lunes, 27 de julio de 2009

METALLICA + Mastodon + Lamb Of God. 14 de julio de 2009. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.


Tras una serie de problemas informáticos, que he logrado solucionar, ha llegado la hora de analizar la descarga de Metallica en Madrid el martes 14 de julio de 2009. El segundo día que Metallica tocaba en Madrid, y parece ser que el concierto del lunes también fue apoteósico. Un hecho que nos habla de la enjundia de Metallica, que llena dos días consecutivos un recinto como el Palacio de los Deportes. Esta vez llegue justo cuando abrieron las puertas, y ya que tenía intención de ver a los teloneros, entre con celeridad. Con la puntualidad que caracteriza a los conciertos en el Palacio, a las 19.00 horas, 30 minutos después de la apertura de puertas, comenzó el primer grupo los magníficos Mastodon. Tengo que indicar que me sorprendió que Mastodon tocaran primero, ya que consideraba que eran mucho mejor grupo que Lamb of God, y la noche me dio la razón. Es una pena que un grupazo como este se tenga que conformar con tocar en un lado del escenario (fastuoso preparado para Metallica) y con un sonido que dejo mucho que desear.



Aún así lucieron con creces su calidad en una corta pero intensa actuación, donde demostraron que el virtuosismo no está reñido con la energía o la fiereza. La descarga se centro en su descomunal Crack The Skye, su última y más ambiciosa obra. De modo que se inició con Oblivion, un verdadero temazo, que a pesar de las limitaciones supieron ejecutar a la perfección con unos geniales: Brann Dailor (batería) y el barbudo y miope Brent Hinds (guitarra), dos verdaderos virtuosos. A los que se unen la energía que desprenden Troy Sanders (bajo), que se dejó el cuello, y Bill Kelliher (guitarra rítmica), este último fue el único que recorrer todo el escenario cuadrangular para intentar animar a todo el público. Los temazos cayeron uno tras otro, The Wolf is a Loose, la excelsa y sugerente The Czar, Crystal Skull, Crack The Skye o la locura de March of the Fire Ants, que pena que los menospreciaran de esta manera, ya que con un sonido mejor la gente hubiera aluciando, de la manera que lo hice yo. Además, por primera vez en vida, logre coger una púa lanzada por el genial Brent.


Y digo menospreciados por colocar a Mastodon por detrás de Lamb of God, grupo que me decepciono sobremanera, a pesar de contar con un mejor sonido y ocupar todo el escenario, su sonido fue un desastre. Los había escuchado en estudio y me gustaban, pero en directo actúan como un grupo de extremo, con un cantante de black, bastante desastroso. No se les entendía nada, y su sonido es un barullo total, no obstante sus buenos temas como Set To Fail, Ruin o Redneck hicieron que no fuera un desastre total. Esa mi opinión, ya que me sorprendió la gran aceptación que el grupo tiene entre el público, algunos sólo se acercaron a las primeras filas para empujar y saltar con este grupo, y luego desaparecieron con Metallica.


Una vez terminados los conciertos de los teloneros un auténtico tropel de pipas tomo el escenario, para prepararlo todo para los cabezas de cartel. El escenario montado por Metallica para este World Magnetic Tour es espectacular, de forma cuadrangular en el centro de la pista del palacio, para poder ser visto desde todos los puntos de vista. Los focos tenían forma de ataúd, cada miembro del grupo contaba con un foco individualizado, que era dirigido por un técnico desde techo del Palacio..., en definitiva brutal.


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Una muestra del espectáculo del 14 del julio, Sad But True.

Y de esta manera llegamos a los 21.00 horas, momento en el que Metallica debían hacer su aparición, y así fue. Las luces se apagaron y comenzó a sonar The Ectasy Of Gold, del Bueno, el Feo y el Malo, la que se enlazaría con la inicial That Was Just Your Life, mientras miles de rayos láser de distintos colores ascendían hacía el cielo, cuando estos bestias empezaron a tocar, se desato la locura. Tengo que decir que estaba muy cerca del escenario, en el lateral derecho, por lo que soporte estoicamente la marea humana y la presión de los que querían pasar a última hora las primeras filas, la sensación era de aplastamiento general. Una presión que se mantuvo con la siguiente canción The End Of The Line, pero aguante por estar lo más cerca posible. Este inicio era el esperado, dos temas de su último y magnifico disco, que sonaron brutales, y que demostraban que la actuación iba a estar centrada en el Death Magnetic, del que tocaron hasta seis temas. Tras estos temas iniciales la presión disminuyó considerablemente, ya que la gente había cogido su posición, y desde entonces se disfrutó el concierto sin ningún tipo de problemas, a unos tres metros del micro en el que más canto James Hetfield, que se movió por todo el escenario, que estaba rodeado de unos preciosos y retros micros. La implicación del cantante, como la de todo el grupo, fue sensacional, y su voz en directo gana mucho al contar un plus de energía.


