viernes, 21 de mayo de 2010

Avantasia – The Wicked Symphony/Angel of Babylon (2010)



Tobias Sammet se ha convertido con los años en el mejor músico de heavy metal melódico. Cada entrega de su proyecto Avantasia es una joya por descubrir, que enamora desde la primera escucha. Mientras que sus dos primeras partes eran dos obras maestras de metal épico, muy en la línea de los Keeper de Helloween. En sus dos últimas obras explora todos los estilos musicales del hard rock, son mucho más complejas, variadas y arriesgadas, algo totalmente de agradecer. Estamos ante un músico inconformista, que quiere ir más allá y explorar con todos los sonidos que riquísimo rock duro ofrece. Ya en su anterior The Scarecrow nos encontrabamos con una maravilla musical absolutamente atemporal. Y ahora en su doble The Wicked Symphony/Angel of Babylon continúa evolucionando, experimentado y adaptándose a sus extraordinarios colaboradores de una forma magistral. A los tradicionales Michael Kiske, Andre Matos, Bob Catley o Jorn Lande se añaden ahora los excelsos Klaus Meine, Tim “Ripper” Owens o Rusell Allen, dando un salto mayor de calidad.


Estamos ante un disco doble, extenso (nada menos que 22 temas), un disco para degustar con calma y analizar detenidamente. E incluso para escuchar cada parte por separado como dos discos diferentes, llenos de calidad. Una vez más la producción es de auténtico lujo, un sonido marca de casa del quizás mejor productor del metal melódico actual Sascha Paeth, ayudado por el propio Tobias. La nitidez, la frescura y la calidez del sonido del disco son dignas de alabar, casi insuperables. Además, insisto de nuevo en su importancia, una presentación de auténtico lujo, con dos portadas excepcionales de Thomas Ewerhard y una fotografía muy destacable. En cuanto al contenido musical es de una pasmosa variedad, tocando todos los aspectos del rock duro, desde los temas más rockeros (Dying For An Angel, un maravilla con el genial Klaus o Alone I Remember), pasando por el heavy metal clásico (Wastelands, Scales of Justice, Promise Land), los grandilocuentes medios tiempos (Runaway Train), las más preciosistas baladas (Journey To Arcadia, Blowing Out The Flame), hasta los trepidantes enfrentamientos entre los titanes de las voces que están en nómina. Además se añaden riffs muy duros, y desarrollos muy densos e incluso tétricos, siniestros y góticos (Crestfallen, Black Wings, Death is Just A Feeling o Symbol of Life). Y unos instrumentistas grandiosos como: Bruce Kulich, Eric Singer, Jens Johansson… que dan una verdadera exhibición.



Ante su extenso y excepcional repertorio me centraré en analizar las dos canciones que abren cada disco y el resto lo dejo a vuestra detenida escucha. De un lado, The Wicked Symphony un grandilocuente medio tiempo, muy al estilo de su excepcional The Scarecrow. Llena de magníficas orquestaciones en las que podemos contemplar su sobrehumana producción. Es lo mejor que se puede oír en la actualidad del metal melódico. Tobias se muestra como un genio de las composiciones épicas llenas de grandes duelos orquestales y vocales. De otro lado, Stargazers, otra trepidante joya musical llena de cambios de tiempo y poderosas orquestaciones, guiadas por unas melodías y unas voces insuperables. En definitiva, de obligada escucha para los fans del metal melódico e incluso del rock en general. 10


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martes, 11 de mayo de 2010

Noticia del mes de Mayo: Los Humanos Modernos heredamos hasta un 4% de nuestro ADN de los Neandertales.



