llegado algunas, como su famosa obra El trato de Argel, inspirada en su cautiverio argelino. Además de realizar su primera obra de enjundia, La Galatea, una curiosa novela pastoril, mezcla de prosa y poesía, en la que empezamos a atisbar su grandeza. No obstante, su vida sufre otro revés, su matrimonio fracasa, tras dos años casado se separa de Ana, e inicia sus viajes por Andalucía, en uno de sus entremeses él mismo decía “... más vale el peor concierto... que no el mejor divorcio”. En junio de 1587 Cervantes se encuentra en Sevilla donde había encontrado un puesto de comisario recaudador bajo las ordenes del general Antonio de Guevara. Como recaudador recorre toda Andalucía, todo ello en medio de una expedición organizada por Felipe II contra Inglaterra, que acabará con el famoso desastre de la Armada Invencible en 1588.

Derrota de la Armada Invencible, según Philip James de Loutherbourg.

Continuará...