La tercera fue una verdadera sorpresa, The Four Horsemen, de mis favoritas de su primer disco, momento en el que empecé a darme cuenta que el setlist del martes no iba a tener nada que ver con el del lunes, no digo ni mejor ni peor, no obstante muy diferente. Otra sorpresa fue The Memory Remains, que no la esperaba, pero una vez escuchada en directo, la considero un acierto, su estribillo fue coreado al unísono por 20.000 enloquecidas almas. El espectáculo de iluminación y efectos era magnifico, los cuatro ataúdes con focos se movían e inclinaban abajo y arriba, con láser y una especie fuegos fatuos que salían por doquier, verdaderamente espectacular. En ese momento comenzó la intro de One, pero de nuevo sorpresa, sería seguida por Fade To Black, único tema de su Ride The Lightning, con la que por fin pude respirar, y pude disfrutarla, ya que en directo gana mucho esta canción. Un tema donde Kirk Hammet tomo un poco de protagonismo, ya que hasta ahora estaba un poco eclipsado por el brutal sonido de batería y bajo.


A continuación llegó la excepcional Broken, Beat & Scarred, de su Death Magnetic, que pasada de tema, a pesar de su complejidad técnica es ejecutado de forma perfecta e impoluta, me flipo la descomunal base rítmica y lo bien que canta James en directo, simplemente excepcional. Seguida de otro trallazo de su último disco, My Apocalypse, un tema muy directo y enérgico en que demostraron una vez su calidad, y pone de manifiesto, desde mi punto de vista, que el Death Magnetic será considerado con el tiempo un verdadero clásico. Y la apoteosis con el temazo de la noche, Sad But True, de su fantástico Black Album, una maravilla sonora que Hetfield dedicó a los teloneros, diciendo que no era fácil abrir para Metallica. La descarga siguió con la inesperada, No Leaf Clover, que sin embargo sonó excepcional, poniendo el contrapunto a la brutalidad de los temas anteriores.



El concierto siguió centrado en su Death Magnetic, de manera que ejecutaron un excepcional Judas The Kiss, no obstante yo hubiera preferido All Nightmare Long, pero bueno, ya la habían tocado el lunes. Llegando a otro de los mementos de la noche, The Day That Never Comes, el excepcional single de su última obra, que sonó sensacional, los cuatro miembros del grupo demostraron su técnica y capacidad. Ya que la vorágine instrumental, que culmina el tema, sería ejecutada con una sublime fidelidad. Mención especial para el hortera de Robert Trujillo, su bajo suena genial y se ve su perfecto acoplamiento al grupo. Muchos se quejaran de que seis son mucho temas para presentar su último disco, desde mi punto de vista fue genial, ya que lo considero un disco de una talla excepcional, a la altura de sus cinco primeros discos.



La ración de Death Magnetic había terminado y nos lo hicieron saber con la sobresaliente Master of Puppets, antaño mi tema favorito, que fue disfrutado sobremanera por el público, aún más si viene seguida por la brutal Damage Inc. Uno de los temas más rápidos y eminentes de Metallica, que no esperaba, y me hizo disfrutar acabando definitivamente con mi cuello. Momento para el solo de Kirk Hammet, cuya guitarra, salvo en momentos puntuales, parece eclipsada por el resto del grupo. Sin embargo en este solo demostró su sobrada calidad, haciendo un guiño al The Sails Of Charon de Scorpions, en la época del virtuoso Uli Jon Roth. Dando paso a la esperada Nothimg Else Matters, que a pesar de estar muy explotada, fue coreada por todo el público y los mecheros hicieron su aparición. Mencionar al prepotente de Lars Ulrich, que demostró ser uno de los mejores baterías de la historia del metal, y su tontería no le resta ni un ápice de calidad. Y posteriormente la no menos esperada Enter Sandman, yo hubiera preferido otro tema, pero hay que reconocer que es un temazo y que está especialmente indicada para el directo. Mientras la excepcional iluminación y escenografía seguían haciendo disfrutar al personal.


