jueves, 29 de agosto de 2013

Personajes singulares de la Historia XXII: Hatshepsut, la reina que logró ser faraón.

Escultura de Hatshepsut.
Nuestro relato arranca con el reinado de Tutmosis I, gran faraón de la Dinastía XVIII, que con sus campañas militares hace que Egipto domine toda la zona de Palestina, y se convierta en el estado más poderoso del mundo mediterráneo. Nuestra protagonista, Hatshepsut, era hija de Tutmosis I y la princesa Ahmose, el matrimonio tiene otros tres hijos más, pero mueren muy jóvenes, sólo Hatshepsut y su hermana menor, Neferubity, llegan a la edad adulta. Tutmosis I logra una gran prosperidad y esplendor económico para Egipto, pero muere de forma repentina y temprana en el 1492 a. C., y sus hijos varones habían muerto, por lo que Hatshepsut era la mejor colocada en la línea sucesoria, ya que su propio padre la asoció al trono al nombrarla heredera. 

Esfinge de Hatshepsut con la barba de faraón.
Sin embargo, era muy complejo para una mujer acceder al trono de Egipto, y se produce una conspiración liderada por el Chaty, gran funcionario y mano derecha del faraón, y Ineni o poderoso arquitecto real. Una conjura que logró situar en el trono al hermanastro de Hatshepsut (hijo de Tutmosis I y una de sus concubinas). Un duro revés para nuestra joven reina que se ve obligada a casarse con su hermanastro, Tutmosis II, convirtiéndose en la Gran Esposa Real. En el Antiguo Egipto, el matrimonio entre hermanos se daba frecuentemente, sobre todo en la realeza, no se consideraba incesto, ya que era una forma de preservar la sangre real. Hatshepsut como gran esposa del faraón/dios comenzó a rodearse de un grupo importante de adeptos y fue creciendo su poder e influencia, entre ese grupo hay que mencionar a los relevantes Hapuseneb y Senenmut.

Templo funerario de Deir el-Bahari.
Además el reinado de Tutmosis II es muy breve, sólo gobernó tres años y medio, tuvo dos hijos pero eran unos niños, por lo que Egipto estaba en manos del Visir Inani, que sería el gran opositor de Hatshepsut. Ya que una vez más, dicho Visir impone su criterio y se nombra sucesor a un hijo de Tutmosis II con una esposa secundaria (llamada Aser), que accede al trono como Tutmosis III, aunque sólo contaba con doce años de edad. Sin embargo, la historia no se repite para Hatshepsut, como Gran Esposa Real consigue convertirse en la Regente de Tutmosis III en el año 1473 a.C. Hatshepsut pospuso “sine die” el matrimonio de Tutmosis III con su hija Neferura, con lo que impidió la legitimación total de Tutmosis III. Se convertía de este modo en la primera regente mujer que no era madre del faraón. Además planeó de forma muy inteligente su acceso al trono acabando con el poder del Visir, y permitiendo el ascenso político de sus adeptos, en concreto, de Hapuseneb, que se convirtió en Visir y Sumo Sacerdote de Amón, y de su cercano seguidor Senenmut, de origen plebeyo (se especula que fuera su amante) que nombrado Arquitecto real e instructor de su hija.

Estatua de Senenmut. 
Hatshepsut ya contaba con el poder absoluto y se hace coronar como Faraón de las Dos Tierras y primogénita de Amón en presencia de Tutmosis III, gracias al apoyo de la casta sacerdotal liderada por Hapuseneb. De esta forma, se convirtió en la tercera y más poderosa reina-faraón de la historia egipcia. Hatshepsut, cuyo nombre significa “la primera de las nobles damas”, fue la primera mujer que desafío el orden establecido en su época, para convertirse en el faraón más poderoso de Egipto, durante un reinado que se extiende del 1479 al 1457 a.C. De tremenda personalidad impuso su carácter de gran gobernante dejando en un segundo plano al futuro Tutmosis III, realizó una gran labor política, con la ayuda de los mencionados Hapuseneb y Senenmut, llevando a Egipto a una de sus etapas más gloriosas. Es curioso, que la faraona asume los atributos y elementos masculinos de su cargo, de esta manera es representada de forma andrógina y con barba. Fue una magnífica reina y regente al saber ganarse el favor y apoyo de la sociedad y, sobre todo, de la casta sacerdotal de Amón en Tebas, a través de donaciones y privilegios. Hatshepsut recurre a la llamada Teogamia, para legitimar su reinado y su derecho al trono, al ser considerada como un Dios en la tierra. De modo que, se proclama primogénita de Amón y su delegada ante el pueblo egipcio. La Teogamia daba tranquilidad a su reinado, pero otorgaba un creciente poder a la casta sacerdotal de Amón, que acabara perjudicando a su Dinastía.

