miércoles, 28 de mayo de 2014

Novedades musicales destacadas, marzo/abril 2014.


Black Label Society - Catacombs of the Black Vatican. Después de su anterior y glorioso Order Of The Black, Zakk Wylde y sus huestes regresan a la actualidad con otro gran disco de su original y personal southern/groove metal. Zakk renueva su grupo y centra su sonido en su vertiente más melódica, cuidada y muy cercana al hard rock clásico y relajado, con grandes medios tiempos y baladas. Pero siempre encontramos su potente southern metal en Fields Of Unforgiveness, My Dying Time (gran single), Heart Of Darkness, Beyond The Dawn o Damn the Flood. Junto con medios tiempos de rock clásico, sosegado y lleno de feeling como: Believe o Empty Promises. Y grandes baladas colmadas de sentimiento: Angel of Mercy, Scars o la final Shades of Grey. Notable


Black Stone Cherry - Magic Mountain. Uno de mis grupos favoritos americanos nos regalan otro auténtico discazo de southern hard rock potente y melódico. Estos chicos de Kentacky son uno de los grandes ejemplos de que en el siglo XXI hay nuevos grupos que hacen las cosas muy bien, aunque muchos se empeñen en no verlo. Y su nuevo Magic Mountain les consolida en la cima del rock americano, mezclando una clara base metálica, con unos estribillos y unas melodías magníficamente ejecutadas y una voz muy característica. Los grandes y variados temas se suceden, algunos llenos de potencia metálica como la Holding On... To Letting Go o Bad Luck & Hard Love, otros en su línea southern hard rock como: Peace Pipe, Me And Mary Jane, o la sublime balada/medio tiempo Runaway. Cinco primeros temas que resumen, por no extender más mi reseña, un disco de Sobresaliente, rematado por locura sureña de Hollywood in Kentacky, espectacular. 


Delain - The Human Contradiction. Buena y agradable sorpresa nos ofrecen Delain, grupo con vocalista femenina fundado por Martijn Westerholt (ex teclista de Within Temptation) y que tras varios discos de transición consiguen dar el salto de calidad con este The Human Contradiction. Delain son metal melódico con unas melodías y estribillos muy pop y bases muy metálicas ofreciendo un resultado magnífico. Aunque son reconocibles los aires Nightwish (en un Here Come the Vultures muy teatral) o los matices de Within (Stardust, gran y comercial single). El modern metal de grandes melodías, buenos estribillos y bases metálicas algo sintetizadas también está presente en: Your Body is a Battleground, My Masquerade, Tell my, Mechanist, Sing to Me o Army of Dolls. Notable.


Edguy - Space Police - Defenders Of The Crown. Tobias Sammet es uno de los grandes músicos de metal de los últimos años, tanto con Avantasia como con Edguy ha dejado grandes momentos. Aunque con Edguy llevaba un par de discos que no llegaban al notable, con buenos temas y poco más. Ha intentando volver a la buena senda con Space Police y, en parte, lo ha logrado. Estamos ante un gran disco de desastrosa portada, en la que Tobias quiere recuperar la variedad musical de su excelente Rocket Ride y, sin llegar a ese nivel, factura un disco magnífico. Con mucha heterogeneidad estilística desde el heavy/power potente y cañero (la inicial Sabre & Trouch, Defenders Of The Crown o Shadow Eaters), temas marca de la casa, súper originales y de pegadizos estribillos (Space Police, Love Tyger o Do Me Like A Caveman). Intercalados con la original y magnífica versión del Rock Me Amadeus de Falco, contrapunto junto al sublime medio tiempo Alone In Myself y la sinfónica, orquestal y excelsa The Eternal Wayfarer, al estilo Avantasia, de gran estribillo y mucha épica. Notable Alto


Gotthard - Bang!. Otro de mis grupos por excelencia, los suizos Gotthard que han sabido sobreponerse, y de que manera, de la muerte de su cantante Steve Lee (uno de los grandes). Y creo que estamos ante una versión europea de los Ac/Dc, en cuanto a la capacidad de tener dos etapas brillantes con dos cantantes diferentes, ya que Nic Maeder está totalmente asentado. Ya su anterior Firebirth fue sobresaliente, ya ahora con Bang!, sencillamente, nos ofrecen uno de los mejores discos de su discografía, sólo superado por Lipservice. Bang! es un gozada, una joya del hard rock más variado, divertido y lleno de buen rollo. Temas directos y potentes (Bang!, Get Up 'N' Move On o Jump the Gun) temas comerciales lleno de feeling y melodía (Feel What I Feel, Maybe o la sublime balada acústica C’est La Vie) y maravillas del hard rock como la cañera y blues Spread Your Wings o la orquestal y novedosa Thank You (dedicada a todas las madres). En definitiva, Sobresaliente absoluto. 