Tras este tema el grupo se tomo un breve descanso y regreso con unos sorprendentes bises, para seguir con la tónica general de la noche, la versión de Motorhead, Too Late Too Late, con todas las versiones que tiene Metallica y fueron a elegir una de mis odiados Motorhead. Sin embargo Metallica, como todos lo grandes grupos, son capaces de mejorar una canción y hacerla suya. La aún más sorprendente sería Hit The Lights, que verdadero temazo de los primeros y ruidosos Metallica, que me hizo disfrutar especialmente, Y para terminar la previsible Seek and Destroy, un tema que no es de mis favoritos, sin embargo, por su machacón estribillo, en directo se hace imprescindible para despedir cualquier concierto de estos titanes metálicos. Entre tanto caían enormes globos negros con el logo de Metallica y todos sonreíamos por haber disfrutado de una apoteósica descarga metálica. El grupo tardo bastante en despedirse, buena prueba de la implicación en el concierto, no sólo no pararon de moverse por todo el escenario e interactuar con el público, sino que además tuvieron el detalle de despedirnos como nos merecíamos. Despidiéndose uno por uno del público, Robert en un extraño castellano. Y además lanzaros cientos de púas, tantas que logre coger una del bajista. Una noche excepcional.


En definitiva gran concierto de Metallica, con un sonido, desde mi punto de vista, muy bueno, nítido… demostrando lo grandes que han llegado a ser, y que están de vuelta con la intención de quedarse. No obstante el setlist, como en otros muchos conciertos en los que he estado, era mejorable, incluso el setlist del lunes era sensiblemente mejor que el del martes. Pero Metallica es un grupo con tantos temazos, que cada uno haríamos nuestro propio setlist, y eso me temo que es imposible.



Setlist de Metallica:


That Was Just Your Life

The End Of The Line

The Four Horsemen

The Memory Remains

Fade To Black

Broken, Beat And Scarred

My Apocalypse

Sad But True

No Leaf Clover

The Judas Kiss

The Day That Never Comes

Master Of Puppets

Damage, Inc.

Nothing Else Matters

Enter Sandman


Bises:

Too Late Too Late

Hit The Lights

Seek and Destroy


Fotos: www.themetalcircus.com


jueves, 16 de julio de 2009

SLIPKNOT + MACHINE HEAD. Viernes 10 de Julio de 2009. Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.



El viernes 10 de julio llegue a Madrid para disfrutar del concierto de uno de mis grupos favoritos en la actualidad, Slipknot, además ir de fiesta por la capital siempre es un placer. Llegamos a eso de las cuatro de la tarde a las inmediaciones del Palacio de los Deportes, esto es, tres horas antes de la apertura de puertas, y ya había gente en las puertas soportando estoicamente un sol de justicia. Estuvimos tomando unas birras y calimocho en la sombra, a pesar de las recomendaciones policiales, y casualmente se formó una cola por donde estábamos sentados, de manera que una vez abiertas las puertas entramos sin problemas. Bueno tuvimos que tirar la bebida ya que la policía había comenzado poner multas al personal. Una vez dentro comprobamos como los precios de los litros se mantenían como en otras ocasiones, diez euros del ala, y que sólo se habían vendido entradas de pista, por lo que las gradas permanecieron completamente vacías. La afluencia de público fue menos numerosa de lo esperado, aún así había unas 5.000 personas que iban a darlo todo. Otra sorpresa, en parte, fue que la media de edad del público era de unos 17 años, parece ser que Slipknot ha calado entre los sectores más jóvenes del metal.


La puntualidad fue la norma a lo largo de la noche, de forma que a las 20.45 h. los “teloneros” salieron al escenario, en parte ya preparado para la descarga de Slipknot. Pero Machine Head no fueron los típicos teloneros, gozaban de medio escenario decorado, y un sonido inferior al de Slipknot, pero mucho mejor que otros teloneros que he tenido la ocasión de ver en el Palacio. Los Machine Head lo dieron todo, y yo lo di todo con ellos, desde la inicial Imperium, que sonó algo embarullada, y no obstante brutal, gracias a la enorme labor de su batería Dave Mclain, un verdadero titán cuyos ritmos hipnóticos lograban envolverte en una espiral de saltos, gritos y movimientos de cabeza. Pasando por la clásica Ten Ton Hammer y la magnífica Beautiful Morning, de su última y excelsa obra discográfica, con las que mejoró algo el sonido, pero el sonido no importaba, mientras el grupo lo diera todo. Y así fue, con el gran Robb Flynn que no paraba de provocar al público para que hicieran el famoso "Circle Pit", clásico con este tipo de grupos. Struck A Nerve y Bulldozer fueron las siguientes, verdaderos temazos antesala del gran tema, desde mi punto de vista, de la noche, Halo, en cuyo comienzo mis gafas salieron literalmente volando, una vez encontradas, con una patilla rota, algo que muestra del buen rollo de la gente, seguí saltando, abrazando a gente que no conocía y flipando con este tema excepcional. La corta descarga terminó con la clásica y brutal, Davidian, que hizo las delicias de los seguidores más fieles. A pesar de gozar de un buen sonido yo flipe con el grupo y me dejé gran parte de las energías y el cuello, que pensaba reservar para los Slipknot.