Capilla Roja de Karnak.
La divina Hatshepsut dedicó gran parte de su reinado a su excelsa labor constructiva y de reconstrucción de los destrozos ocasionados por la guerra con el pueblo semita de los Hicsos. Su labor constructiva la centró fundamentalmente en Tebas, en concreto en Luxor, en la cantera de Asuán y, sobre todo, en el Templo de Karnak donde construyó la bella Capilla Roja y grandes obeliscos. No obstante, destaca sobremanera su Templo funerario, los faraones de la Dinastía XVIII, además de erigir su tumba, ordenaban levantar un gran templo mortuorio, como símbolo de su reinado. Hatshepsut levantó el suyo en un paraje llamado Deir el-Bahari y encargó el famoso templo de los millones de años a su arquitecto Senenmut. Erigiendo uno de los templos más bellos de Egipto, una joya conocida como Dyeser-Dyeseru o "el sublime de los sublimes". Fue construido al lado del templo de Mentuhotep II, y es sublime en su disposición en largas terrazas columanadas con suaves rampas, con edificios porticados y patios, en perfecta armonía arquitectónica con el terreno rocoso, un auténtica maravilla. 

Puerta del Templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari.
El reinado de Hatshepsut se caracteriza por ser un periodo pacifico, no obstante, llevó a cabo pequeñas campañas militares de control por Nubia y Siria-Palestina. Además merece la pena destacar sus viajes a reino de Punt (mítico reino de donde procedía el incienso y la mirra, que estaría en la actual Somalia). Estas expediciones fueron dirigidas por Nehesi, portador del sello real, una empresa comercial, pero, al mismo tiempo, Hatshepsut ordenó realizar profundos análisis de la flora y fauna, y de la estructura político-social. La expedición regresó con oro, marfil, ébano y otras maderas preciosas que enriquecieron considerablemente las arcas reales, además de traer especies animales totalmente desconocidas. La importancia del viaje fue inmortalizada en las paredes del templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari, siendo utilizado de forma propagandística para aseverar el cenit de su reinado. Y precisamente, al terminar su gran templo funerario en el año 16 de su gobierno, cuando comenzó a menguar el protagonismo de Hatshepsut, y fue creciendo la estrella de Tutmosis III.

Otra vista del llamado Dyeser-Dyeseru, sublime.
De forma repentina todo se tuerce, mueren, en peculiares circunstancias, sus fieles Hapuseneb y Senenmut. Y poco después fallece su hija Neferura, a la que había nombrado heredera, con la ambiciosa idea de crear una estirpe de mujeres faraón. De esta manera, Hatshepsut desaparece de la vida política y Tutmosis III se levanta como nuevo y gran faraón, tras un golpe de Estado en toda regla. Se acababa el reinado de la gran faraona, tras 22 años de buen gobierno, se dice que Hatshepsut muere en su palacio tebano, totalmente aislada y abandonada, contaba con unos 50 años. Según las últimas investigaciones, centradas en el estudio de su momia y realizadas por el arqueólogo Zahi Hawass, murió de osteoporosis, artritis y cáncer después de meses de sufrimiento. A su muerte, como era costumbre, su nombre fue eliminado de anales y listas de reyes, y sus estatuas destruidas o enterradas, Tutmosis III borró a su madrastra de la Historia, para legitimar su reinado, y presentarse como único heredero de Tutmosis II. En definitiva, la gran labor y personalidad de Hatshepsut lleva a Egipto a una de sus épocas de mayor esplendor, que será continuada por el gran Tutmosis III.

Tutmosis III.
Bibliografía: 
C. Desroches Noblecourt. Hatshepsut: la reina misteriosa. Barcelona, Edhasa, 2004. 
C. Jacq. Las egipcias. Barcelona, Editorial Planeta, 2000.
J. Padró. Historia del Egipto faraónico. Alianza. Madrid, 2003. 
T. Bedman González. Reinas de Egipto: el secreto del poder. Madrid, Editorial Oberón, 2003.

viernes, 2 de agosto de 2013

Novedades musicales destacadas, junio 2013.