H.E.A.T. - Tearing Down The Walls. Otra de las sorpresas del año, que ya destacaron con su anterior disco Address The Nation, sublimando el sonido de hard rock escandinavo, vendrían a ser unos modernos Europe. Son todo calidad y desparpajo con un sonido ochentero, pero modernizado.  Acompañados por grandes composiciones de hard rock como los primeros cinco temas del disco, absolutamente espectaculares: Point Of no Return (inmejorable canción de apertura, el gran single A Shot of Redemption, Inferno (muy rockera y directa), Tearing Down The Walls (de estelar de melodía) o Mannequin Show (hard rock moderno de gran estribillo) y un gran balada clásica como All The Nights. Notable


Sonata Arctica - Pariah’s Child. Grupo ya clásico de metal melódico, que llevaba varios años de indefinición con discos regulares, ya su anterior Stones Grow Her Mane me resultó interesante. Y con su actual Pariah’s Child regresan a la buena senda musical, de este gran grupo de estudio. Facturando un disco original, variado, diverso y, a la vez, recuperando parte de la esencia clásica del grupo. Con unos teclados y melodías excelentes, volviendo a los gloriosos estribillos 100% Sonata como podemos apreciar en la inicial The Wolves Die Young, Running Lights (tremenda melodía power) o Cloud Factory. Con Take One Breath entramos en la originalidad de un gran tema basado en un piano clásico y en un gran riff. Blood es otra de las sorpresas con aires oscuros y enigmáticos, grandes atmósferas melódicas y genial estribillo. En la segunda parte del disco más grandes y originales temas: What Did You Do In The War, Dad (llena de cambios), Half a Marathon Man (rock clásico muy teatral y de locas melodías), al igual que X Marks The Spot (desenfada y de gran estribillo). Sonata suenan originales pero manteniendo sus señas de identidad. Notable Alto.


Winger - Better Days Comin’. Otro gran disco de Kip Winger y Reb Beach que añadir a la colección, quizás el que más me ha gustado de sus últimos discos, aunque siempre ofrecen obras de gran calidad. Better Days Comin’ es hard rock variado, clásico e innovador a partes iguales. El nivel del disco no decae en ningún momento desde el destacado corte inicial Midnight Driver of a Love Machine (100% Winger moderno), Queen Babylon (más clásica con gran estribillo). Temas directos y llenos de buen rollo como Rat Race o la sensacional Better Days Comin’ (mi favorita, con ritmo de bajo y estribillo que se graba a fuego en tu mente). Más moderna y prog es la magnífica Tin Soldier, junto con medios tiempos elaborados y lleno de grandes melodías como Ever Wonder, Be Who Are You y Out of This World. Notable para Winger, otro grupo que ha sabido retomar su carrera. 


Wolfmother - New Crown. Andrew Stockdale me está volviendo loco, supuestamente, había acabado con el nombre Wolfmother y sacó un disco en solitario, pero ahora lo recupera, quizás por su decepcionante Keep Moving del año pasado. Recuperando las señas de identidad de Wolfmother: retro hard rock clásico lleno de riffs y con una potente base rítmica. Once temas que desprenden adrenalina, potencia y la energía del mejor rock duro clásico, basados en grandes riffs como la inicial How Many Times, cruda y sucia. Quizás nos ofrece su faceta más sabbath y más stoner en Enemy Is In Your Mind o Heavy Weight, gran tema potente y oscuro. También tenemos psicodelia distorsionada en la épica New Crown, temas de rock clásico muy movidos como Feelings, I Ain’t Got No y She Got It, muy buenos. Para volver a la distorsión y los riffs psicodélicos con My Tangerine Dream. Sinceramente, no llega al nivel de sus dos primeros discos pero me parece un gran disco, me alegra recuperar a Wolfmother. Notable.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Grandes Iconos Universales XIX: La Libertad guiando al pueblo, Delacroix, 1830.

La Libertad Guiando al Pueblo, Museo del Louvre.
Nos encontramos en la primera mitad del siglo XIX, un siglo convulso en lo político y romántico en lo artístico. Un momento de revoluciones y de un nuevo estilo artístico, el Romanticismo, marcado por su exotismo y gusto orientalizante, la intensidad, el dramatismo, la pasión... y quizás su gran representante y maestro en la pintura fue Eugène Delacroix. Y, seguramente, el cenit del romanticismo pictórico es la llamada Libertad Guiando al Pueblo, un óleo sobre lienzo que se ha convertido en todo un icono de la Libertad y la Revolución. Al ilustrar el revolucionario contexto histórico de inicios del siglo XIX cuando se produce la expansión de las ideas revolucionarias francesas, no obstante, el Absolutismo resurge en la llamada Restauración o regreso al Antiguo Régimen. Ante ello los pueblos europeos reaccionan y se levantan en sucesivas oleadas revolucionarias liberales en 1820, 1830, 1848, que acaban por triunfar en casi toda Europa.