Setlist de Machine Head:

1. Imperium
2. Ten Ton Hammer
3. Beautiful Mourning
4. Struck A Nerve
5. Bulldozer
6. Halo
7. Davidian



Con la misma puntualidad saltaron al escenario los Slipknot, concretamente a las 22.15 h. y estaban dispuestos a arrasar con todo, y así lo hicieron demoliendo al personal. Con una escenografía muy currada, pero con la ausencia de un miembro del extenso grupo, el narigudo Chris Fehn, quien según comentó Corey Taylor durante la actuación tuvo que marcharse debido al fallecimiento de un familiar cercano, aunque al tratarse de un grupo tan completo su labor en percusión no fue ningún lastre. La descarga fue brutal, el sonido nítido y excepcional, mucho mejor que con Machine Head. Desde mi punto de vista todo sonó genial, un grupo tan complejo, con tantos miembros e instrumentos, logró sonar compacto, diáfano y limpio al extremo.





El terror comenzó, tras las intros Iowa y 742617000027 y, con (sic) y Eyeless, ambas de su primer disco, en las que corroboramos que el grupo estaba dispuesto a todo para hacértelo pasar bien, y destrozarte el cuello. Tras un trepidante inicio, los decibelios, gritos, saltos... aumentaron con Wait And Bleed, todo un temazo lleno de fuerza y melodía. Del mismo modo que la siguiente la genial Before I Forget, donde Corey Taylor demostró que es mejor cantante de metal en la actualidad, tiene una inusual capacidad para pasar de la voces guturales a las limpias y melódicas, cada vez más abundantes en sus entregas discográficas. Como se demuestra con Sulfur, de su absolutamente excepcional All Hope Is Gone, su último disco, que a mí entender es el mejor disco que han facturado nunca. Algo que demuestra este tema mucho más heavy y melódico, dejando atrás su inicial new/extremo metal, introduciendo excelentes solos y manteniendo esa sublime base rítmica, que hace que te dejes el alma en cada canción. La noche continúo con la sensacional The Blister Exists, de su Vol 3, The subliminal verses, que pasada de canción comandada por su titánico batería Joey Jordison, que manera de aporrear la batería y que limpieza de sonido, yo tenía el cuerpo destrozado, pero no sentía nada estaba extasiado. Nos dieron un respiro físico, que no emocional, con Dead Memories, de su última obra, un tema donde la melodía es la verdadera protagonista. Desde mi punto de vista sonó genial, tiene un estribillo ideal para el directo, y Corey se lució en su versión más limpia, no obstante no pareció entusiasmar al respetable. La locura y la fiereza regresaron con Disasterpiece, una de sus clásicas demostraciones de energía metálica, demostrando la capacidad del cantante para cambiar de registro.



Así llegamos al tema que llevaba esperando toda la noche, Psychosocial, el temazo de su All Hope Is Gone, que parece si ha calado en los fans, no podía ser de otra forma, por ser una explosión sonora que te introduce en otra dimensión. Con un magnífico solo de Mick Thomson, que la gente no sabe asimilar. Yo soy partidario de la evolución del grupo, más heavy, más solos, más melodía, pero la misma brutalidad, pero parece ser que hay gente que no lo ve del mismo modo. Con este tema lo di absolutamente todo, y mi cuello se destrozó definitivamente. Y aún quedaban dos verdaderos trallazos como la genial Duality, coreada hasta extenuación por el público, y la brutalidad de People=Shit, con la que la gente se volvió loca guiada por los salvajes Slipknot, que no paraban de mover sus cabezas, mientras unas plataformas levantaban a los percusionistas con sus barriles, espectacular. Nos merecíamos un breve descanso y el grupo también. Para luego regresar con la fuerza de los bises, el clásico Surfacing acabó de aplastar al personal, junto con Spit It Out, gran tema que alargaron en su parte central con Corey haciendo que el público se agachara durante varios minutos, para luego saltar brutalmente, entre tanto la batería de Joey era levantada por una plataforma que giraba para ponerse vertical, boca abajo... mientras él seguía destruyéndola con su sobrehumana capacidad, un verdadero espectáculo. 100% recomendable aunque no te guste el grupo, al suponer una descarga de adrenalina sensacional. La sensación final (con el Till We Die de fondo) era de euforia desmedida por haber asistido a una descarga alucinante, sólo una pega , la escasa duración del concierto, 90 minutos son escasos para un cabeza de cartel. Con un par de temas más (Vermilion, y alguno del All Is Gone) el sobresaliente hubiera sido aún más merecido. Grandes Slipknot, y grande el Palacio, como suenan los grupos en este genial auditorio.