Andrew Stockdale - Keep Moving. No acabo de entender a los músicos, Andrew tenía en sus manos a Wolfmother, uno de los grupos con mejor debut musical de la historia del rock. Y se carga el grupo se queda sólo y logra sacar un gran segundo disco de Wolfmother, aunque básicamente ya era Andrew en solitario. Y ahora para su tercer disco acaba, definitivamente, con el nombre de Wolfmother, y decide iniciar su carrera como solista, según sus propias palabras “Es porque la gente te encasilla y te categoriza. Cualquier cosa que alguien piense que puedes hacer o no, no es su decisión ... hey, tengo un largo camino que recorrer...”. Sigue con los mismos músicos que en su segundo Cosmic Egg (Ian Peres, Elliott Hamilton, Vin Steele y Hamish Rosse) pero, sencillamente, le pone su propio nombre a la banda. En cuanto a su nuevo Keep Moving lo primero que llama la atención son sus 17 canciones, muy largo, excesivamente largo. Las señas de identidad de su música siguen presentes puro rock clásico lleno de energía y psicodelia (con las consabidas influencias de Led Zeppelín y Black Sabbath), pero parece que la formula se le agota a Andrew. Keep Moving es un disco largo, plano, demasiado lineal, que no ofrece nada nuevo, y ni supera sus dos grandes primeros discos. Tenemos gran temas de rock adictivo como el single Long Way To Go, Keep Moving, Somebody’s Calling o Year Of The Dragon, pero entre 17 canciones algunas de ellas muy planas, todo parece diluirse. Yo decía en mi reseña sobre Cosmic Egg que Wolfmother eran el futuro más retro del rock duro, Andrew me hace pensar ahora que puede que me equivocara. Esperemos que sólo sea un patinazo puntual, ya que Keep Moving es un disco Interesante sin más, y del gran Andrew esperaba la excelencia. 


Black Sabbath - 13. Gran regreso de los míticos Black Sabbath, con su formación original nada menos que 35 años después de Never Say Die. Regresan con Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler, sólo falta Bill Ward, que no quiso embarcarse en este proyecto, siendo sustituido por el gran Brad Wilk (RATM y Audioslave). Todo aderezado con la gran producción del súper gurú del metal Rick Rubin, que, una vez más, consigue aquello que se propone, que no es otra cosa que recuperar el universo musical oscuro y doom de los primigenios Black Sabbath. Desde la inicial y tremenda End Of The Beginning, se nos traslada a los años 70 en la linea de sus primeros discos, con un tema de inicio lento y que creciendo y cambiando de ritmo guiado por la genial guitarra de Tony. Continuando la grandeza de God is Dead, otro tema largo, denso y doom, lleno de cambios muy épicos y grandilocuentes, con una gran parte final de deleite instrumental. Todos los temas tienen reminiscencias del pasado, pero actualizadas, como el rockero y guitarrero Loner, la acústica Zeitgeist, llena de matices y pasajes muy jazz. Continuando con la potente y colamada de grandes riffs Age Of Reason, para llegar a la cañera y heavy Live Forever, tremenda. Todo es heavy y doom aderezado con blues, jazz y armónica en Damaged Soul, que nos retrotrae a 40 años atrás, al igual que la final Dear Father, llena de riffs pesados y esas atmósferas tan doom de los primeros Sabbath. La Edición Especial contiene tres temas extra que son un lujazo (Methademic, Peace of Mind, Pariah) muy directos y potentes, que ponen el colofón a un Notable y lleno de genialidad regreso discográfico de una de las bandas madres del rock duro.


Children Of Bodom - Halo of Blood. Los grandes maestros escandinavos del death metal melódico regresan a sus orígenes, tras varios discos, que para sus fans más clásicos fueron una decepción, y que, curiosamente, a mi me gustaron, ya que acercaban su sonido al metal americano y me gustó su nueva propuesta musical. Pero sus acérrimos fans estaban decepcionados y ahora regresan al sonido de sus tres primeros discos. Halo of Blood es menos pesado y más clásico/heavy con muchas melodías de guitarra y sus tremendos riffs death metaleros, como la inicial Waste of Skin o la homónima Halo of Blood, que nos retrotrae a los primigenios Children. Scream For Silence, es pura melodía con un gran duelo de teclado y guitarra, de mis favoritas, junto con Transference, single de gran estribillo y elaborado video. Bodom Blue Moon (The Second Coming) continúa por la buena senda de caña y melodía en perfecta armonía, otra de las mejores es la original Dead Man’s Hand On You, densa y oscura llena de guitarras acústicas, muy interesante y diferente. Combinado con la caña tremenda de Damaged Beyond Control y All Twisted, con brutales riffs y teclados, rematando el disco con otra de sus curiosas versiones, en este caso un potente y original Sleeping In My Car de Roxette. Personalmente, en estos momentos, prefiero la evolución sonora de los grupos, no obstante, Children of Bodom ha decidido volver a sus origines con un Notable disco, y creo que hará las delicias de sus clásicos fans. Quizás, dejen la evolución para otra ocasión, ya veremos.