Parte superior, cima de la pirámide y tempestuoso fondo.
De modo que, La Libertad Guiando al Pueblo representa el levantamiento en barricadas del pueblo de París el 28 de julio de 1830 contra la Monarquía Absoluta de Carlos X, que había suprimido el Parlamento y la libertad de prensa. Y supone el derrocamiento de Carlos X y la coronación de Luis Felipe de Orleans, el llamado rey burgués y constitucionalista. Un levantamiento en “tres jornadas gloriosas” llevado a cabo por ciudadanos de todas las clases sociales y no hubo un instigador único, motivo por el cual es la Libertad la que conduce al pueblo. Según G. C. Argan estamos ante el primer cuadro político de la pintura moderna, pero más que histórico/político es alegórico, una alegoría que ilustra un hecho contemporáneo al pintor. Delacroix representa de forma abstracta la Libertad y la Nación a través de una mujer, recordemos que el nacionalismo es otra gran obsesión de los románticos. 


Centro de la composición en pirámide, con los cuatro personajes principales.
La composición es clásica, claramente piramidal marcada por un gran dinamismo de las figuras que se mueven en un escenario de dramatismo y tensión. La base de la pirámide estaría formada por los cadáveres de los caídos en la lucha por la libertad, y en la cima se sitúa la Libertad, una figura griega de torso desnudo, alegórica y sensual, que porta en su mano derecha la bandera francesa tricolor y en su mano izquierda un fusil con bayoneta, siendo el centro lumínico del cuadro. Dicha composición está marcada por la intensidad lumínica, los grandes contrastes y claroscuros, que inundan todo de  movimiento, tensión y vitalidad. 

Moribundo con pañuelo mirando a la Libertad.
Una composición clasicista pero colmada de inestabilidad y movimiento, un movimiento acentuado por muchas asimetrías, diagonales, escorzos de las figuras. La perspectiva se logra con la inclusión de un fondo tempestuoso y en llamas, marcado por el humo y edificios parisinos (como las Torres de Notre-Dame). La luz es irreal, compleja y dramática se centra en destacar algunas figuras, como los muertos por la libertad de la base o la bandera ondeada por la Libertad. Tanto la luz como los contrastes y estallidos de color buscan aumentar la tensión y el movimiento. De manera que, estamos ante una obra llena de dinamismo, exaltación del dramatismo y movimiento por su composición en diagonales y ondulaciones. 

La gran Alegoría de la Libertad.
La figura de la Libertad encabeza una masa de revolucionarios que entre polvo y humo alza sus armas, una figura muy clásica (con cierto aire a la Venus de Milo), con su pecho al descubierto. Sería la Marianne, representación alegórica de la República Francesa, tocada con un gorro frigio (símbolo de la revolución) y ondea la bandera tricolor. Representa la Libertad, Igualdad y Fraternidad, encarnando los valores de la nación francesa. La polvareda del fondo difumina los contornos e impide al espectador ver con claridad los personajes situados tras la figura de la Libertad. No obstante, otros personajes aparecen destacados por la composición y la luz, como los cadáveres del primer plano, homenaje a los caídos en la lucha contra la tiranía, y los cuatro personajes que rodean a la figura femenina y que representan a las diferentes clases sociales, ilustrando que el levantamiento de 1830 fue protagonizado por todos los niveles sociales.

Niño con dos pistolas, al fondo las torres de Notre Dame.
A la derecha de la Marianne, el niño con dos pistolas que simboliza la adolescencia llena de rebeldía con su boina negra de estudiante, representante de las clases populares. Al igual que el obrero con espada que se sitúa al otro lado, al fondo. Delante del obrero encontramos al burgués del sombrero y traje armado con una escopeta de caza, a la izquierda de la Libertad. Es el representante de la burguesía de París, para muchos es el autorretrato de Delacroix. Se representa arrodillado con un rostro que inspira temor, a la par que decisión y valentía. Debajo se sitúa el moribundo con pañuelo, que mira fijamente a la Libertad por la que ha merecido luchar y morir.

Obrero con espada y burgués con sombrero, revolución de clases.
Delacroix con su Libertad guiando al Pueblo logra crear un manifiesto, una apología de la Revolución, de la Libertad y de su propia ideología. Se muestra como un gran pintor de su propio tiempo, según sus propias palabras “… he comenzado un cuadro de tema moderno, una barricada... y, si no he luchado por la patria, por lo menos pintaré para ella”. Creando un gran Icono Universal que marca la mirada del ser humano y que se ha convertido en símbolo de la lucha por Libertad.