Setlist de Slipknot:

1. Iowa (Intro)
2. 742617000027
3. (sic)
4. Eyeless
5. Wait And Bleed
6. Before I Forget
7. Sulfur
8. The Blister Exists
9. Dead Memories
10. Disasterpiece
11. Psychosocial
12. Duality
13. People = Shit

Bises:
14. Surfacing
15. Spit It Out
Till’ We Die (pregrabada)


Fotos: http://www.rafabasa.com/

miércoles, 15 de julio de 2009

FESTIVAL DEL OESTE. Recinto Hípico de Cáceres (2, 3, 4 de Julio de 2009)


Llevo unas semanas ociosas rulando de concierto en concierto, y ha llegado el momento de plasmar mis impresiones sobre algunos de los mejores directos que he visto en mi vida. Y hay que empezar por el principio, el Festival del Oeste de Cáceres, celebrado hace más de diez días, en el que tuvimos la gran suerte de poder escuchar a Europe, una de esas bandas que siempre quise ve en directo. El Festival celebraba su primera edición, en un intento de sustituir al famoso Extremusika, que ha abandonado Cáceres para trasladarse a Mérida, por diversas razones que no son de mi interés. Se trata de un festival muy heterogéneo, centrado básicamente en el punk-rock y el rock estatal, que es lo que más gusta por estas tierras, pero que del mismo modo que el Extremusika intenta contar con al menos un gran grupo internacional del hard rock o el metal, algo digno de admiración tratándose de Cáceres. Ya que tanto en Cáceres como en Extremadura en general, desde mi punto de vista, no existe una cultura musical arraigada y solemos caer en la horterada absoluta. En cuanto al festival no fue un éxito, ya que estamos ante su primera edición, la afluencia de público fue escasa en general, salvo el sábado algo más numerosa, pero nunca pasando de las 5.000 personas. La organización estuvo bastante bien (muy caros los litros de cerveza) y el sonido mejorable, pero finalmente aceptable. La pega que los grupos comenzaran a tocar a las 2 o 3 de la tarde en pleno mes de julio extremeño, lo que provocó que los primeros en tocar lo hicieran para ellos mismos, algo que deben subsanar en una futura edición.


Ante la heterogeneidad del festival centralizare mi análisis en los grupos que eran de mi interés o los que me sorprendieron gratamente. El jueves fue el día de los grupos de versiones, entre los que destacaron los Gansos Rosas, un clon exacto de Guns And Roses, con un cantante excepcional y un rollo muy currado con un gracioso coro de chicas, muy limitaditas, pero la intención es lo que cuenta. Luego tocaba Barricada en el escenario principal, pero tras escuchar algunos de sus temas más punkaras decidí irme a ver a The Bon Scott Band, un grupo de tributo a AC/DC, que ya había visto hace unos años en el Lorca Rock. Y que con su energía y buen hacer te hacen pasar un buen rato de rock and roll, sobre todo gracias a la labor de su orondo guitarrista colegial, gran imitador de Angus Young.