Magnus Karlsson’s Free Fall. Nuevo proyecto en solitario del polifacético compositor y multi-instrumentista Magnus Karlsson (Las Tribe, Midnight Sun, Primal Fear) y responsable de otros grandes proyectos del sello italiano Frontiers como Allen/Lande, Starbreaker o Kiske/Somerville. Magnus se ocupa de todos los instrumentos y composición (incluso canta en algunos temas), menos la batería que corre a cargo de Daniel Flores, que además hace un gran trabajo en la producción. Acompañado de cantantes de la talla de Rusell Allen (Symphony X), Mark Boals (Ygnwie), Ralf Scheepers (Primal Fear), David Readman (Pink Cream 69) o Tony Harnell (TNT), unos vocalistas sensacionales y muy diferentes, que aportan versatilidad y variedad a un disco de hard/heavy/power melódico. Temas llenos de melodía y potencia, muy directos, con grandes guitarras, estribillos y lineas vocales logradas como la inicial Free Fall, seguida de Higher o Stronger con tremendas interpretaciones vocales de Rusell, Ralf y Tony. Temas pegadizos y técnicos como Us Against The World, con el gran David a las voces, o power metal de corte progresivo en Our Time Has Come con el siempre genial Marck. En definitiva, Magnus demuestra una vez su talla como compositor y guitarrista con un disco Notable y variado que hará las delicias de los fans del heavy/power melódico más clásico, sin foliaturas pero lleno de calidad y efectividad.


Megadeth - Super Collider. Uno de los grandes del thrash metal regresa a la actualidad con un disco diferente y diverso, después de varios discos lleno de velocidad y caña, ahora bajan el pie del acelerador para ofrecernos su lado más accesible y hardrockero. Y, desde mi punto de vista, es una decisión acertada, sus dos últimos me gustaron pero sonaban muy igual, Super Collider es otra cosa y yo, sinceramente, lo agradezco. Mustaine y sus huestes inciden en su vertiente más melódica, que tenían olvidada desde el sobresaliente Youthanasia. Todo tiene un aire muy hard rock, con los estribillos marca de la casa que se quedan a fuego en tu cabeza, y tras escuchar varias veces el disco te deja un sabor de boca y oído inmejorable, por original e inesperado. El disco se abre con la cañera y potente Kingmaker, recordando a sus anteriores trabajos, pero las novedades llegan con el single Super Collider, paradigma del nuevo sonido de Megadeth, muy rock duro pegadizo con un estribillo sensacional, al igual que Burn, sorprendente y puro hard rock. Grandes coros y riffs de guitarra en la 100% Megadeth Built for War o en Off the Edge. Desde es momento entramos en la mejor parte del disco con Dance in the Rain, tremendo medio tiempo con una preciosa melodía y unos cambios instrumentales alucinantes y veloces, de lo mejor. Seguimos con la sensacional Beginning Of Sorrow, mi favorita, oscura y accesible a la par, con un estribillo para enmarcar. Y la sorpresa y extrañeza que genera la gran The Blackest Crow, muy country/sureña con banjos y un aire muy western, alucinante e inesperada. El cuarteto de supertemazos lo completa Forget to Remember, genuino rock duro, de nuevo, con un glorioso estribillo y que transmite buen rollo por los cuatro costados. Personalmente, he disfrutado sobremanera con lo nuevo de Megadeth, al ser algo novedoso lleno de originalidad y accesibilidad bien entendida, supongo que los fans más clásicos criticaran Super Collider, yo, sin embargo, creo que es lo correcto, no se puede hacer siempre lo mismo, en el siglo XXI hay que ofrecer novedades musicales y Mustaine lo hace, mi Sobresaliente para el agrio pelirrojo melenudo.