El ser humano moderno se hibridó con los neandertales tras salir de África. El grupo de investigación, liderado por Svante Pääbo desde el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, en Alemania, publica sus hallazgos esta semana en la revista Science en dos artículos diferentes. En el proyecto se han llegado a secuenciar un total de 5.525 millones de nucleótidos. El borrador genómico ha sido producido a partir de tres muestras procedentes del yacimiento croata de Vindija, correspondientes a tres individuos femeninos diferentes. El borrador se complementó con la secuenciación parcial de otros tres neandertales procedentes de Mezmaiskaya (Rusia), de Feldhofer (Alemania) y de la cueva de El Sidrón (Asturias). La contaminación con ADN moderno ha sido calculada, a partir de diferentes marcadores genéticos, entre el 0 y el 0,5%.

De promedio, la divergencia genómica entre humanos modernos y neandertales es de unos 825.000 años. Para situar el genoma neandertal en el contexto evolutivo humano, se secuenciaron además cinco genomas humanos completos: el de un individuo sudafricano del grupo San, el de un individuo africano del grupo Yoruba, el de un chino Han, el de un francés y el de un nativo de Papúa-Nueva Guinea. El análisis conjunto de estos genomas permitió observar que algunas regiones cromosómicas de cerca de 100.000 nucleótidos de longitud y presentes en al menos 10 de los 23 cromosomas procedían de los neandertales. Estas regiones, que implican entre un 1 y un 4% del total del genoma, resultaron idénticas en neandertales y humanos modernos no africanos, pero diferentes en humanos africanos.


El paleobiólogo del CSIC Antonio Rosas explica: “Lo que sugiere el hallazgo de esta parte del genoma en común es que hubo cruzamientos o flujo génico entre neandertales y humanos modernos, probablemente cuando éstos estaban saliendo de África, hace unos 100.000 años. La región implicada debió de ser el Próximo Oriente o el Oriente Medio, porque el fenómeno afectó por igual a los genomas de Europa, Asia y Oceanía”. “El flujo génico descubierto únicamente puede detectarse de neandertales a humanos modernos, por la dinámica expansiva de las poblaciones humanas modernas, pero no es descartable que fuera bidireccional. Por el contrario, no hay rastros de que hubiera flujo génico después, cuando nuestros antepasados entraron en Europa hace 40.000 años”, añade Rosas. El genoma neandertal presenta, además, otras regiones cromosómicas que podrían derivar de cruzamientos con homínidos más arcaicos, como Homo erectus u Homo antecessor.

Esta nueva hipótesis de la evolución humana supone un cambio de paradigma. Para el paleogenetista del CSIC Carles Lalueza Fox: “Esta teoría es totalmente novedosa, y no se ajusta a ninguno de los dos modelos extremos tradicionalmente planteados y conocidos como hipótesis ‘fuera de África’ e hipótesis ‘multirregional’. El primero postula una salida reciente fuera de África sin cruzamientos con otras especies humanas más arcaicas, mientras que el segundo postula una evolución local en cada continente a partir de una migración muy antigua, cercana a los dos millones de años. El nuevo modelo planteado por el genoma neandertal podría definirse como ‘fuera de África con hibridación con neandertales en la salida”.



Un total de 83 genes difieren entre humanos modernos y neandertales, según los resultados de una técnica de ‘resecuenciación’ específica para buscar los cambios genéticos concretos del linaje humano (78 genes cuando se usa una técnica de muestreo de secuenciación metagenómica indiscriminada). En conjunto, los genes señalados corresponden a aspectos fisiológicos, metabólicos, morfológicos y cognitivos que parecen presentar diferencias entre los sapiens y los neandertales. No obstante, aún se desconoce qué funciones concretas se relacionarían con los cambios genéticos señalados. Los estudios funcionales de estos cambios respecto al ser humano moderno en el borrador genómico neandertal constituirán una de las líneas fundamentales de investigaciones futuras, junto con el estudio de la diversidad neandertal y la obtención de genomas con mayor cobertura genética. “A partir de ahora deberemos estudiar cada uno de estos genes con estudios funcionales in vitro y con ratones transgénicos ‘neandertalizados’, con el objetivo de comprender el alcance evolutivo real de todos estos cambios genéticos detectados”, comenta Lalueza-Fox.

Fuente: http://www.csic.es/web/guest/home