El viernes llegue con la hora justa para ver a Savia, que sonaron fantásticos dando una buena ración de rock/metal alternativo, un estilo no muy bien visto en este monocolor país. Un hecho que hizo que no hubiera mucha gente a pesar de la gran labor de Carlos Escobedo (antiguo líder de Sober) y su grupo, que tiene un sonido de calidad superior al nivel medio de las bandas patrias. Más tarde me acerque a contemplar a los clásicos Baron Rojo, que se rumoreaba que iban a tocar con Sherpa, su antiguo cantante, que actúo el día anterior con su grupo, pero finalmente nada de nada. Y desde mi punto de vista es un grupo acabado, sin cantante, sin alma... y lo digo con el mayor de los respetos, pero su directo deja mucha que desear. Y así llegamos al primer grupo internacional del festival Metalium, algo venido a menos, ya que su power metal alemán se torna disco tras disco en algo repetitivo. Pero su directo fue muy divertido y brutal, teniendo en cuenta el nivel del resto de bandas, con su cantante Henning Basse que lo dio todo intentando animar al público con su “Are You Ready”. Uno de los mejores cantantes de metal en la actualidad, que debía intentar dar el salto a otro con más futuro que Metalium. Ese “Are You Ready”, con el que Henning intentaba conectar con los oriundos extremeños, se convirtió en elemento de moza para los “coherentes” Siniestro Total, que intentaron ridiculizar a los alemanes, ante la complicidad de los catetos del lugar, que pena. Ante tal falta de coherencia y respeto, me largue rápidamente a escuchar los Exkissitos, un grupo de versiones de Kiss, que no me gustaron excesivamente, pero sirvieron para hacer tiempo hasta Rata Blanca. Otro de los grupos internacionales, en este caso de Argentina, con su líder a la cabeza Walter Giardino, un hacha de las seis cuerdas, y un con gran cantante, Adrián Barilari, que dieron un gran recital. Sin duda el mejor sonido de la noche, sus grandes temas (Mujer Amante o La Leyenda del hada y el mago) sonaron perfectos con ese toque a Deep Purple o Ingwie Malmsteen, que no pueden negar y que se desprende de la guitarra de Walter. El resto de la noche se completaba con grupos de rock estatal y punk, y ante la falta de interés y el cansancio me retire a descansar pensando en los Europe.




El sábado lo inicie escuchando a los Uzzhuaia, un grupazo español de hard rock americano, que tienen un directo genial, y que disfrute enormemente a pesar de no conocer gran parte de sus canciones. Es una pena que grupo de este potencial no sean reconocidos por el mero hecho de que la música que realizan no tienen mercado en este país. Luego entre a ver a Asfalto, grupo clásico del rock español, cuyo sonido añejo y afinado cantante fueron de lo mejor del festival. Y mientras esperábamos ansiosos a Europe, unos, para mi desconocidos, Barbarroja, realizar un buen concierto de heavy patrio, amenizado con una versión del I Want Out de Helloween con violín, bastante curiosa y divertida. Y así llegamos al momento estelar de la noche, ya que iba a entrar en escena el cabeza de cartel y reclamo fundamental del festival, al menos para mi, los Europe.


Los suecos son un excelente grupo de hard rock, que ha tenido la buena o mala suerte de ser recordado sólo por una canción, algo sumamente injusto, a mi modo de entender. No hay más que escuchar sus últimos discos, en los que han actualizado su sonido adaptándolo al siglo XXI, con unos resultados magníficos. Y precisamente con su nuevo single Last Look at Eden, del nuevo disco que saldrá a finales de 2009, abrió el recital, ante el desconocimiento total del personal, yo sin embargo lo disfrute, a pesar de sonar medianamente bien, ya que sonido fue mejorando a lo largo del concierto. Love Is Not the Enemy otro de sus temas más modernos sonó genial, mientras que Joey Tempest con su precioso pie de micro no paraba de moverse y animar, parece haber un pacto con el diablo. Continuaron con grandes clásicos cargados de la dureza del rock, como Scream of Anger y Let the Good Times Rock, con un John Norum haciendo un trabajo sensacional. A posteriori Sign Of Times, la fantástica y pegadiza Superstitious, o la hipnótica Seven Doors Hotel. Dieron paso a temas de sus nuevos discos, la magnifica Always The Pretenders y Start From The Dark, un verdadero temazo que sono a la perfección, para mi la mejor de la noche. Llegando de esta manera a Carrie, el momento emotivo de la noche, una balada un poco light, que sin embargo hizo las delicias del personal. Para regresar a la caña con Seventh Sign, de su olvidado Prisoners in Paradise, una elección algo extraña, con los temazos que contiene ese disco. Y la hardrockera Rock The Night, que sonó brutal con Joey moviéndose sin parar, con su precioso pie de micro, por todo el escenario, es un muy grande este tipo. Momento en el que se fueron para regresar con la conocida Cherokee, un temazo para moverse y disfrutar sin parar, y la archiconocida The Final Countdown, convertida en un hit mundial desde finales de los ochenta, y que en pleno 2009 aún suena genial, siendo muy esperada por gran parte del público congregado. En definitiva un placer haber podido disfrutar de la clase de un grupo como Europe en Cáceres.