Queensrÿche - Queensrÿche. Lo de Queensrÿche ha sido un culebrón que ha desembocado en la delirante decisión de crear dos grupos, uno liderado por Geoff Tate, que ya ha sacado disco (bastante decente, pero sin llegar al nivel deseado) y esta versión con Todd la Torre (Crimson Glory) a las voces y los componentes originales, que nos ofrecen su homónimo disco de debut, algo superior al de Geoff Tate, pero que también da la sensación que le falta algo. Disco corto (10 temas y una intro) con buen sonido y algunas canciones destacadas, marcadas por un progresivo muy accesible y con sensacionales y marcados estribillos. La inicial Where Dreams Go To Die supone un gran arranque con geniales melodías de guitarra y estribillo, Spore (algo más moderna) y, sobre todo, In This Life continúan por la buena senda, gran estribillo que se graba a fuego, muy en la linea de Empire. Hasta llegar al gran tema del disco, Redemption, el mejor tema de Queensrÿche en años, sublimes guitarras de Michael Wilton y Todd luciéndose en uno de los grandes estribillos del año. La segunda parte del disco baja el nivel, aunque también cuenta con buenos temas como Vindication 100% clásicos Queensrÿche, y las dinámicas y rockeras Don´t Lock Back y Fallout. El disco se pasa en un suspiro y demuestra que puede haber grupo para sacar un gran disco en el futuro, de momento se quedan en el camino, disco Interesante rozando casi el notable, esperemos que suponga la recuperación de los mejores Queensrÿche, estaríamos de enhorabuena.


The Quireboys - Beautiful Curse. The Quireboys llevan todo su vida haciendo rock and roll enérgico y alegre cargado de mucho blues, y su nuevo Beautiful Curse no podía ser una excepción. Es una nueva lección de rock duro guiado por la imperecedera y especial voz de Spike que no deleita pelotazo tras pelotazo de rock. Como la inicial Too Much Of A Good Thing con grandes guitarras y mucho ritmo, todo es buen rollo y feeling como en Chain Smoking (genial duelo piano y guitarra), también tenemos temas llenos de melodía y melancolía como Talk Of The Town o la genial y delicada balada Mother Mary, 100% Quireboys, para que nos emocione la voz de Spike. Para regresar a los temas directos como King of Fools, canciones bailables y enérgicas como Homewreckers And Heartbreakers (muy sureña) o Diamonds And Dead Stones, un temazo con excelentes guitarras y pianos. Continuamos con la magnífica Beautiful Curse, una delicia rockera, y, de nuevo, una gran balada Don’t Fight It To Do, gran melodía y aire retro con el hammond. Para terminar con la energía de For Crying Out Loud, las destacadas melodías de Twenty Seven Years, y el magistral blues-rock lleno de sentimiento de la final I Died Laughing. Notable regreso discográfico, si eres fan de los Quireboys o si disfrutas del rock and roll más puro y preciosista, no dejes escapar esta joya, para disfrutar de principio a fin.


The Winery Dogs - The Winery Dogs. Tremendo nuevo grupo que se han sacado de la manga tres genios como: Richie Kotzen, Mike Portnoy y Billy Sheehan, no hace falta ni presentarlos. Tres verdaderos genios, cada uno en su instrumento y que nos ofrecen uno de los discos de Hard rock clásico del año, sin duda alguna. Estamos ante un homenaje a los clásicos por pasado por el tamiz de tres genios, por lo que todo suena genuino y original, desde mi punto de vista ya suenan a The Winery Dogs. Richie da un recital a las voces y las guitarras, Mike demuestra que es uno de los grandes baterías de la música (le da igual el metal que el rock), y que decir de Billy, que con su particular sonido de bajo lo inunda todo, el trío musical perfecto. Y la perfección se aprecia en temas muy movidos, llenos de cambios de ritmo, con unas melodías y riffs sensacionales, y una base rítmica para poner en las escuela de rock. Todo combinado con geniales estribillos y sublimes juegos instrumentales entre los tres virtuosos, como en la inicial Elevate, Desire o We are One, en un inmejorable inicio. También hay espacio para pegadizos y bellos medios tiempos como I’m Not Angel o la bella acústica de You Saved Me, en las que seguimos con perfectos estribillos. Hard rock lleno de energía con The Other Side, y el clasicismo rockero de Not Hopless y One More Time, llenas de dinamismo. Para regresar a la pausa de la mano de la preciosa y genial balada Damaged, con un aire muy retro y blues, y luego volver al rock movido y bailable con Six Feet Deeper. Los estribillos son de otro mundo en la cruda Criminal, y sobre todo en la preciosidad acústica y blusera que supone The Dying, y terminando con otra sublime balada Regret, que pone el broche de oro a uno de los discos del año para los amantes de rock duro. Y lo mejor de todo es que parece que estamos ante un grupo con futuro, no un proyecto aislado, aún no me he cansado de escuchar su Sobresaliente disco de debut y ya estoy deseando que estos tres genios nos deleiten con nuevo material. 

En Julio/Agosto: Kadavar, James Labrie, Mercenary, Five Finger Death Punch, Newsted, Orphaned Land...